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Escritores centenarios en el cine: Shakespeare y Cervantes

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Si el Día del Libro lo celebramos el 23 de abril es porque, en esa fecha, en el año 1616, murieron Miguel de Cervantes Saavedra, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, tres autores universales que representan, respectivamente, dos grandes literaturas nacionales y la literatura de un Nuevo Mundo. En 2016, por tanto, se cumple el cuarto centenario de la muerte de los tres, aunque ya es sabido que, en realidad, Cervantes y Shakespeare no murieron exactamente el mismo día, ya que el calendario que utilizaban los ingleses en esa época, el juliano, no se correspondía con el empleado en la península, el gregoriano. Poco importa eso, sin embargo, de cara a la elección del 23 de abril como Día del Libro, ya que en ninguna otra fecha había coincidido el deceso de tres autores de tanta talla literaria. En estas líneas nos ocuparemos brevemente de la relación que existe entre el cine y la obra de Cervantes y Shakespeare (del Inca Garcilaso se encarga Liliana Sáez en otro artículo de esta misma sección).

William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, c. 26 de abril de 1564-23 de abril de 1616)

william-shakespeare-pixeladoQue Shakespeare ha sido, es y será el mejor guionista de la historia del cine es una idea que se ha repetido muchas veces y que ha dado lugar a la publicación de múltiples ensayos. Sin ir más lejos, podríamos citar un reciente e interesantísimo volumen publicado por los profesores Jordi Balló y Xavier Pérez (El mundo, un escenario. Shakespeare: el guionista invisible, Barcelona, Editorial Anagrama, 2015), donde le siguen la pista al Bardo a través de numerosas películas y series de televisión, no todas ellas aparentemente conectadas con el genio inglés. Si acudimos a IMDb, encontramos a Shakespeare acreditado como autor en 1147 entradas (a 31 de marzo de 2016), la primera en 1898, con una adaptación de Macbeth, y la última con una nueva trasposición de Trabajos de amor perdidos, dirigida por Barry Avrich, que se encuentra actualmente en postproducción y se estrenará en 2017.

Hamlet_fotograma05Hace ya cuatrocientos años que Shakespeare abandonó este mundo, pero pocos autores resultan tan inmortales como él, pues su obra se ha convertido en fuente inagotable de trasposiciones. El cine, desde su nacimiento, se ha fijado en su vida y en su obra. Así, las tres primeras referencias, si exceptuamos el Macbeth de 1898 (del que tan solo conocemos la participación de Johnston Forbes-Robertson), son King John (Walter Pfeffer Dando y William K. L Dickson, 1899), Le duel d’Hamlet (Clément Maurice, 1900), con Sarah Bernhardt en el papel del príncipe de Dinamarca, y Romeo and Juliet (Clément Maurice, 1900). Esos primeros títulos apenas pasaban de ser teatro filmado, pero fueron los brotes iniciales de un manantial que no ha dejado de manar.

Hamlet (2)Son muchos los directores que han llevado a las pantallas alguna obra de Shakespeare, pero, por encima de todos, destacan Laurence Olivier y Kenneth Branagh, cuya filmografía se articula, en buena medida, en torno a trasposiciones de Shakespeare. Otros realizadores estrechamente relacionados con Shakespeare son Orson Welles y Franco Zeffirelli. Todos ellos proceden del mundo del teatro, salvo Zeffirelli, que procede de la ópera, pero hay muchos más realizadores que han llevado al cine algún Shakespeare, como William Dieterle y Max Reinhardt (Sueño de una noche de verano, 1935), George Cukor (Romeo y Julieta, 1936) Joseph L. Mankiewicz (Julio César, 1953), Akira Kurosawa (Trono de sangre, 1957, basada en Macbeth; Ran, 1985, basada en El rey Lear), Jerome Robbins y Robert Wise (West Side Story, 1961), Richard Loncraine (Ricardo III, 1995), Oliver Parker (Otelo, 1995), Julie Taymor (Titus, 1999; The tempest, 2010), Baz Luhrmann (Romeo+Julieta, 2000), Michael Radford (El mercader de Venecia, 2004), Ralph Fiennes (Coriolanus, 2011) o Justin Kurzel (Macbeth, 2015), por citar solo algunos de los más relevantes o más recientes.

