Críticas

El Paraíso de Mariana Chenillo

Paraíso

Mariana Chenillo. México, 2013.

EnCartel de Paraíso el marco del 11º Festival de Cine de Morelia se presentó Paraíso (2013), el segundo largometraje de la directora mexicana Mariana Chenillo. Una fábula sobre el amor, según su productor, Pablo Cruz, o una historia de superación, de crecimiento y de madurez emocional, según la realizadora. Basada en el primer cuento del libro Paraíso y otros cuentos incómodos, de la escritora Julieta Arévalo, el filme no ha superado aún el exitoso peregrinaje de la ópera prima de la mexicana, debido quizás a la aligeración estética en beneficio de un cine de fórmula.

Apadrinada por la compañía productora Canana, de los conocidos mexicanos Gael García Bernal, Diego Luna y Pablo Cruz, que se caracteriza por apostar hacia un cine de autor en Latinoamérica, Paraíso es el proyecto más ligero que hasta el momento han lanzado. Luego del gran éxito de la multipremiada Cinco días sin Nora (2009), Chenillo retoma la comedia como vehículo discursivo, esta vez con un tono menos ácido y mordaz. Aunque el filme pretende cierta vocación cuestionadora y dialógica, tanto en forma como en contenido, se deshace en múltiples concesiones y se sustituyen ciertos rasgos estéticos de la directora, en beneficio, quizás de un lenguaje más taquillero.

Fotograma de ParaísoEn tono de comedia dramática, Paraíso narra la historia de Carmen la gorda (Daniela Rincón) y Alfredo el gordo (Andrés Almeida) que residen en Ciudad Satélite. Pareja desde muy jóvenes, ambos viven su amor sin contratiempos hasta que debido a una propuesta de trabajo de Alfredo, la pareja debe mudarse al Distrito Federal. Este cambio pondrá a Carmen, la protagonista, en una situación nueva que desarticula la paz que hasta el momento ha vivido.

El paraíso de Carmen -su pareja- se verá sustituido por un tiempo en soledad que debe completar con algo propio. Esto, sumado a la entrada en la dinámica de una ciudad más demandante y crítica, hace que su mundo se derrumbe, a la par que su relación. Hasta el momento su esposo era su vida; al verse desplazado ese centro, comienzan a surgir inconvenientes como una obesidad que hasta ese momento no había sido un problema y la imposibilidad de ella, de bajar de peso y ponerse a tono con los nuevos tiempos.

Imagen de ParaísoMariana Chenillo coloca el paraíso en encontrar un punto medio entre el amor y los intereses personales. En una entrevista durante el 11º Festival de Cine de Morelia, habla de Carmen como un ejemplo de esas mujeres que viven una vida reflejada en un hombre y de la necesidad de crear un proyecto de vida personal. Su personaje protagónico, a diferencia del texto literario, es la mujer; que se siente sola y sin asideros, y al salir de una zona de confort debe resolver sus deseos y anhelos para poder luego establecer un relación saludable. Constituida como película de fórmula, bastante predecible y articulada sobre la consabida estructura felicidad-amenaza-derrumbe, aderezada con temas musicales marchosos, la historia que propone Mariana Chenillo brilla en gran medida por la sinceridad con que hilvana una serie de situaciones tipo con una reflexión un tanto más profunda. La liberación de la mujer estancada ante una relación extensa y única, la aceptación personal, el universo propio volcado en uno ajeno, la necesidad de experimentar para conocer y la falta de asideros ante la soledad son algunos de ellos. Además, Mariana, que filosofa sobre la vida desde su ciudad -la capital mexicana- cuece un conflicto entre la urbe periférica y la gran urbe citadina -a la antigua usanza entre campo y ciudad- solo que en esta hipermodernidad, el tamaño de las ciudades crea microcosmos socioculturales, que le sirven para dialogar sobre el equilibrio de esta mujer.

Foto fija de Carmen (Paraíso)Paraíso es un pieza, cuyo mayor problema es el manejo de un lenguaje que, en ocasiones, es demasiado ligero y simplón. Los elementos definitorios del estilo de su directora, que podemos ver en Cinco días sin Nora, como el gusto por los planos detalles, el tiempo infinito que dedica a cada detalle, la polémica implícita que utiliza el cinismo y la desazón para poner en tela de juicio la utilidad de ciertas instituciones y tradiciones o la música como vehículo para crear un lírico microcosmos audiovisual, son reducidos a la mínima expresión en este filme. Solo en los planos iniciales, cercanos y desenfocados, que traducen el encuentro carnal de la pareja o en la construcción del nuevo paraíso de Carmen -cuando prepara sus recetas en un montaje elíptico que combina música e imagen-  se puede encontrar el lenguaje de la directora.

El segundo largometraje de Mariana Chenillo, creadora con gran vocación hacia lo autobiográfico, como señalará en una entrevista, es una pieza refrescante y divertida. Un filme que enfrenta, con gran sensibilidad, temas que no son comunes en el cine, aunque esta vez se haya decantado por un universo fílmico y narrativo extremadamente ligero. No obstante, como uno de los valores del cine mexicano actual, todavía le queda mucho que decir.

Trailer:

Ficha técnica:

Paraíso ,  México, 2013.

Dirección: Mariana Chenillo
Guión: Mariana Chenillo
Producción: Productora Canana
Fotografía: Yaron Orbach
Música: Darío González Valderrama
Reparto: Andrés Almeida, Daniela Rincón, Luis Gerardo Méndez, Anabel Ferreira, Camila Selser, Beatriz Moreno, José Sefami

Gretel Herrera

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

Un comentario para “Paraíso”

  1. Alicia Sañudo

    Me encanta el film, y la historia con gente verdadera, con gente normal y humana la actuación de los dos es super natural, un momento de cotidianidad, pero lleno de realismo y humanidad, nada de actrices super modelos y arregladas, maquilladas y con super look. excelente!!!

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