Críticas

La liberación y la pérdida

El mundo de Bimala

Otros títulos: Home and the World.

Ghare Baire. Satyajit Ray. India, 1985.

Cartel de la película El mundo de BimalaA pesar de la enorme importancia del cine de la India, el mayor productor de películas del mundo, no es muy frecuente que tengamos críticas del cine de este país en EL ESPECTADOR IMAGINARIO. En mi caso particular, no tengo mucho conocimiento del cine indio, algo que pienso mejorar después de haber visionado la excelente producción de El mundo de Bimala con la intención de escribir esta crítica.

Me voy a permitir extenderme un poco sobre los autores fundamentales de esta película, que son dos personajes excepcionales en el cine y en la literatura mundial. Naturalmente me causó curiosidad conocer algo más de su director, Satyajit Ray, un cineasta de fama universal. De origen bengalí, nació en la populosa Calcuta, en 1921. Inició su carrera en las artes visuales como ilustrador y debutó en 1955 como director con la famosa cinta Pather Panchali (Canción de la carretera), película en la cual intervinieron actores no profesionales y que ganó premios en festivales internacionales. Con Aparajito (1956) y El mundo de Apu (1959), completó la conocida trilogía de Apu. Comentó en su momento Ray, el estar bastante influenciado por el neorrealismo italiano y por películas como El ladrón de bicicletas (De Sica, 1948). En su extensa carrera dirigió numerosas películas, muy premiadas y aclamadas, como El salón de música (1957), Teen Kanya (1961), Charulata (1964), Días y noches en el bosque (1969), Jugadores de ajedrez (1977), Pikoo (1981), El mundo de Bimala (1985) y El extranjero (1991), entre otras, antes de morir en su tierra natal, en 1992.

Ray estudió en la Visva-Bharati University. Allí comenzó a sentir profundamente las influencias del gran escritor bengalí Rabindranath Tagore, el fundador de dicha universidad. Ambos personajes tuvieron gran sensibilidad por la cultura y la vida de Bengala, región que estuvo sujeta a intensos conflictos religiosos, culturales, económicos y sociales durante las vidas de ambos, en épocas de grandes cambios políticos y agitaciones populares.

Ray vivió el cine con increíble energía e intensidad. Dirigió treinta y siete películas y se involucró con frecuencia, como se puede apreciar en los créditos de esta misma crítica, en casi todos los aspectos del cine: guiones, dirección, música, fotografía, dirección artística, montaje, diseño de títulos y material publicitario. Además, se destacó como escritor, editor, ilustrador, diseñador gráfico y crítico de cine. Todo un personaje.

El mundo de Bimala, fotograma

Igualmente sucedió con Rabindranath Tagore, el autor de la novela en la cual se basa El mundo de Bimala. Nació y murió también en Calcuta (1861-1941). Poeta, filósofo, artista, dramaturgo, músico, novelista. Dos de sus canciones se convirtieron en los himnos nacionales de Bangladés y la India. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1913, el primer escritor no europeo en obtenerlo. Tagore tuvo amplia participación en el cine de la India, ya que al menos cincuenta producciones se basan en sus obras, muchas de las cuales, novelas, cuentos y obras de teatro, han sido adaptadas al cine. Estas películas se han convertido en parte de la memoria colectiva, no solo en India sino en todo el mundo. Sus canciones están presentes en las películas de muchos de los grandes cineastas de la India por su poder para expresar la angustia, la soledad, la alegría y las encrucijadas morales de sus personajes. Esto era de esperar ya que Rabindranath Tagore fue contador mágico de historias, de gran genialidad, versatilidad y empatía con la gente y sus vidas, capaz de sintonizar profundamente con las emociones humanas. Fue maestro en las sutilezas del amor y de las relaciones entre las personas. La mayoría de sus historias adaptadas al cine giran en torno al tema del amor eterno y de las singularidades que cada amor tiene, rico siempre en esencias diferentes.

Luego de revisar las vidas de estos dos personajes, podemos entender más la seducción que ejerce el cine en la populosa y variada India, que desde los comienzos de la cultura humana ha sido tierra de historias y de leyendas.

El Mundo de Bimala transcurre en los tiempos de la partición de Bengala entre la India y Pakistán. Con singular maestría cuenta la historia de un curioso triángulo amoroso entre el comerciante Nikhilesh, un hombre inteligente, cargado de una inocencia humanista más bien desafortunada, que le lleva a permitir que su esposa Bimala caiga en las garras amorosas de su amigo Sandip, un líder revolucionario que exalta las virtudes de Swadeshi, comprar solamente productos fabricados en la región. Nikhilesh, amigo de Sandip desde la juventud, a quien admira con cierto reverente temor, le ha invitado a estar en su casa durante un tiempo. Es, el comerciante, una persona ecuánime que ve con buenos ojos la independencia y la liberación de su mujer y la anima a que conozca y haga amistad con Sandip. Todo está dispuesto para la complejidad, ya que Bimala, tímida y prudente en un principio, se va prendando no solamente de las ideas del amigo revolucionario, sino del mismo personaje, que tiene un fondo egoísta y que aprovecha su magnetismo para manipular a la joven e inexperta esposa. Para ella todo es crecimiento personal, todo es emoción y liberación, sus ojos ciegos ante la evidente malicia de Sandip y ante los peligros en que se está metiendo al apoyarlo y admirarlo cada vez más. En cuanto a Nikhilesh, que se da cuenta de todo, es demasiado respetuoso y deja que se desarrollen los acontecimientos, convencido de que, al final, todo se resolverá bien.

Ghare Baire

El asunto es que los acontecimientos ocurren en medio de la agitación social y de los conflictos entre el hindúes y musulmanes, un ambiente que arrastra a los personajes hacia inesperadas tragedias. La película nos permite un acercamiento, un entendimientos de las energías mentales, ideológicas, sentimentales y emocionales que se mueven cuando las situaciones se escapan del dominio personal y se convierten las personas en peones de un confuso y realmente torpe juego de ajedrez, ideológico y manipulador, donde lo humano y lo individual no se respetan ni se tienen en cuenta, en nombre de la causa; donde todo se convierte en efecto colateral que en nada conmueve a los instigadores de las revueltas y de las consiguientes reacciones y represiones.

Navegamos en medio del conflicto por tres mentes y por tres conjuntos de emociones en este empantanado triángulo amoroso, que se convierte en triángulo emocional, perfectamente representativo de los tres protagonistas clásicos del conflicto humano; víctima, perseguido y salvador. En este caso, los tres protagonistas del filme van jugando con estas posiciones, de acuerdo a conveniencias, emociones y sentimientos de debilidad (víctimas), a sentido de compromiso y de desprendimiento y de ganas de ayudar (salvadores) y a capacidad de manipulación, de egoísmo y de traición (perseguidores). Nos queda la sensación de que Tagore y Ray lo han hecho muy bien como cronistas de estas situaciones, en las cuales se acentúan los temas de liberación y pérdida, siempre tan conectados, siempre tan cercanos a la resolución creativa o al desastre trágico.

 

Tráiler:

Clips:

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Ficha técnica:

El mundo de Bimala  / Home and the World (Ghare Baire),  India, 1985.

Dirección: Satyajit Ray
Duración: 140 minutos
Guion: Satyajit Ray, basado en la novella de Rabindranath Tagore
Producción: Balai Adhya, Gora Chhetri, Trailokya Das, Bhanu Ghosh
Fotografía: Soumendu Roy
Música: Satyajit Ray
Reparto: Swatilekha Chatterjee, Victor Banerjee, Jennifer Kendal, Soumitra Chatterjee

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