Críticas

Mantener la integridad hasta el final

Paulina (La Patota)

Otros títulos: La patota .

Santiago Mitre. Argentina, 2015.

No me importa ser brillante, si no veo que lo que hago
le modifica a alguien.

Paulina Vidal

Paulina_cartelPaulina (Dolores Fonzi) alberga la idea de que aquello que hacemos para ayudar a alguien es más importante que lo que podamos hacer por nosotros mismos. Un ideal cercano a la perfección que defiende la protagonista y sirve de vehículo, a la vez, para expresar el enorme convencimiento que ésta posee de sus actos. Lo importante es que de todo ello surge una idea que supone una vuelta de tuerca. La búsqueda de la libertad.

Así, el argumento de Paulina es sencillo. Un padre, de profesión juez, que se dedica a impartir justicia y quiere lo mejor para su hija y ésta lo único que quiere es ser libre, decidiendo por sí misma. De esta forma, se ha propuesto abandonar un doctorado y una carrera brillante en la abogacía para ir a dar clases a una zona cercana a la frontera de Paraguay, en una zona marginal. Pero la búsqueda de esta libertad no está exenta de sacrificio y conseguirla, tiene un coste.

Con su segundo filme, Santiago Mitre ha logrado una película mucho más política que su ópera prima, El estudiante (2011). Paulina desprende un verdadero y auténtico aroma a compromiso que es el que hace avanzar con paso firme el personaje central. Y la diferencia entre una y otra es la convicción y el compromiso inquebrantable que el personaje principal adquiere, tomando decisiones de una enorme coherencia.

Paulina-PatotaFormalmente, es importante detenerse en la estructura de la película. Santiago Mitre fragmenta la narración, manteniendo así el espíritu del filme original de Daniel Tinayre, sin embargo, a diferencia de aquel, este recurso es usado por Mitre con la intención de contar la primera parte de la historia, usando dos puntos de vista claramente diferenciados: el de la pandilla y el de Paulina. Para su ejecución, muestra sucesos idénticos, rodados con posiciones de cámara diferentes, pero perfectamente reconocibles.

La película se inicia y finaliza con una conversación entre padre e hija, adoptando así una suerte de estructura simétrica. En la última conversación, Paulina da forma a su ideal y abre una ventana de esperanza hacia esa ansiada libertad. De este modo, esta versión modernizada de La Patota (1960), hace hincapié en que no se trata tanto de comprender a Paulina, sino de respetar su decisión, sin cuestionarla, ni mucho menos intentar modificarla.

Fotograma de PaulinaDolores Fonzi moldea su personaje a través de la mirada, a través de la cual desprende esa convicción y fe que muestra siempre. De sus ojos emana la seguridad y la integridad, llevando las riendas en cada momento. Paulina es un ejemplo de adaptación y de superación. Una historia sobre valores y sobre la valentía de hacer frente a los problemas.

Otra de las lecturas que admite la película es el modo en que se pone en tela de juicio la justicia. La rapidez con la que se mueve el proceso, en un determinado momento, es símbolo del poder que posee el padre de Paulina, poder del que quiere prescindir ella, frenándole, para hacerse valer por sí misma. Es la justicia, fría y objetiva, la aplicación de la ley frente a la comprensión y la tolerancia. Por todo ello, Paulina es víctima de esa realidad que ella misma ha elegido vivir, sin embargo, nunca adopta esta postura. Al contrario, Paulina acepta su entorno y la situación personal que le viene dada. Hace suyos los inconvenientes, los interioriza, comprende y asimila todo y, después, sigue con más vitalidad hacia delante.

El film de Santiago Mitre funciona también como un retrato de la posición que sigue ocupando la mujer. Por eso, la película puede verse como una defensa visceral en favor de la autonomía y de la valentía para tomar decisiones, asumiendo con responsabilidad las consecuencias que tengan. Una defensa para mantener intacto el poder de decisión individual. En este sentido, el plano secuencia inicial, de unos ocho minutos de duración, es una declaración de intenciones.

Paulina, imagen de la películaOtro de los motivos por el que esta película respira un verdadero compromiso es la metáfora planteada entre Paulina y sus alumnos de un pueblo marginal y de escaso nivel cultural, cuando la primera comienza sus clases. Sin embargo, es la reacción de los alumnos la que hace ver la falta de compromiso. Paulina se muestra como un servicio público para sus alumnos, pero estos no lo entienden, carentes de conciencia, y prefieren marcharse al entender que son ellos los que tienen el poder.

¿Es Paulina una forma de cine político con el firme compromiso y la convicción de unos ideales que abogan por lo marginal? Sin duda. Y un hermoso ejemplo de cómo mantenerse íntegro hasta el final. No obstante, Paulina es también un paso adelante en forma de duro tratado a favor del ser humano. De cualquier ser humano.

Ficha técnica:

Paulina (La Patota)  / La patota ,  Argentina, 2015.

Dirección: Santiago Mitre
Guión: Mariano Llinás, Santiago Mitre (Historia: Eduardo Borrás)
Producción: Coproducción Argentina-Francia-Brasil; La Unión de los Ríos / Lita Stantic Producciones / Telefónica Studios / Story Lab / Full House / VideoFilmes
Fotografía: Gustavo Biazzi
Música: Nicolás Varchausky
Reparto: Dolores Fonzi, Oscar Martínez, Esteban Lamothe, Cristian Salguero, Verónica Llinás, Laura López Moyano.

Raúl Liébana

 

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