Críticas

La melancolía del desamor

En la playa sola de noche

Bamui Haebyunaeseo Honja. Hong Sang-soo. Corea del Sur, 2017.

En el grabado Melancholía I (1514), de Alberto Durero, se representa a una mujer alada, con la cabeza apoyada en su mano en puño, frente a una mesa de trabajo, sin embargo, parece que el trabajo no le interesa y tiene la mirada fija en el horizonte. Esta es una de las representaciones más famosas del carácter melancólico. Quien lo posee es una persona en tristeza permanente, ajena al mundo que le rodea, fértil en el mundo de las ideas, es decir, una personalidad artística. Se decía que la persona melancólica tenía un exceso de bilis negra que le provocaba ese estado. Sin embargo, esta bilis negra, es decir, la melancolía, sólo se manifiesta en las personas excepcionales.  Al igual que el ángel meditativo del grabado, rodeado de materiales sobre un paisaje costero con el sol descendente, la protagonista femenina de On the Beach at Night Alone parece habitar en los recuerdos de una relación pasada y fallida.

El filme de Hong Sang-Soo gira en torno a los sentimientos de una joven actriz llamada Younghee que habita en la alemana ciudad de Hamburgo, lejos de su hogar, con una amiga a la que le cuenta su affaire con un director de cine casado, con el que ha quedado en encontrarse en la ciudad. Younghee pasea por los parques y tiendas de la ciudad, conversando sobre sus relaciones, en largos diálogos. Esta característica del guion será representativa del estilo del director, ya que las revelaciones de los personajes se darán a través de extensas líneas de guion y planos fijos, puntualizados con agresivos zooms. Durante un paseo con amigos e iluminada por la luz del ocaso, Younghee camina melancólica, observando el paisaje, echando de menos a su amante, preguntándose por qué no ha aparecido y si estará pensando en ella. El objetivo de la cámara busca a la joven dormida en la orilla, cuando una figura masculina sin identidad se la lleva en volandas.

Younghee se situa en un plano más allá de la realidad, absorta en sus sentimientos, protegida en más ocasiones por esta figura masculina, que parece la bilis negra que se consideraba tenían los enfermos de melancolía. En la segunda parte del filme, Younghee, ya en Corea del Sur, se reencuentra con sus conocidos y se desarrollan largas conversaciones alrededor de una mesa con soju, (la bebida alcohólica coreana) de por medio. La cámara se sitúa al ras de la mesa, donde los comensales disertan sobre la vida, el amor y el sexo, y Younghee se muestra dulce e implacable a la vez, dirigiendo los diálogos hasta puntos violentos para después, con una sonrisa, volver a calmar. Para puntualizar en las emociones, la cámara se centra bruscamente en cada uno de ellos, mediante un incómodo y cinematográfico zoom, que nos vuelve a sacar de la verosimilitud del universo de la protagonista. Tras los intensos momentos provocados por el soju, llegan los tiempos muertos de los cigarrillos, donde Youghee se vuelve a abstraer en su melancolía y parece que se teletransporta con su amante.

La actriz que da vida al personaje principal es Kim Min-Hee y logra con éxito dotar la complejidad que define a este personaje: Al principio nos cuesta leer sus sentimientos, pero, poco a poco, comprendemos que esa complejidad que la caracteriza es el paso de su melodrama personal a explosiones emocionales, en cuestión de segundos. Estas emociones adquieren otro cariz cuando leemos que el director Hong realmente tuvo un affaire con la actriz durante su matrimonio. Quizás por ello la escena final puede suponer un modo de curar sus tormentos para poder seguir adelante, como cuando Kim se despierta en la playa, sola, de noche, y decide continuar su camino.

El filme es un retrato femenino fascinante, guiado por la mirada absolutamente personal de Hong San-Soo. El discurso juega con la ambigüedad entre situaciones reales u oníricas y plantea cuestiones tan interesantes como el genial desenlace: ¿Qué le dirías a la persona que ronda tu mente si te encontraras con ella por casualidad? Al igual que el ángel del grabado de Durero, Hong Sang-Soo nos habla de la melancolía del desamor con los bellos planos de Younghee, que se desborda en conversaciones de sobremesa, curando su dolor, a través de las palabras, el soju y sus sueños.

Ficha técnica:

En la playa sola de noche (Bamui Haebyunaeseo Honja),  Corea del Sur, 2017.

Dirección: Hong Sang-soo
Duración: 101 minutos
Guion: Hong Sang-soo
Producción: Jeonwonsa Film
Fotografía: Kim Hyeong-gyu, Park Hongyeol
Reparto: Kim Min-hee, Seo Young-Hwa, Jae-yeong Jeong, Seong-kun Mun, Kwon Hae-hyo, Song Seon-mi, Ahn Jae-Hong, Park Yea-Ju

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