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Muestra Internacional de Cine de Santo Domingo

Cartel de la Muestra Internacional de Cine de Santo DomingoEl pasado 30 de abril dio inicio en la capital de la República Dominicana la Muestra Internacional de Cine de Santo Domingo, dedicada en su vigésimo séptima edición a Francia. En sus más de 15 años, la Muestra ha dado indicios de vitalidad y evolucionado hacia lo que es hoy: una de las pocas oportunidades de ver en Santo Domingo cine de calidad. En esta ocasión estaban representados más de 20 países con una amplia y variada programación. Aunque no tenía carácter competitivo en un inicio, hace algunos años se convirtió en una certamen dividido en Sección Oficial y Sección Opera Prima donde los filmes optan por los premios a mejor director, mejor actriz, mejor actor, mejor guion, mejor fotografía, mejor opera prima y los especiales Premio Ciguapa a la mejor película y Premio del Público Mazola. Este año se realizó una Sección Retrospectiva dedicada al cine francés donde se proyectaron La gran ilusión (1937) de Jean Renoir, Madame de.. (1953) de Max Ophuls, Pickpocket (1959) de Robert Bresson, Pierrot le fou (1965) de Jean Luc Godard y París, bajos fondos (1952) de Jacques Becker. Además de la Sección Europa Contemporánea de carácter informativo y la presentación especial Perspectivas del Cine Dominicano.

Entre los espacios más atractivos para el público nacional estuvo la presentación especial Perspectivas del Cine Dominicano, un estímulo para el cine y la industria nacional que actualmente se encuentra en un momento de gran crecimiento debido a los incentivos de la ley de cine y al interés que ha despertado en los sectores inversionistas del país la evolución de las producciones nacionales. Dos filmes componían la presentación, Bestia de Cardo (2015), de Virginia Sánchez Navarro, y Algún lugar (2015), de Guillermo Zouain. Ambos fueron estrenados a sala llena y con la presentación de sus directores.

Bestia de Cardo (2015) es una muestra de cuánto camino le queda por recorrer al cine dominicano que pretende ser de autor. Otra evidencia de que la consolidación se forja desde la comedia y el documental, ya que las producciones de este tipo, aun las que mejores historias e intenciones tienen, flaquean por muchos lados. Bestia de Cardo es un despropósito cinematográfico. Un filme que no tiene historia, una amalgama de sucesos narrados a tabla rasa en términos de lenguaje cinematográfico y que filtra por todos lados. Según la sinopsis del catálogo de la muestra, la película narra la historia de Moira, una joven adinerada que es forzada a regresar a su pueblo natal Cardo, y a la ridícula sociedad que ha dejado atrás. Un filme completamente prescindible.

Fotograma de la pelicula La pared de las palabrasEntre los filmes más interesantes de la muestra se encuentra la única película cubana en concurso, La pared de las palabras (2014), de Fernando Pérez, con la cual el director vuelve a demostrar que es el más digno relevo de Gutiérrez Alea en el cine cubano. No por sus temáticas o por su estilo, sino porque es un cineasta inmenso. Su interés en desnudar la humanidad de su contexto, sin un ápice de sentimentalismo barato, es abrumador por los temas y por los resultados que logra. Esta vez nos ofrece un retrato desgarrador sobre lo que representa para una familia una enfermedad invalidante  en términos de sacrificio, de polarización o de abandonos. Maritza tiene dos hijos, uno sano y Luis, que presenta un distonía que le impide comunicarse, caminar bien y que lo mantiene recluido en una institución. Esto, sumado al contexto de la Cuba actual, crea un cuadro tal de precariedades, ternura y decadencia que desarma. Pérez sigue fiel a su estilo pausado, sincero, de gran maestría cinematográfica, y con un montaje en ocasiones al más puro estilo eisensteiniano del que se vale para dejar traslucir la segunda cuerda temática del filme, mas débil pero casi siempre presente en su cine: el estado vital de su país. La pared de las palabras es la primera experiencia del director en el cine independiente, un trabajo profundamente personal y cine de autor en toda regla. Compitió en la Sección Oficial. Estaba entre mis favoritas para el premio a mejor película pero no ganó.

La voz en off (2014), de Cristián Jiménez, un filme chileno, narra la historia de una mujer que luego de su separación hace un voto de renuncia a las redes sociales y se aísla en la casa de sus padres. La relación de Sofía con su padre, su hermana, su madre, sus hijos y su ex es el eje de este filme que utiliza de forma muy original la voz en off. El director intercala episodios de narración formal con otros que desplazan la acción a una voz en off acompañada de imágenes -de la propia historia- que establecen una diálogo simbólico con el espectador. El uso de una cámara en mano constante, incluso en vistas panorámicas, la cercanía de la cámara en muchas ocasiones en un fuera de foco intimista, la construcción de ciertos planos a nivel del suelo o de los personajes, la fotografía en tonos sepias o una historia que atrapa son parte integral de esta pieza. La quinta película del director de Bonsai (2011) fue estrenada en el Festival Internacional de Cine de Valdivia, donde obtuvo el premio Moviecity y en el Festival de Cine de Toronto. Compitió en la Sección Oficial.

