Críticas

Elegante violencia al estilo neo-noir

El lago del ganso salvaje

Nan Fang Che Zhan De Ju Hui. Diao Yinan. China, 2019.

Cartel de El lago del ganso salvajeEn medio de la noche, con la lluvia empapando el pavimento, Zhou Zenong se encuentra con Liu Aiai en la estación de tren. Él, visiblemente herido, desconfía de las intenciones de la mujer, quien fue enviada por un miembro de su bando para ayudarle. Con el fin de corroborar la identidad del fugitivo, ella le pregunta en reiteradas ocasiones si de verdad es Zhou Zenong, y él, para comprobarlo, inicia un relato que se remonta a dos días atrás, con su arribo a un hotel a una asamblea de delincuentes.

Narrada en forma fragmentada con secuencias que saltan del presente al pasado, o bien a escenas que describen la vida ilícita cerca del lago, o el oficio de las prostitutas que ahí trabajan, El lago del ganso salvaje conduce la historia mediante la voz en off del protagonista, un matón recién salido de la cárcel. Durante una competencia, referida como las olimpiadas del robo de motocicletas, él es víctima de un intento de asesinato. Al huir de sus enemigos, en medio de la confusión y del dolor de sus heridas de bala, dispara a quemarropa a unos policías que se encontraban montando guardia en la carretera. Este altercado suscita una cacería frenética donde policías y bandos criminales corren tras los rastros de Zhou Zenong.

Entre persecuciones a dos ruedas y bailes coreografiados al ritmo de música disco ochentosa, Zhou Zenong intenta contactar con su esposa, con quien ya no tiene ningún tipo de relación, para dejarle el dinero de la recompensa que descansa sobre su cabeza. Como todo antihéroe, él se rige por un código moral de lealtad absoluta hacia su segunda familia, por más que esto implique arriesgar su vida. De la misma manera, espera protección de quienes dicen ser sus hermanos. Mientras que no teme enfrentarse a puños contra sus adversarios en riñas violentas, confiesa que no dispararía a policías sin motivo alguno. Esta contradicción configura la psicología de un personaje turbio, de pasado desconocido, que impone sus propias reglas. Por su parte, Liu Aiai es la femme fatale, una prostituta de dudosas intenciones que deambula el lago hacia donde sopla más fuerte el viento y bajo el brazo de quien la cobije aunque sea por unos instantes.

Fotograma de El lago del ganso salvaje

El lago del ganso salvaje se enmarca dentro del género de cine negro, ya que incluye en su narrativa ciertos elementos característicos que configuran un estilo neo noir con toques de un western motorizado, si se quiere, ya característico de la visión del director Diao Yinan. En el submundo donde se ambienta la historia, no existen leyes o al menos parece que no rige ningún tipo de control más que el provecho personal, sea del lado de la supuesta justicia o del lado de los mafiosos. La corrupción y la violencia ha invadido sin reservas a estos vecindarios marginales que sobreviven a la sombra de las grandes ciudades industriales. Los ladrones realizan convenciones clandestinas donde aprenden como oficio el hurto de vehículos y se disputan el dominio de los vecindarios. Por su parte, los policías poseen carta verde para asesinar al más mínimo sospechoso y sacarse una foto con el cuerpo para el recuerdo posterior. Huyendo para sobrevivir, el prófugo transita lugares clandestinos que subsisten al margen de la ley, establecimientos que se mimetizan en el laberinto que ofrece la zona aledaña al lago mientras que los policías montados en motocicletas rastrillan las calles disfrazados de civiles. En este contexto, además del claro comentario social, la redención final anhelada por el personaje principal se sitúa como una condena por las decisiones que tomó a lo largo de su vida.

Fotograma de El lago del ganso salvaje

Diao Yinan dibuja la violencia dentro del mundo delictivo de los gánsters y lo hace con una fotografía que estiliza la aspereza de la crueldad diaria. Así, salpicones de sangre se exhiben mediante encuadres agresivos y bruscos, y ciertos momentos se enmarcan en planos cerrados, súbitos, y por si fuera poco, explícitos. En contrapartida, las sombras invaden la imagen y las siluetas reemplazan a los personajes, como si ellos mismos estuvieran velados de la cámara. El tinte oscuro y el ambiente sombrío que se construye se contrastan con una invasión de luces de neón que abarca desde la cartelería o las carcasas de los vehículos al vestuario de los personajes en forma de zapatillas deportivas con suelas luminosas. Este dimorfismo estético entre oscuro y brilloso oculta la suciedad que subyace bajo los suburbios, donde en apariencias parece resplandecer, pero engaña porque el asentamiento de la mafia es tan solo uno de los problemas que se ha inmiscuido en los estratos sociales más desprotegidos.

Fotograma de El lago del ganso salvaje

El lago del ganso salvaje derrocha brutalidad con excesiva elegancia; hasta en las escenas donde reina el caos, la muchedumbre sigue un baile marcado. Pero el estilo refinado se ve mermado por un argumento casi carente de sucesos determinantes que hagan fluir la trama cuando el género mismo lo demanda. Es así que la persecución llega al clímax visual con una balacera en pleno zoológico bajo la mirada de alerta de un tigre cuyos ojos se iluminan con el destello del fogueo, pero dicho apogeo arriba antes de tiempo pues la película se estanca dando vueltas alrededor de la laguna con protagonistas que rondan parlamentos reiterados.

Fotograma de El lago del ganso salvaje

En El lago del ganso salvaje, el género es una mera fachada bajo la cual se describe una china contemporánea curtida por el ruido ensordecedor de trenes y por pisos manchados con sangre que se friegan y se ensucian una y otra vez. A pesar de las falencias de la historia, la autenticidad de la narración sumada a la radiante puesta en escena se empeña por sostener la carga emocional y el suspenso de este thriller. Cuando la captura es inminente, solo resta un último sacrificio, casi romántico, el deseo de salvar a sus seres queridos para la posteridad.

Tráiler:

Ficha técnica:

El lago del ganso salvaje (Nan Fang Che Zhan De Ju Hui),  China, 2019.

Dirección: Diao Yinan
Duración: 117 minutos
Guion: Diao Yinan
Producción: Green Ray Films / Memento
Fotografía: Dong Jingsong
Música: B6
Reparto: Gwei Lun-Mei, Hu Ge, Liao Fan, Regina Wan, Zeng Meihuizi, Qi Dao, Huang Jue

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