Críticas

Gus Van Sant y el medio ambiente

Tierra Prometida

Promised Land. Gus Van Sant. EUA, Arabia Saudita, 2012.

Promised-Land-CartelLa mancuerna de Matt Damon y Gus Van Sant que nació en 1997 con Good Will Hunting, regresa a la pantalla grande con Promised Land, que no ha llegado con pompa y platillos, sino con discreción y decoro. La Tierra Prometida, quizá sea ver galardones con la película –como se presume en algunas reseñas- no obstante, el material final no da para tanto.

En un momento en el que el mundo se mina día a día, con la contaminación, el exceso de gente, el tráfico y la intervención del ser humano y sus grandes corporaciones en la naturaleza, Van Sant decide presentar una película reflexiva –y bastante obvia- sobre cómo comunidades enteras padecen del poder inescrupuloso de las multinacionales.

Steven Butler (Damon) es un representante de Global, una empresa de gas que desea utilizar la tierra de un pequeño pueblo (como muchos otros), por lo que debe tener el consentimiento de todos o la mayoría de los habitantes para poder ingresar y continuar con su negocio. Butler se topará con un pueblo fuerte y con una serie de complicaciones ante su tarea, que hace en compañía de Frances McDormand.

Promised-Land-01La trama de la cinta es bastante sencilla y predecible. Es posible deducir que Butler –que es originario de un pueblo como éste- tendrá que enfrentarse a sus propios demonios para poder continuar con su misión. Sin contar que –por supuesto- se topará con una mujer que le sacudirá la cabeza y el futuro.

No obstante la simpleza de la historia, resultan rescatables varios aspectos de la cinta. En primer lugar –y por supuesto el más importante- es el atrevimiento del director a abordar esta temática. Es cierto que la aparición de industrias y otras empresas del sector productivo reditua en ganancias inmediatas, pero produce –a largo plazo- complicaciones de salud e impactos dramáticos en el medio ambiente. Esto mismo se ha visto reflejado en películas como Erin Brockovich (Steven Soderbergh, 2000) y una multiplicidad de documentales (Gasland, An Inconvenient Truth, entre otros).

Resulta entonces una llamada de atención para el espectador si es que se encuentra en una situación similar, o bien que pueda reflexionar sobre cómo operan estos organismos y de todo lo que son capaces de hacer por conseguir sus objetivos, aún cuando vayan en contra de las leyes naturales.

Promised-Land-02En segundo lugar, el director –como en otras de sus películas- hace uso de varios momentos contemplativos, en los que es posible observar la belleza natural de la zona en la que ocurre la historia. Van Sant utiliza planos aéreos que permiten ver los caminos, las praderas, las granjas y todos los recursos que son explotables en el pueblo, esto es todo aquello que será destruido por el hombre. Sin embargo, ya no utiliza –como antes- otros momentos más simbólicos que permiten percibir algo más allá de lo evidente. Cómo olvidar esas escenas de My Own Private Idaho  (1991) con la cabaña desplomándose.

En Tierra Prometida las escenas transcurren de noche o en medio de paisajes naturales, que se admiran y envidian, por su color verde y su extensión. Van Sant sabe cómo mostrar estos espacios, y lo ha hecho en otras cintas previamente, pero en esta película lo hace con mucho más cuidado, dejando para un segundo plano a sus propios actores.

Por último, se presenta la historia de un hombre que hace su trabajo, hasta que se da cuenta del lugar que pisa y de lo que quiere realmente como ser humano. Al mismo tiempo, retrata a un pueblo que es capaz de cualquier cosa, sobre todo de influir en la vida de una persona. De eso trata la película, de la relación entre un lugar, una comunidad y un intruso, y de cómo todos los factores influyen y se comunican, se interrelacionan y se transforman; el ser humano y sus sociedades son seres tan vivos como la misma naturaleza, y todos los factores que confluyen impactan directamente en ellos.

Promised-Land-03Gus Van Sant ha llevado al cine una película noble, pero que realmente no pasa de la anécdota, y no se sostiene ni por su reparto, que incluye al simpático John Krasinski y a la ya mencionada Frances McDormand. Pero no sería la primera vez que el director nortemericano se da su tiempo para preparar otra cinta revolucionaria como lo hizo con Milk o Elephant.

Promised Land es sencilla en su forma, simple en su argumento, pero con iniciativa para causar impactos positivos en los espectadores; sin embargo, habrá que esperar a que llegue a las salas internacionales, porque dado su éxito hasta ahora, será difícil que atraviese las barreras de las distribuidoras y los exhibidores, aún cuando la película sea de un director reconocido.

Tráiler

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Ficha técnica:

Tierra Prometida (Promised Land),  EUA, Arabia Saudita, 2012.

Dirección: Gus Van Sant
Guion: John Krasinski, Matt Damon
Producción: Chris Moore, Jonathan King, Ron Schmidt
Fotografía: Linus Sandgren
Música: Danny Elfman
Reparto: Matt Damon, John Krasinski, Frances McDormand

Una respuesta a «Tierra Prometida»

  1. Aunque el desarrollo de la película es bastante predecible, es bueno ver producciones que nos llevan a la reflexión, ver que los otros nos preocupan y que los valores aún pueden estar por encima de un buen y bien pagado empleo.

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