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Insatisfacción y tristeza

El trabajo del director alemán Douglas Sirk en Hollywood fue tildado de melodramático. Sus películas fueron consideradas sentimentales, “especialmente para mujeres”, pero gozaron de un gran éxito en taquilla. Sin embargo, detrás de esta filmografía aparentemente “sencilla”, existía un estudio de personajes y de la realidad social de Estados Unidos en la época, como es el caso de Solo el cielo lo sabe (All That Heaven Allows), película de 1955 que fue seleccionada para el Registro Nacional de Cine de la Biblioteca del Congreso 40 años después por “su significado cultural, estético e histórico”.

La película, protagonizada por Jane Wyman y Rock Hudson, cuenta la historia de una mujer que se interesa por su jardinero, comprometiéndose en matrimonio y recibiendo las críticas de una sociedad más preocupada del estatus socioeconómico y los prejuicios de la sociedad de la época. Wyman y Hudson fueron los elegidos después del éxito de Obsesión (Magnificent Obsession) en 1954, donde fueron reunidos por Sirk por primera vez, omitiendo lo que la historia originalmente planteaba: el personaje de Wyman, Cary Scott, debía ser una mujer sustancialmente mayor que el personaje de Hudson, Ron Kirby, pero en realidad la actriz solo era 8 años mayor.

Eso no pareció importarle al público, pues la película recolectó más de lo esperado en taquilla por los productores, seguramente por la extensa promoción que se hizo en revistas para mujeres de la época. La crítica de la época no la valoró por sus temáticas y la catalogaron como “otra películas más” del mismo director, una “telenovela elegante” sin mayor trasfondo. Años después, analistas y críticos de cine rescataron el valor cinematográfico que posee, mencionando su riqueza en muchos aspectos y convirtiéndose en pequeños retratos de una época diferente, influenciando a realizadores como Todd Haynes para su película Lejos del cielo (Far From Heaven) de 2002.

La experiencia teatral de Sirk hace que todo el montaje y el desarrollo de las escenas tenga una fuerte influencia dramática típica del teatro, y adecuada para este historia. Todo el film fue rodado en los estudios de Paramount Pictures que fueron usados para Las horas desesperadas (The Desperate Hours), película de Humphrey Bogart de 1955, con ciertos ajustes para que pareciera un pequeño pueblo de clase media-alta de Nueva Inglaterra y con todos los detalles que Sirk buscó para recrear la vida de Cary Scott: una viuda encerrada entre riquezas, donde el decorado de interiores destaca los espejos que reflejan la inconformidad de la mujer en este mundo que parece perfecto. Los encuadres muestran a Cary como una mujer recluida en su palacio, la iluminación destaca las sombras y da unas tonalidades bajas dentro de la casa, ayudando a transmitir este conflicto interno del personaje de constante insatisfacción y tristeza.

Como anécdota curiosa –y gran spoiler del final–, Sirk había optado por terminar la película después de que Ron tiene un accidente, ofreciendo un final abierto y dejando la duda de si el personaje iba a sobrevivir o no. El productor Ross Hunter consideró que era un final demasiado trágico y ordenó un final feliz, que fue el que quedó en la película.

Fotograma de "Solo el cielo lo sabe"

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