Críticas

A no guiarse por las apariencias

Sinónimos

Otros títulos: Sinónimos: Un israelí en París.

Synonymes. Nadav Lapid. Francia, Israel, Alemania, 2019.

El sueño de dejar la tierra propia, el lugar donde uno creció, por otro donde uno presume que las cosas son mejores y considera, según su propio punto de vista, que tendrá oportunidades, es algo que está muy arraigado en muchos países. Si hay algo que contribuye a ello son los medios de comunicación y la fluidez de una gran cantidad de información (muchas veces errónea, o sesgada), a través de las redes sociales. Y en gran parte, también, algo propio del capitalismo: «hay oportunidades para todos, pero solo si te esfuerzas lo suficiente». Esta premisa es, por lo pronto, una falacia, ya que nos hace creer que todos somos idóneos para todo y que nos merecemos estar allí, solo por el hecho de merecérnoslo. El concepto es el mismo, pero lo que llevó a Nadav Lapid a dejar Israel, su tierra natal, no fue un motivo precisamente económico, pero sí la búsqueda de mayor libertad, dejando un estado que él mismo presenta como muy estricto, que no permite a sus ciudadanos desarrollarse de acuerdo con su voluntad. Sinónimos llega allí para relatarnos, casi de modo autobiográfico, todas las vivencias del director israelí en su búsqueda personal.

El realizador que dio vida a Policía en Israel (Policeman, 2011), ganadora de la competencia internacional del BAFICI 2012, nos trae su experiencia personal cuando tomó la decisión de emigrar de su tierra. Empapada por sus vivencias, su historia nos relata cuando decidió escapar del ejército israelí para poder desarrollarse en un país que había idealizado a tal punto de abandonar su idioma nativo. Su manera de narrar la historia nos adentra en el personaje principal, Yoav, un expatriado israelí que huye de su país. Y aunque en un principio no sabremos muy bien por qué, de a poco nos va revelando su pasado y de donde proviene esa aversión tan fuerte a todo lo que proviene de su patria. Tal como podremos presumir, hacia donde apunta el título, Yoav va encontrando similitudes entre su pasado y su presente (Israel como pasado, Francia como presente), aspecto que profundiza aún más su desorientación. Ya en los inicios, Yoav le confiesa sus dudas a su nuevo amigo Emile sobre la ciudad de París: «La belleza del Sena es un soborno que la ciudad le paga a sus visitantes para mantenerlos lejos del corazón de la ciudad, que no es belleza, ni mujeres, ni grandeza, es otra cosa y aún no sé qué es”. Todo esto configura un punto de partida en el que se debaten dos formas de vida muy diferentes, sin que ninguna de los dos sea, precisamente, el ideal.

Sinónimos tiene muchos fuertes y, sin dudas, uno de ellos es Tom Mercier, quien encarna a Yoav. Este film fue su primer trabajo como actor en la pantalla grande, nada más y nada menos que teniendo que darle vida al protagonista del mismo, un hombre muy acomplejado, lleno de dudas y violencia reprimida. Su trabajo nos permite llegar a lo más profundo de estos aspectos, tanto mediante su físico como en sus formas de expresar las emociones de un personaje difícil. Si bien la interacción de Yoav no se cierne exclusivamente con ellos dos, su nexo con Francia es sobre todo la pareja que lo recibe accidentalmente, Emile (Quentin Dolmaire) y Caroline (Louise Chevillotte). Ambos construyen un lazo particular con su nuevo amigo extranjero, ya que desde cada uno de ellos parte una tensión muy grande y extraña, especialmente con Caroline. Si tenemos en cuenta que ese lazo entre hombres (según el mismísimo Lapid) es habitual en la fraternidad entre militares israelíes, puede que le encontremos la respuesta a los acercamientos entre Emile y Yoav, pero aun así hay algunos indicios de que los dos –tanto Caroline como Emile- sienten una atracción sexual hacia Yoav. Si esta tensión es protagonista en la relación de los tres es por el excelente trabajo, tanto de Dolmaire como de Chevillotte.

Envuelta en una realidad que parece muy lejana a los países de Occidente, Sinónimos es una historia que nos presenta una mirada diferente, alejada de la idea romántica que tenemos de París (algo que considero puede mantenerse gracias al turismo y aunque no quite su belleza, está apartado de su realidad). El contexto se vuelve secundario y los protagonistas son los demonios internos de Yoav, logrando convertir esto en un drama de buena calidad.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

Sinónimos  / Sinónimos: Un israelí en París (Synonymes),  Francia, Israel, Alemania, 2019.

Dirección: Nadav Lapid
Duración: 123 minutos
Guion: Nadav Lapid, Haim Lapid
Producción: SBS Films, arte France Cinéma, Pie Films
Fotografía: Shai Goldman
Reparto: Tom Mercier, Quentin Dolmaire, Louise Chevillotte, John Sehil, Gaël Raes, Chris Zastera, Jonathan Boudina

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