Fotograma de la pelicula Solei-manDel panorama europeo, el filme marroquí Soleiman (2011), opera prima de Mohamed El Badaoui, fue presentado como el primero rodado casi íntegramente en lengua berebere y la primera película de este país en el evento. El filme es una novela cinematográfica casi muda con una excelente fotografía que recuerda ciertas panorámicas terrestres de Kiarostami. Ismael es un pescador que vive con su esposa y su hijo en Al Hoceima, una ciudad al norte de Marruecos, cuando una joven europea llega por accidente a su vida. Se enamoran y con ello comienzan los problemas de esta familia. Según palabras del director, el filme juega con los traumas sicológicos que el amor y la muerte generan en la mente de una joven madre que de repente se ve abandonada. Articulado en close-ups y planos medios para retratar estados síquicos que las actuaciones constantemente traicionan, lo mejor es la fotografía de hermosos planos generales de la naturaleza marroquí. La inocencia de la narración cae en los vicios de la novela folletinesca para desembocar en un cierre que es lo mejor del filme. Compitió en la Sección Opera Prima.

Mónica Z (2015), de Per Fly, es una biopic sobre Mónica Zetterlund. Una historia sobre los altibajos por lo que pasó esta actriz y cantante, sumamente conocida en Suecia por su extensa discografía y su participación en varios filmes con directores de la talla de Max von Sydow o Liv Ullmann. Jazzista de gran talento, Mónica utilizó por primeras vez letras en sueco en este género, supuestamente dominado por la lírica angloparlante. Su muerte en 2005 –sugerida en una breve escena- fue el colofón de una existencia atrevida y tormentosa, falleciendo en un incendio en su casa del centro de Estocolmo, al parecer por un cigarro mal apagado. Un filme musical, dinámico, con una realización muy coherente, un ritmo constante y excelentes actuaciones, que narra la montaña rusa de la vida de esta mujer que siempre tuvo su carrera como prioridad. El filme obtuvo 12 nominaciones y 4 premios en los Premios Guldbagge, el premio oficial del Instituto de Cine Sueco.

Age of Uprising: The Legend of Michael Kohlhaas (2013), de Arnaud des Pallieres, es un filme caballeresco basado en la novela del dramaturgo alemán Heinrich von Kleist, quien toma como referencia al controversial Hans Kohlhase. La película narra la historia de un próspero y bondadoso comerciante que es engañado y confiscados sus bienes por los siervos de un noble. Su búsqueda de justicia ante las cortes no surte efecto, y este decide tomarla de su propia mano. Aunque la historia es alemana, en el filme se traslada a la Francia del siglo XVI, en algún lugar de las Cevenas, y se matiza a este personaje con una gran humanidad, realzando el amor a su familia y su honestidad para justificar la venganza. La historia del verdadero Kohlhase no es tan romántica y su búsqueda de compensación lo lleva a convertirse en uno de los peores bandidos y saqueadores del territorio de Sajonia, donde sembró el terror ,hasta que en 1540 lo atrapan y lo condenan a morir en Berlín, destrozado en el suplicio de la rueda. Con una realización impecable, el filme es una entretenida historia, con una extraordinaria fotografía de paisajes y la actuación memorable de Mads Mikkelsen, que traduce toda la contención glacial y la masculina gravedad de este personaje. El filme obtuvo 6 nominaciones a los premios Cesar, ganando mejor música y mejor sonido. Ha sido parte de la selección oficial de Cannes y del Festival de Sevilla. Forma parte de la Sección Informativa Europa Contemporánea.

Fotograma de la pelicula El camino de la cruzEntre las premiadas se encuentra Kreuzweg (El camino de la cruz), de Dietrich Brüggemann (2014), un interesante filme alemán que aborda el tópico de la religión desde el punto de vista adolescente. María es una joven de 14 años que ha sido criada en un contexto familiar sumamente religioso. Su congregación no es de las más comunes, y le enseñan a los chicos que deben proteger y dar la vida en sacrificio como soldados de Dios, si llegara a ser necesario. El filme está dividido en 14 intertítulos bíblicos que describen la pasión de Cristo, en la carne de María. Su juventud y la represiva educación que le han dado, la llevan a interpretar el mundo que le han impuesto de una forma distorsionada, llevando su pasión hasta las últimas consecuencias. Una realización ascética como sus acontecimientos, las actuaciones son excelentes sobre todo la de la joven Lea van Acken en el papel de María y la de Franziska Weisz en el papel de la madre. A pesar del desenlace inevitable que supone la historia, el guion logra mantener la intriga sobre los hechos. Desde su estreno el pasado año ha participado en varios festivales, ganando el premio a mejor guion en el Festival de Berlín y Espiga de Plata & Premio Fipresci en la Semana Internacional de Cine de Valladolid.

