Críticas

La traducción a imágenes de una pesadilla

El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo

Otros títulos: The Strange Colour of Your Body's Tears.

L'étrange couleur des larmes de ton corps. Hélène Cattet, Bruno Forzani. Bélgica, 2013.

Póster promocional de El extraño color de las lágrimas de tu cuerpoPor lo general, estamos acostumbrados a que nos cuenten las cosas de una determinada manera. Las historias que nos llegan lo hacen a través de un orden lógico, que clarifica la recepción de mensajes e intenciones de los creativos detrás de las películas. Entendemos la sucesión de acontecimientos, el papel de cada personaje, y nos emocionamos y sorprendemos con los giros argumentales que dan vida a una proyección. Sin embargo, hay ocasiones es las que un director elige la ruptura con lo establecido, el planteamiento de reglas propias fuera de esa lógica narrativa a la que tan bien se acomoda nuestro cerebro. El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo es de esa clase de películas, alucinógenas e incluso, molestas a ciertos niveles psicológicos, pero necesarias para darse cuenta de los límites a sobrepasar en el arte cinematográfico.

La propuesta de Hélène Cattet y Bruno Forzani, la pareja de directores tras esta alucinación fílmica, abraza con naturalidad los clichés de género y los retuerce hasta convertirlos en la viva imagen de una pesadilla caleidoscópica y agobiante. Ya nos habían enseñado su arsenal en la no menos peculiar Amer (2009), película sin diálogos, auténtica demostración de fuerza visual, que visita lugares comunes del cine de horror y ofrece algo tan distinto como surrealista en el resultado de este homenaje/deconstrucción del género. En El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo repiten el juego a todos los niveles, a la búsqueda de la estética de la pesadilla, elegante y opresiva a partes iguales.

En cuanto a la trama, cuenta la desaparición de una mujer y la posterior búsqueda desesperada de su confundido marido. Cuanto más se adentra en su investigación, duda con fuerza entre dos ideas: O su mujer ha muerto o, quizá algo peor, le ha abandonado. Sin salir del edificio donde ambos vivían, el protagonista se sumerge en un auténtico laberinto, tanto físico como mental, tras esquivas respuestas y perseguido por la sombra de un peculiar asesino. En apariencia simple, el caótico deambular por los pasillos del absorbente edificio nos transporta a un mundo de reglas propias, donde las respuestas no son nunca las que desearíamos, ni las soluciones dadas responden a la lógica cómoda del relato policíaco al uso.
Imagen de El extraño color de las lágrimas de tu cuerpoHélène Cattet y Bruno Forzani son esclavos de la estética, para lo bueno y para lo malo. Pretenden con cada plano el planteamiento de una imagen del horror, a base de juegos mentales en el plano psicológico, pero que no tendrían ningún sentido fuera del potente mundo visual manejado por esta pareja propietaria de un mundo tan rico. Esta apuesta por la imagen, a veces, da sensación de frialdad, de abandono de la historia por parte de unos directores aferrados con pasión a una forma tan determinada de entender el cine. Pero hay mimo en cada plano, precisión milimétrica en cada decisión. Su apuesta bebe de lo onírico, del subconsciente, del lado oscuro del alma humana. Sin respiro, sin concesiones, el cine de Cattet y Forzani es experiencia y experimentación.

El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo es, además, una delicia cinematográfica, exposición sin complejos de influencias e intereses. A pesar de la personalidad de las películas de estos directores, bien es cierto que la originalidad es producto de una exquisita selección de referentes, que, pasado por la particular percepción de Hélène Cattet y Bruno Forzani, se transforma en algo único. Apuestan por un cine en desuso, que tiene su principio y fin en la propia investigación del cine como arte, como lenguaje propio, más allá de sus posibilidades narrativas. En El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo hay una historia, pero no es el interés principal de sus creadores contarnos algo. No es el fondo, es la forma la auténtica protagonista de una película, cuyas virtudes son las mismas que sus maldiciones.

fotograma de El extraño color de las lágrimas de tu cuerpoHélène Cattet y Bruno Forzani, al igual que en Amer, utilizan el giallo como base espiritual de la película. La estética de la violencia exagerada y colorista de este género llega al virtuosismo, gracias a la fantasmal recreación del asesino, una estilización de un género ya de por sí irreal y morboso. La influencia estética del Dario Argento más esteta, como en Suspiria (1977), donde la ambientación barroca alimentaba o, incluso, servía de contraste al violento espectáculo. Todos los elementos reconocibles del giallo se convierten en parte de la identidad de El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo, pero, claro está, cada paso de los directores en el desarrollo de su película nos lleva a un perverso espejo distorsionado, en el que la realidad se desmenuza y se transforma en un lenguaje propio. El cine se convierte en excusa, y entonces empiezan los problemas de la película.

Si la primera parte nos sumergía sin paliativos en un extraño mundo, enseguida esa sensación de irrealidad se transforma en algo mórbido y distorsionado, ofrecido sin ningún tipo de filtro, que obliga al espectador a jugar con las reglas de sus creativos. Sin ese intercambio, sin esa rendición por parte del público, esta película es imposible. Como mucho, queda como incómoda experiencia visual, pero sin más vida que el poder de sus imágenes, por otra parte bastante sugerentes. Si hay complicidad, El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo es emocionante, perturbadora, premeditadamente confusa y diferente de manera brutal e inteligente. Ofrece un cine que pide mucho al espectador, pero a cambio, si aceptamos las reglas (o la falta absoluta de ellas), viviremos el placer de un paseo guiado por una pesadilla.

El extraño color de las lágrimas de tu cuerpoHélène Cattet y Bruno Forzani fabrican un giallo con mucho de Argento, sí, pero en su pócima hay muchos ingredientes. Se abraza con placer el surrealismo de Luis Buñuel, la experimentación narrativa de David Lynch, la estética de la psicología destructiva de Brian De Palma e, incluso, la perversa diversión con el espacio del Polanski travieso de El quimérico inquilino (Roman Polanski, 1976) o la extravagancia de un clásico de culto como  Amenaza en la sombra / Venecia rojo shocking (Don´t Look Now, Nicholas Roeg, 1973). Hay un relato descompuesto e irreal, que recuerda las intenciones de Resnais en El año pasado en Marienbad (1961), aunque con la mirada puesta en el cine de horror. El resultado es trágico, imprevisible, alejado de la total normalidad, de la zona de confort.

No es una película para todo el mundo. Pero puede que sea tu clase de película. Por eso, por puro descubrimiento, debes dar una oportunidad a El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo.

Tráiler

Ficha técnica:

El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo  / The Strange Colour of Your Body's Tears (L'étrange couleur des larmes de ton corps),  Bélgica, 2013.

Dirección: Hélène Cattet, Bruno Forzani
Guión: Hélène Cattet, Bruno Forzani
Producción: CCA / VAF / Film Fund Luxembourg / Canal + / Ciné Plus / Bac Films
Fotografía: Manu Dacosse
Música: Yves Bemelmans
Reparto: Klaus Tange, Jean-Michel Vovk, Sylvia Camarda, Sam Louwyck, Anna D'Annunzio

Santiago Negro

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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