richardiiiLa relación de Laurence Olivier con el teatro de Shakespeare provenía de antaño, de las tablas de los escenarios, por eso no es de extrañar que tres de las cinco películas que dirigió y protagonizó tuvieran como motivo argumental una pieza de Shakespeare: Enrique V (Henry V, 1944), Hamlet (1948) y Ricardo III (Richard III, 1955). De las tres, la primera le abrió el camino en Hollywood y le valió un Oscar honorífico, pero fue la segunda (por la que consiguió el Oscar al mejor actor y a la mejor película) la que lo convirtió en una auténtica estrella y marcó la pauta para futuras trasposiciones de la obra sobre el príncipe de Dinamarca. Olivier recreó un Hamlet con claros tintes edípicos, con lo que enlazaba la tragedia isabelina con la tragedia clásica sofoclea.

Campanadas a medianocheEn el mismo año en que Olivier estrenaba Hamlet, Orson Welles se atrevía con un temprano Macbeth (1948) de bajo presupuesto, que, sin embargo, le prepararía el terreno para una larga lista de adaptaciones shakesperianas, entre las que destacan The Tragedy of Othello: The Moor of Venice (1952) y una adaptación de El mercader de Venecia (1969) para la televisión, en las que se había reservado los papeles de Otelo y Shylock, respectivamente. Ahora bien, su gran aportación será, sin duda, la producción hispano suiza Campanadas a medianoche (Falstaff, 1965), trasposición cinematográfica de parte del espectáculo teatral Five Kings que toma situaciones, personajes y diálogos de Enrique IV, Enrique V, Ricardo III y Las alegres comadres de Windsor. De todas maneras, el gran logro de ese film es el personaje de Sir John Falstaff, creación concebida para el lucimiento del propio Welles, que encontró en este capitán, compañero de correrías del Príncipe de Gales, una suerte de alter ego de su propia vida: pendenciero y borrachín, embustero y fanfarrón, pero generoso y fiel. La suya es una historia triste que nos habla de la vanidad del mundo, de las falsas amistades y de las pasiones de la juventud.

romeo-y-julietaEn cuanto a Zeffirelli, sorprendió al público con su adaptación de La fierecilla domada (The Taming of the Shrew, 1967), que contaba con Elizabeth Taylor y Richard Burton en los papeles principales. Un año después, estrenó una edulcorada visión de Romeo y Julieta (1968) que convirtió a Olivia Hussey en un mito erótico y contaba con una inolvidable partitura de Nino Rota, aunque quienes permanecen en el recuerdo de los espectadores son dos secundarios de excepción, John McEnery en el papel de Mercucho y Michael York en el de Tebaldo. Zeffirelli también se encargó de dos de las óperas de Verdi basadas en obras de Shakespeare, en concreto de Otelo (1976 y 1986) y de Falstaff (1993). Ahora bien, quizás su trasposición más fiel sea la de Hamlet, el honor de la venganza (1990), una película que, aunque aligeraba bastante el texto original, trataba de ceñirse a la época y a la ambientación concebidas originalmente por Shakespeare.

Enrique_V_-_1989A finales de los ochenta y principios de los noventa del siglo XX, Kenneth Branagh se convirtió casi en la reencarnación de Laurence Olivier. En el mismo año en que fallecía el intérprete de Rebeca y La huella, 1989, Branagh estrenaba su opera prima como director, Enrique V, que había sido también la primera película dirigida por Olivier, un drama histórico sobre la batalla de Agincourt, en la que, a pesar de la inferioridad numérica, el joven monarca británico infligió una humillante derrota a los franceses. Al igual que Olivier, Branagh asumía el doble papel de director y actor, y, además, firmaba sus propios guiones. Años más tarde, Branagh se atrevería con Hamlet, la auténtica joya de la corona de quienes llevan a Shakespeare a la pantalla, pero antes escribió, dirigió y protagonizó Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing, 1993) y En lo más crudo del crudo invierno (In the Bleak Midwinter, 1995), esta última sobre el montaje de Hamlet que lleva a cabo una compañía de actores aficionados. Además, asumió el papel de Yago en la versión de Otelo realizada por Oliver Parker. Ahora bien, su gran aportación fue su espectacular versión de Hamlet (1996), que trasladaba la acción desde la Edad Media hasta una Dinamarca que recuerda mucho a la Rusia zarista o al Imperio Austrohúngaro de finales del siglo XIX. Pese al cambio de época, esta adaptación es la que resulta más fiel al texto. Branagh todavía regresó a Shakespeare en otras dos ocasiones, en el musical Trabajos de amor perdidos (Love’s Labour’s Lost, 2000) y en la comedia Como gustéis (As You Like It, 2006).