Magical Girl, de Carlos Vermut (2015), ganadora del premio a mejor director, es un filme de narración fragmentada que presenta a tres personajes, cuyos destinos se bifurcan en un encuentro que generará trauma, tormento y crimen. Bárbara, Damián, Luis y su hija son los protagonistas de esta historia que nos seduce, abordando temáticas en los límites de la moralidad, siempre justificadas por el amor: un padre que lo haría todo por su hija en estado terminal, una mujer haciéndolo todo por amor carnal y un señor haciéndolo todo no se sabe porqué. Una obra sugestiva, con una planificación milimétrica y un buen desempeño actoral, cuyo juego de insinuaciones no convence, por conducir a una entelequia, rematada por un final tan sugerente como anodino, y quizás hasta un poco demagógico. El segundo filme del director de Diamond Flash (2011) tuvo una gran acogida en los Goya con 7 nominaciones y un premio a mejor actriz para Bárbara Lennie, y en el Festival de San Sebastián ganaría la Concha de Oro como mejor película y el premio a mejor director.

Fotograma de la pelicula LoreakY la gran incomprendida de la muestra fue el melodrama de suspense minimalista Loreak (Flores), de José Mari Goenaga y Jon Garaño. Siendo de las mejores películas de la muestra, pasó sin pena ni gloria. El filme es una fábula de ritmo pausado que cuenta el vacío existencial de dos mujeres que no logran comunicarse con sus seres más cercanos. Ambas se embarcan en una búsqueda, de signo diverso, aunque con un propósito común, aclarar un misterio, desnudando en el camino la vida y soledad de sus protagonistas. Anne es o, se ha convertido, en una mujer contenida, trabaja en una obra en construcción y tiene un matrimonio fallido. Un día comienza a recibir unas preciosas flores sin remitente y su vida adopta una nota de color. Tere es una mujer hosca, trabaja en un peaje y tiene una lucha de reproches y reclamos con su suegra. Un día todas sus certezas se derrumban. El filme cuenta con una excelente fotografía de Javier Aguirre y destaca en algo que ya se ha hecho común en el cine español y es ese gusto por la planificación minuciosa y con un ritmo interno acompasado y reflexivo. Tuvo dos nominaciones a los Goya, incluyendo mejor película y estuvo en la selección oficial del Festival de San Sebastián.

Para finalizar, reseñaré uno de los filmes revisitados en la muestra que, junto a La gran ilusión de Renoir, constituyeron un lujo único poder verlos en pantalla grande: The Earrings of Madame de… de Max Ophüls (1953), una adaptación de la novela homónima de Marie Louise Lévêque de Vilmorin, aunque el propio director diría que en el filme, más que los pendientes y la falta de sentido en la vida de esta mujer, no quedaba mucho de la novela. Narra la historia de la condesa Louise (Danielle Darrieuz), quien se enamora del Barón Fabrizio Donati (Vittorio de Sica). Su esposo, el Général André (Charles Boyer), en un primer momento lo toma como un juego de la condesa, a quien le gusta coquetear y esperanzar incautos, hasta que las cosas toman otro cariz. Una historia atravesada por la existencia de una aretes que son detonante y símbolo de varias pasiones. El filme fue en su momento recibido con tibieza, aunque su maestría cinematográfica y narrativa la han legitimado como obra maestra por el tratamiento de los travellings y los flexibles movimientos de cámara, la utilización de los espejos para crear atmosferas o la complejidad narrativa del guion.

El 9 de mayo cerró este evento con las premiaciones y la presentación del filme Begin Again (2013), de John Carney. Las películas en concurso continúan proyectándose en las salas del Fine Art Novo Centro Cinema. Los ganadores de esta muestra fueron Premio del público Mazola: Marie Heurtin, el lenguaje del corazón, de Jean-Pierre Améris (Francia, 2014); Premio a la mejor actriz y a la mejor película: Gett, el divorcio de Viviane Amsalem, de Ronit Elkabetz y Shlomi Elkabetz (Israel, 2014); Premio al mejor director: Carlos Vermut por Magical Girl (España, 2014); Premio a la mejor fotografía para Fredrik Wenzel & Fred Arne Wergeland por Fuerza Mayor (Suecia, 2014); Premio al mejor guion: Dietrich Brüggemann, por Camino de la cruz (Alemania, 2014); Premio al mejor actor: Kostas Nikouli, por Xenia (Grecia, 2014); Premio a la mejor opera prima: Ixcanul, de Jayro Bustamante (Guatemala, 2015), y Premio Signis. Marie Heurtin, el lenguaje del corazón, de Jean-Pierre Améris (Francia, 2014).

Gretel Herrera

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA


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