Críticas

Haciendo visibles los confines lejanos del cinematográfo.

Sueñan los androides

Otros títulos: Androiden Träumen / Androids dream.

Ion de Sosa. España, 2014.

Cartelde la película Sueñan los androidesCon su largometraje El futuro, Luis López Carrasco inició un discurso que es irremediable reconocer en el segundo largometraje de Ion de Sosa, Sueñan los androides, película que ha sido seleccionada en el Festival de Berlín, dentro de la sección paralela Berlinale Forum y también fue la película de clausura del IV Festival de Cine Márgenes.

Si el film de Luis López Carrasco partía de un tiempo pasado, aquella noche de 1982, cuando el PSOE ganó las elecciones, para hacer balance y crítica acerca del devenir de España (tratándose nuestro presente de aquel futuro que aún estaba por llegar), el largometraje de Ion de Sosa parte del futuro (año 2052) para terminar hablando, precisamente, del pasado.

Ambos largometrajes mantienen un diálogo entre sí, cerrando un círculo. Es el modo en que se encuentran conectados y completan un discurso en torno a una determinada época y a un ciclo que, como su propio director manifiesta en la entrevista que le hicimos, “representa la violencia que ejerce un gobierno hacia la clase media”. Pero Sueñan los androides es mucho más que esto, ya que no se reduce únicamente a un discurso político. Es una mezcla de diferentes géneros, entre los que destaca la ciencia ficción.

Así, la primera referencia aparece en su título y es una evidente alusión al relato de Philip K. Dick, titulado ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? El film comienza con varios planos de situación, en los que vemos rascacielos de la ciudad de Benidorm que se hunden en las nubes, retratando el estado de la Tierra en 2052, aunque podría tratarse de cualquier otra ciudad del mundo.

Sueñan los androidesA continuación, nos topamos con otra de las influencias más importantes del film, el cortometraje Elephant, de Alan Clarke, que se percibe tanto en la estética, en el modo de narrar el asesinato que presenciamos, como en la manera en que Ion de Sosa aguanta la cámara, alargando el plano, una vez que el hombre ha sido asesinado.

A diferencia de True Love, primer largometraje de Ion de Sosa, Sueñan los androides cuenta con una línea narrativa más definida, aunque siga encuadrado dentro de un cierto tipo de cine experimental.

Por otra parte, si El futuro funcionaba bajo la premisa de ser un material fílmico rescatado y desempolvado, Sueñan los androides esconde en sus encuadres esa apariencia futurista, que provoca un efecto curioso, el de remitirnos al pasado. Es como si esas imágenes hablasen de un futuro que supone un retroceso en el tiempo, una vuelta atrás.

Fotograma de Sueñan los androidesEstamos en un país y en una época en la que un gato vale un millón y medio de pesetas; un perro, un millón de pesetas; y una oveja, una de las últimas que existen, alrededor de cuatro millones y medio de pesetas. Ya casi no hay animales sobre la Tierra y, por eso, son tan caros. Pero, además, la moneda de cambio ya no es el euro. De nuevo es la peseta. Nos están insinuando que terminaremos saliendo de la Unión Europea, dejando atrás el euro y volviendo, de este modo, al pasado.

En este sentido, planea sobre el film una cierta idea apocalíptica, que por elipsis hubiese quedado omitida. Hay calles solitarias, edificios sin terminar de construir y parking vacíos. La propia fotografía remite a esa idea. Los colores, un tanto apagados, impregnan el film de un cierto tono melancólico. A ello también ayuda la textura que ofrece el material con el que se ha rodado, el de 16 mm. Hay momentos, incluso, en los que se muestran pisos que parecen haber sido saqueados, en cuyo interior hay paredes con azulejos arrancados y puertas volcadas y fuera de su sitio.

Nos encontramos, por tanto, ante una historia que mezcla thriller y ciencia ficción y, a pesar del tono apocalíptico, con grandes dosis de humor y surrealismo. Este surrealismo está presente en alguna escena en la que se aprecia cierta influencia de Chema García Ibarra, como es el momento en que el personaje gay está sentado frente a una mujer y ésta le avisa del grave peligro que corre, secuencia que nos remite directamente a ese mundo tan personal que hay dibujado en su cortometraje Misterio.

Sueñan los androides, imagenSe ha dicho que las películas de Ion de Sosa están hechas con libertad, libre de ataduras y sin las rigideces de una producción convencional. Y así es. Sin duda.

Pero lo que tenemos ante nosotros es un cineasta que se acerca al cine con inquietud y curiosidad. Nos encontramos ante un explorador intrépido, que a través de Sueñan los androides ha terminado de marcar su itinerario hacia esos confines aún por descubrir en el cine, hacia esas tierras lejanas que están ahí, que existen, pero que hace falta que alguien las haga visibles.

Trailer:

Ficha técnica:

Sueñan los androides  / Androiden Träumen / Androids dream ,  España, 2014.

Dirección: Ion de Sosa
Guión: Ion de Sosa, Jorge Gil Munarriz, Chema García Ibarra
Producción: Ion de Sosa, Karstern Matern, Luis Ferrón, Luis López Carrasco
Fotografía: Ion de Sosa
Reparto: Manolo Marín, Moisés Richart, Marta Bassols, Coque Sánchez.

Raúl Liébana

 

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