Críticas

Encadenados

360

Fernando Meirelles. Gran Bretaña- Austria- Francia- Brasil, 2011.

poster 360La última película de Fernando Meirelles se aleja diametralmente de su destacable Ciudad de Dios (Cidade de Deus, 2002) y apenas se acerca en el tono a El jardinero fiel (The Constant Gardener, 2005). Visiblemente inspirada en La ronda (La Ronde, 1950), de Max Ophüls, en la que una prostituta es el disparador de varias situaciones entre distintos personajes, que se van relacionando entre sí, como si fueran un eslabón más de una verdadera cadena de protagonistas, cuyas historias transcurren sucesivamente para llegar, nuevamente, a la prostituta inicial.

El argumento de la película de Ophüls, basado en la pieza teatral de Arthur Schnitzler, es también la historia de 360. Meirelles no indaga ni profundiza en sus personajes. Realizamos un recorrido que se inicia en Bratislava con la prostituta eslovaca, que contacta a un ejecutivo inglés en Berlín, mientras su esposa tiene un amorío en Londres con un fotógrafo brasilero que, a su vez, es abandonado por su novia, quien toma contacto con dos hombres en su vuelo a Río de Janeiro, uno mayor, que busca a su hija perdida, y un joven abusador sexual recientemente liberado para comenzar su régimen de rehabilitación social en libertad.

Los entornos y ambientes en que se mueven estos personajes son claros, con grandes superficies espejadas, cuyos reflejos proponen una lectura ambigua de unos seres indefinidos. Para que el trazo circular del guión no sea tan lineal, se incluyen algunos personajes que permitirán el desencadenamiento de situaciones dilemáticas, ya que colocarán a estos hombres y mujeres ante una elección que, seguramente, les cambiará la vida. Es el caso del preso liberado, del chofer ruso, de la francesa o del odontólogo musulmán.

360Los ambientes son despojados; los diálogos, simples; las situaciones, básicas; el film, en general,  posee un aire de condescendencia, a pesar de lo cual, deja vislumbrar como propuesta un mensaje: mientras estemos vivos debemos tomar decisiones, aunque nos suponga algún riesgo, como el que corre la chica brasilera al seducir al ex convicto. Estas decisiones pueden hundirnos o hacernos evolucionar. El riesgo existe, pero si no nos arriesgamos, quizá lo que estemos haciendo sea cualquier otra cosa, menos vivir. Esa propuesta está enfatizada en una escena, casi al final del film, donde el hombre que busca a su hija ha reflexionado y ha  decidido dejar de recorrer el mundo en su búsqueda, para dedicarse a vivir los años que le quedan.

La historia de La Ronda está aggiornada por Meirelles, quien le impone  a 360 un ritmo muy europeo. Tan europeo, que las historias transcurren en esa geografía (Bratislava, Berlín, Inglaterra), pero sus personajes tienen diversos orígenes, hay un musulmán, una eslovaca, un ruso, una brasilera, un matrimonio británico, una francesa, un norteamericano… Estamos en tiempos de globalización (hay diálogos en inglés, alemán, árabe, francés, portugués y ruso) y de grandes migraciones. Las caracterizaciones de los personajes, a través del vestuario, es demasiado obvia: la boina roja de la francesa recortada sobre un paisaje invernal; el traje impecable del hombre de negocios, cuyas gafas le dan un aire intelectual; el escote de la prostituta; la gorra de béisbol del joven liberado o la melena alborotada de la chica brasilera…

360La estética de los espacios es –odio decirlo- minimalista. Superficies austeras, claras, elegantes… sitios donde se desarrollan conflictos incipientes: el juego de un fotógrafo y su modelo, como si fuera el del gato con el ratón; el apuro en que pone un rufián al hombre de negocios inglés; la despedida de un joven al que solo le vemos la espalda; la pantalla donde ha quedado grabada en vídeo el adiós de una novia; los consejos dados al obseso sexual… Sólo se rompe esa estética cuando aparece el hombre mayor: son espacios públicos (el aeropuerto) o compartidos (el de la terapia), cálidos, donde predominan los colores ocres y se rompe el silencio que venía imperando hasta ese momento. Hay un énfasis puesto en las situaciones que vive este personaje, no sólo en  la línea de sus diálogos, sino también ubicándolo en ambientes más realistas. Su voz es la voz de la experiencia, la de un hombre que ya ha promediado su vida, y es el que toma la decisión más difícil.

A pesar de que casi no vemos gente sola y que los personajes estén representados por actores de la talla de Anthony Hopkins, Jude Law o Rachel Weisz, estamos ante un film pequeño, con intenciones de parecer afrancesado -aunque sin el característico charme – que nos habla de la soledad. Ya sea por falta de compañía, de comprensión, de protección, de identificación…  Adecuado para ser visto un domingo lluvioso, cuando estamos con la “guardia baja” y necesitamos que alguien nos insista en que hay que “jugarse” con las decisiones y hacerle caso a la intuición. Porque estés donde estés y estés con quién estés,  la vida es una y sólo por eso, vale la pena vivirla.

Tráiler:

Ficha técnica:

360 ,  Gran Bretaña- Austria- Francia- Brasil, 2011.

Dirección: Fernando Meirelles
Guion: Peter Morgan
Producción: John Paul Kelly
Fotografía: Adriano Goldman
Reparto: Anthony Hopkins, Jude Law, Rachel Weisz, Juliano Cazarré, María Flor, Marianne Jean-Baptiste, Jamel Debbouze, Ben Foster.

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