Festivales 

Encuentros del Otro Cine – 13ª Edición

EDOC 2013

Una retrospectiva de nueve filmes de la cineasta checa Helena Trestikova, quien también dio una clase magistral sobre su técnica, y un seminario en la Universidad Andina Simón Bolívar, en el que participó con otra clase magistral Lois Patiño, fueron lo más destacado de los 13° Encuentros del Otro Cine, el festival internacional no competitivo de documentales que se realizó del 22 de mayo al 1° de junio en Quito y que continúa hasta el 3 de este mes en Guayaquil, Ecuador.

En los EDOC de este año hubo un récord de películas ecuatorianas con un total de 19, incluidas las coproducciones. Entre ellas se destacaron el filme de apertura en estreno nacional, El grill de César de Darío Aguirre (2013), que compartió el premio al mejor largometraje documental en el Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse con otra película de Ecuador, La muerte de Jaime Roldós (2013), codirigida por Lisandra Rivera y Manolo Sarmiento, quien es el director de los Encuentros del Otro Cine.

Eso es un reflejo de la buena acogida actual del cine documental nacional en ese país, donde Con mi corazón en Yambo de María Fernanda Restrepo (2011) tuvo 165.000 espectadores en salas comerciales, lo que supera las 53.000 entradas del más exitoso estreno ecuatoriano reciente de ficción, Mejor no hablar (de ciertas cosas) de Javier Andrade (2012), y sólo es comparable con los 180.000 boletos del clásico del cine de Ecuador Ratas, ratones y rateros de Sebastián Cordero (1999). La muerte de Jaime Roldós también fue un éxito de taquilla, con alrededor de 52.000 entradas vendidas en el país.

También sobresalieron en el festival dos programas de cortos documentales experimentales de Estados Unidos. Uno fue curado por la realizadora de ese país Lynne Sachs, y reunió películas de cineastas de Nueva York, y el otro, de filmes de Los Ángeles, fue preparado por la ecuatoriana Alexandra Cuesta, de la cual se presentó una retrospectiva en el pasado Bafici, como parte de un foco dedicado al instituto Calarts. Filmes de Thom Andersen, Jem Cohen, Sean Hanley, Ken Jacobs y Laida Lertxundi, además de Sachs y Cuesta, entre otros autores, formaron parte de ambos programas.

 

A lo largo de los años

KatkaEl cine de Helena Trestikova se caracteriza por la puesta en práctica del método de observación a largo plazo. Sus documentales hacen seguimiento de personas por períodos que como proyecto generalmente se plantean por cinco años, pero que se han extendido hasta 37 años de la vida de una familia checa en Universo privado (Soukromý vesmír, 2012). Son historias de gente con problemas comunes, que incluyen la posibilidad de apreciar el deterioro que causa la adicción a la droga a lo largo de catorce años en Katka (2010), o las dificultades de un músico gitano por el racismo y la ludopatía en Vojta Lavicka: Ups and Downs (Vojta Lavicka: Nahor a dolu, 2013), su más reciente película, por ejemplo.

Lo que les sucede a los personajes de los filmes de Trestikova se entrelaza con los acontecimientos de la vida de un país, la República Checa, que formó parte de Checoslovaquia, la cual fue invadida por la Alemana nazi y también por la Unión Soviética, y que estuvo en el bloque socialista desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta 1989. Por eso mismo plantean también el problema de la relación entre la biografía y la historia, tanto nacional como universal. Como dijo la realizadora en la clase magistral, hay escenas en las que en el fondo puede verse la transmisión por televisión de un acontecimiento trascendental, ante el cual los personajes son indiferentes aunque obviamente los cambios sociales y políticos los afectan en su vida, a lo largo de los años.

La retrospectiva de Trestikova no representó un descubrimiento de la realizadora en América Latina, puesto que en 2009 el Bafici le dedicó un foco. Pero sí fue una puesta al día en el seguimiento de sus personajes con Katka, Universo privadoy Vojta Lavicka, que son películas que datan de una fecha posterior a esa edición del festival de Buenos Aires.

 

La naturaleza y la política

Costa da MortePatiño hizo un recorrido en el seminario por los diversos trabajos sobre la relación del hombre con el paisaje que le han llevado a Costa da Morte  (España, 2013), película por la que ganó el premio al mejor director emergente en la sección Cineastas del Presente del Festival de Locarno y que formó parte de la programación de los EDOC. Su clase magistral incluyó fragmentos de esas otras obras, así como una proyección comentada del corto Montaña en sombra (2012). También observaciones acerca del uso de las voces en primer plano en Costa da Morte, en contrapunto con los grandes planos generales.

Entre los invitados del festival estuvo, además, el productor sirio exiliado en Alemania Orwa Nyrabia. Presentó el documental de propaganda de la resistencia armada de su país Return to Homs (2013), dirigido por Talal Derki, que ganó el Gran Premio del Jurado al mejor documental en la competencia internacional del Festival de Sundance este año.

Los filmes políticos como ese también se destacaron en los EDOC, y entre ellos sobre todo Secretos del Yasuní de Carlos Andrés Vera (2014), sobre la explotación de petróleo en un parque nacional de Ecuador y que es la continuación de un trabajo que el director comenzó a difundir a través de Internet. El periódico del festival, El Otro Cine, dedicó su editorial a protestar por la censura de otro documental controversial ecuatoriano, Acoso a Íntag de Pocho Álvarez (2013), que fue temporalmente retirado de Youtube con el pretexto del uso no autorizado de la imagen del presidente de ese país, Rafael Correa.

Cutie and the boxerFueron en total 120 los documentales programados en los Encuentros del Otro Cine este año, en un circuito que incluyó las modestas pero acogedoras salas privadas del centro cultural Ochoymedio y la escuela Incine. La cifra quizás resultó abultada por películas que no tenían el nivel de Costa da Morte, ni la repercusión de Cutie and the Boxer de Zachary Heinzerling (EUA, 2013) o L’image manquante de Rithy Panh (Camboya-Francia, 2013), que estuvieron nominadas al Oscar, por ejemplo. Pero la calidad de la mayoría de los filmes puso de manifiesto la importancia de un festival que podría pasar inadvertido para la mirada que adopta la perspectiva colonialista, por realizarse en un país como Ecuador.

Reseñas

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