Escritores_Shakespeare_in_loveAdemás de las trasposiciones de las obras de Shakespeare, la figura del gran dramaturgo inglés ha estado detrás de proyectos como Looking for Richard (1996), un documental dirigido por Al Pacino en el que el actor presenta su investigación sobre el personaje de Ricardo III, y Shakespeare in Love (John Madden, 1998), una deliciosa comedia llena de guiños y anacronismos deliberados que presenta a William Shakespeare (Joseph Fiennes) en pleno proceso creativo de Romeo y Julieta. En 2011 Roland Emmerich estrenó Anonymous, una película que reflexiona sobre la verdadera identidad de William Shakespeare y plantea que, en realidad, podría ser un hombre de paja tras el que se escondía Edward de Vere, decimoséptimo Conde de Oxford. Es, desde luego, una cuestión polémica que se dirime más en el terreno de la ficción literaria que en el de la Historia de la Literatura.

Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 29 de septiembre de 1547-Madrid, 23 de abril de 1616)

cervantesAunque la obra de Miguel de Cervantes ha tenido un gran peso en la Literatura Universal y su triple faceta de dramaturgo, poeta y novelista alcanzó cotas altísimas desde el punto de vista artístico, su paso por el séptimo arte ha sido mucho más discreto que el de su coetáneo inglés. Sin duda, el Quijote ha sido su obra más adaptada, entre otras razones porque ese personaje ha sido una de las grandes aportaciones de la literatura española a la cultura universal. Es más, ha habido varios casos de Quijotes cinematográficos inacabados, pero los más conocidos son los de Orson Welles, que se estrenó en 1992 con un montaje de Jesús Franco (a ese proyecto Pilar Roldán Usó le dedicó en esta misma revista el trabajo “Orson Welles y Don Quijote: Inalcanzable proyecto en búsqueda de la excelencia o El derecho a la obra inacabada”) y Terry Gilliam, que actualmente se titula The Man Who Killed Don Quixote y se encuentra en proceso casi permanente de preproducción.

Don Quijote de La Mancha4De todas maneras, las primeras trasposiciones de la obra de Cervantes fueron también, al igual que las de Shakespeare, muy tempranas. Así, hay un Don Quichotte francés de 1903 dirigido por Lucien Nonguet y Ferdinand Zecca, pero esa es la primera entrada de un total de más de cien. En 1908 Narciso Cuyàs adaptó El curioso impertinente y Adrià Gual hizo lo propio con La gitanilla en 1914. De todas maneras, por cada adaptación de una de las Novelas ejemplares hay varias del Quijote. Así, por ejemplo, La ilustre fregona se llevó al cine en 1927 de la mano de Armando Pou, y en 1933, Georg Wilhelm Pabst dirigió una triple versión (inglesa, francesa y alemana) de Don Quijote en la que Feodor Chaliapin Sr. interpretaba al Hidalgo de la Mancha. En los años treinta aparecen también los primeros dibujos animados basados en la obra de Cervantes e incluso Laurel y Hardy hicieron su propia versión de La gitanilla, Un par de gitanos (The Bohemian Girl, James W. Horne y Charley Rogers, 1936). Ya en 1940, Fernando Delgado dirigió una nueva versión de La gitanilla en la que Estrellita Castro era Preciosa, la protagonista.

