Críticas

Dos guerras y otra

Red Tails

Anthony Hemingway. EUA, 2011.

Cartel de la película Red TailsRed Tails es una película sobre un grupo que pelea dos guerras a la vez. El filme dirigido por Anthony Hemingway, cuyo productor ejecutivo fue George Lucas, está inspirado en la historia de los pilotos y personal de tierra negros estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial formados en la base de Tuskegee, Alabama, que integraron el escuadrón 332, cuyos aviones tenían las colas pintadas de rojo. Además de combatir contra la Alemania nazi, afrontaban la segregación racial en las fuerzas armadas de su país, incluso siendo oficiales.

Lo que ocurrió en la guerra, antes y después forma parte de la épica de los derechos civiles en Estados Unidos y los derechos humanos en general. Tuvo además otros héroes, como la primera dama Eleonore Roosevelt, quien fue a Tuskegee y voló en un avión para demostrarle a su país que podía confiarse en esos pilotos, a pesar de que un informe militar los calificaba, entre otras cosas, de intelectualmente inferiores, carentes de reflejos y cobardes. Su marido, Franklin Delano Roosevelt, buscaba los votos de los negros para su segunda reelección.

Imagen de Red TailsEn combate los oficiales de Tuskegee se destacaron por su disciplina al no desviarse de su objetivo principal, que era escoltar a los bombarderos, para ir detrás de los cazas alemanes. Se enfrentaron además con los primeros jets de combate, los Messershmitt 262, y fueron capaces de derribar algunos con sus aviones de hélice, aprovechando la maniobrabilidad de los Mustang P51. Al volver a su patria y afrontar un trato discriminatorio peor incluso que el que se daba a los prisioneros de guerra, se rebelaron y lograron que el presidente Harry Truman aboliera por decreto la segregación racial en las fuerzas armadas en 1948.

Red Tails, sin embargo, está más referida a la actualidad que a ese glorioso pasado. Es un intento de hacer un filme de acción y efectos visuales en el que los aviones de la Segunda Guerra Mundial libren batallas como las de La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1980) pero con un elenco principal integrado por actores negros. Esa tercera batalla, contra la persistencia del racismo en Hollywood, fue una derrota desde el comienzo para George Lucas, quien tuvo que financiar la película con sus propios recursos porque los estudios se negaron a creer que un filme de esas características pudiera tener un público fuera de Norteamérica, donde obtienen sesenta por ciento de sus ingresos.

Red TailsLa esencia de Red Tails son los efectos visuales creados por cinco compañías. A Pixomondo, que trabajó en Hugo (Martin Scorsese, 2011), le encargaron la que va convirtiéndose en su especialidad: la destrucción de un tren. Los efectos de la secuencia con la que comienza el filme y pone las cartas sobre la mesa en cuanto al tipo de espectáculo que se va a ver son de Industrial Light and Magic, la empresa de George Lucas. La sobreabundancia de aviones que relucen en un cielo soleado, las espectaculares nubes y la libertad de movimientos de la cámara crean desde allí una impresión de realismo combinada con videojuego que es el gancho del filme. La narración, además, mantiene el atractivo del cine clásico: los duelos entre los aviadores se entienden perfectamente, sin el vértigo caótico al que es propenso el cine de acción actual.

Pero hay en la película un nazi malo con una cicatriz que le cruza el rostro, y altos oficiales negros son monolitos de dignidad mientras que la base aérea parece un campamento juvenil. La Segunda Guerra Mundial de Red Tails tiene más que ver con la de Indiana Jones que con la historia real, lo cual es un problema característico del tipo de filmes que triunfaron en Hollywood desde finales de los años setenta, impulsados por George Lucas y Steven Spielberg. En su búsqueda del público adolescente mediante el espectáculo de los efectos visuales, caen en una simplificación de la historia y en una infantilización de los personajes.

Escena de la película Red TailsA pesar de las buenas intenciones se incurre así en otro estereotipo racista, al presentar a los negros como boys, que no son capaces de actuar como hombres maduros. La lucha de los pilotos de Tuskegee era precisamente contra eso, para que la sociedad les reconociera su capacidad de desempeñar con seriedad y maestría las tareas más exigentes, igual que los mejores militares blancos. Pero no hay que olvidar, con ironía, que la pelea de Red Tails contra el racismo actual consiste en convertir a sus personajes en héroes de la clase de Luke Skywalker y Han Solo, no en profesionales hechos y derechos a la manera del Hollywood clásico, como los pilotos de las películas de Howard Hawks, por ejemplo.

Trailer:

Ficha técnica:

Red Tails ,  EUA, 2011.

Dirección: Anthony Hemingway
Guion: John Ridley, Aaron McGruder, basados en el libro homónimo de John B. Holway
Producción: George Lucas
Fotografía: John M. Aronson
Música: Terence Blanchard
Reparto: Cuba Gooding Jr., Terrence Howard, Nate Parker, David Oyelowo, Daniela Ruah

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