Críticas

La muerte, aspecto inequívoco de la vida

Stopped on Track

Halt auf freier Strecke. Andreas Dresen. Alemania, 2011.

Cartel de la película Stopped on TrackAndreas Dresen aterrizaba en el festival para presentar su última película, Stopped on Track, además de otras cuatro cintas representativas de su filmografía, que se proyectaron como parte de la retrospectiva que se le dedicaba.

Con esta última película, Dresen plantea un tratamiento sobre la muerte como aspecto inequívoco de la propia vida. Se aleja de forma rotunda de cuestiones religiosas o filosóficas, como anteriormente abordaría Bergman, y ahonda en un pragmatismo terrenal y sin tapujos, que radica en los aspectos más cotidianos que ocurren en el declive final de la vida de un individuo. Es cierto que, si bien el propósito de Dresen es evidente al mostrar minuciosamente cómo transcurre este último viaje de la vida, la historia que articula y su contexto es dramático al extremo, como si nada peor pudiera pasar.

La película arranca con el desafortunado destino que la vida le ha deparado a su protagonista. Un hombre joven, de unos cuarenta y cinco años, con mujer e hijos, al que le diagnostican un cáncer cerebral fulminante. Desde el inicio del fin asistimos a su rápido deterioro físico, mental y psicológico. No hay lugar para la distensión, porque aunque la cinta cuenta con algunos momentos cómicos, el humor negro del que hace gala (que no de mal gusto) redunda en la tragedia.

Fotograma de la pel´icula Stopped on TrackEl resultado se enmarca dentro de un hiperrealismo exacerbado, tanto que podría recordarnos al documental de la BBC, Inside the Human Body, en el que se mostraban los últimos momentos de un enfermo de cáncer terminal, que suscitó gran polémica en el Reino Unido, además de por cuestiones éticas y susceptibilidades, por ser pionero en exponer algo así en un medio tan abierto como es la televisión. En el cine, ocurre algo parecido, la crudeza con la que plantea esta crónica nos rechina en lo más profundo. No estamos acostumbrados a ver historias tan directas y cercanas sobre un tema que todavía está impregnado de cierto tabú. Provoca extrañeza un enfoque tan poco aséptico y depurado, acostumbrados al envoltorio de recursos estilísticos y estéticos.

Todo en este film resulta muy auténtico, no en vano se trata de un compendio de momentos reales que el realizador ha sabido extraer de los numerosos testimonios que le han transmitido familias que habían pasado por situaciones similares a la que se nos presenta en la película. La labor de documentación que necesitó llevar a cabo ha sido crucial para poder entender de cerca cómo se siente la muerte a flor de piel.

Stopped on TrackPara trasladar todas estas vivencias a la pantalla, el modus operandi del trabajo en preproducción y rodaje han sido determinantes. Es interesante tener en cuenta que la gran mayoría de los personajes que encarnan las funciones de asistentes, en los que la familia se apoya para sobrellevar la enfermedad, ejercen dicha misión en la vida real. Además, la naturalidad de muchas de las situaciones se debe a que la forma de trabajar con los actores se basó más en la improvisación que en el seguimiento de un guión como tal. Esta forma de trabajar puede resultar ardua (no siempre es fácil encontrar el tono adecuado en cada situación), pero sin duda el resultado es más que satisfactorio, ya que en definitiva, la cotidianeidad que procura transmitir solo puede proceder de reacciones comunes.

Sin embargo, existe un contrapunto frente a tanta veracidad, que incorpora mediante un elemento surrealista, cuando el enfermo, a través de las grabaciones que hace con su iPhone, mira dentro de su cerebro y descubrimos un nuevo rostro que encarna al propio tumor (irónicamente el de uno de los cómicos más reconocidos en Alemania). Gracias a este recurso consigue mantener al protagonista próximo al espectador, ya que según avanza la película nos vamos quedando sin esta figura. Mirando dentro de su cerebro, se establece un diálogo interior consigo mismo y con el espectador.

Stopped on Track, críticaAunque la motivación esencial de Dresen se aleja de moralinas sociales, queda implícita cierta crítica o preocupación por el rumbo que ha tomado el significado y la función de la familia y cómo costumbres atávicas han quedado delegadas en la sociedad. La muerte la hemos alejado de los hogares. Después del visionado de Stopped on Track, quedamos despojados de esa coraza que se tiene ante la vida y, vulnerables, dejamos la sala, proclamando a los siete vientos cada uno de los aforismos filosóficos que versan sobre aprovechar el momento que nos brinda la vida y disfrutarlo al máximo, porque la fugacidad del tiempo es imprevisible. Andreas Dresen consigue darnos una sacudida emocional como si durante solo un instante nos hubiese puesto frente a un precipicio sin fondo.

Tráiler:

Stopped on Track – Tráiler español por keane43

Ficha técnica:

Stopped on Track (Halt auf freier Strecke),  Alemania, 2011.

Dirección: Andreas Dresen
Guion: Andreas Dresen, Cooky Ziesche
Producción: Peter Rommel Productions / Rundfunk Berlin-Brandenburg (RBB)
Fotografía: Michael Hammon
Reparto: Inka Friedrich, Steffi Kühnert, Otto Mellies

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