El_hombre_de_La_Mancha-711799259-largeEl primer largometraje español sobre la gran obra de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, lo realizó Rafael Gil en 1947, con Rafael Rivelles y Juan Calvo en los papeles principales. De ese mismo año es Dulcinea, de Luis Arroyo, una versión de la obra teatral de Gaston Baty que volvería a llevar al cine Vicente Escrivá en 1963. Otra famosa versión es la de Arhur Hiller, basada en el musical El hombre de La mancha (Man of La Mancha, 1972), protagonizado por Peter O’Toole, James Coco y Sophia Loren.

don-quijotetf-1-728De todas maneras, si hay un recuerdo de infancia que permanece grabado de forma indeleble en la memoria de muchos españoles es la serie de dibujos animados de Televisión Española Don Quijote de la Mancha (1978), dirigida por Cruz Delgado, que contaba con las inolvidables voces de Fernando Fernán Gómez y Antonio Ferrandis como Quijote y Sancho, respectivamente. De hecho, Fernán Gómez ya había interpretado a Don Quijote en Don Quijote cabalga de nuevo (1973), una película de Roberto Gavaldón en la que Cantinflas asumía el papel de Sancho Panza, y se había acercado al universo cervantino en esa joya de la televisión española que se titula El pícaro (1974 1975), en la que, en su triple faceta de director, guionista y actor, daba vida al pícaro Lucas Trapaza.

PHOTO-68772afc2c1647355fe280910e96592b-1368116240-83El único director que fue capaz de hacerle sombra a la serie animada de Cruz Delgado fue Manuel Gutiérrez Aragón, que adaptó la primera parte del Quijote a la televisión en El Quijote de Miguel de Cervantes (1991), de nuevo para Televisión Española. Desde entonces, Fernando Rey se ha convertido en el Quijote por excelencia y Alfredo Landa ha conseguido lo mismo con Sancho Panza. El mismo Gutiérrez Aragón se encargó de una trasposición de la segunda parte de la universal novela, El caballero Don Quijote (2002), pero en esta ocasión estrenada en cines, en la que pudimos ver a Juan Luis Galiardo y a Carlos Iglesias interpretando a los célebres personajes de Cervantes.

El Caballero Don QuijotePocos más títulos relevantes podemos encontrar vinculados a la obra de Cervantes. Cabría citar, eso sí, la versión televisiva de Peter Yates protagonizada por John Lithgow y Bob Hoskins, Don Quijote (2000); Honor de cavalleria (2006), una interesante revisión del Quijote llevada a cabo por Albert Serra; y la película de animación Donkey Xote (Jose Pozo, 2007). En 2015, además, Televisión Española estrenó una nueva adaptación de una de las Novela ejemplares, La española inglesa, dirigida por Marco A. Castillo, realizador de algunos episodios de Águila Roja. Entre el reparto, destacan Macarena García, Carles Francino, Lola Herrera y Miguel Rellán, que interpreta a Cervantes.

Escritores_Miguel_y_WilliamTerminamos precisamente este breve repaso recordando los nombres de los actores que han interpretado a Cervantes en el cine y en la televisión: Horst Buchholz en Cervantes (Vincent Sherman, 1967), Javier Escrivá en Don Quijote cabalga de nuevo (1973), Rafael de Penagos en la serie de animación Don Quijote de la Mancha (1978), Julián Mateos en la serie de televisión Cervantes (Alfonso Ungría, 1981), José Luis Pellicena en El Quijote de Miguel de Cervantes (1991), Juan Luis Galiardo en Miguel y William (Inés París, 2007), el ya mencionado Miguel Rellán y Pere Ponce en el episodio “Tiempo de hidalgos” de la exitosa serie El ministerio del tiempo (2015-).

Uno de los casos más curiosos es Miguel y William (2007), una comedia de Inés París que sitúa a Cervantes (Juan Luis Galiardo) y a Shakespeare (Will Kemp) en los vértices de un triángulo amoroso presidido por el personaje interpretado por Elena Anaya. La ficción, como vemos, llega también a la vida de los escritores, que, si bien no pudieron coincidir en vida, han sido unidos, no solo por la muerte, sino también por la ficción.

Joaquín Juan Penalva

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

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