Críticas

Sufrimiento y libertad

Locas de alegría

La pazza gioia. Paolo Virzì. Italia, 2016.

LocasdealegriacartelLocas de alegría acaba de proclamarse la indiscutible vencedora de la 61ª edición de la SEMINCI, del Festival de Cine de Valladolid del año 2016, en su Sección Oficial, acaparando tanto la Espiga de Oro como Mejor Película, el Premio a la Mejor Actriz ex aequo para sus dos protagonistas, Valeria Bruni-Tedeschi y Micaela Ramazzotti, además del Premio del Público. Nos encontramos ante el último largometraje del director italiano Paolo Virzì, que cuenta con una dilatada y premiada filmografía, y que ha logrado llegar a nuestras pantallas con obras como Caterina se va a Roma (Caterina va in città, 2003), La prima cosa bella (2010) o su penúltima propuesta, El capital humano (Il capitale umano, 2014).

Con esta película, Paolo Virzì elabora una obra especial, un drama inolvidable, que consigue que sonriamos más intensamente que en las mejores comedias. Lo que empieza como un caos que no da tregua, con toques que nos recuerdan a Fellini o Berlanga, en un movimiento continuo de cámara y con personajes en un incesante y ocurrente diálogo, principalmente por la intervención en la mayoría de secuencias y verborrea de una de las protagonistas, Beatrice (Valeria Bruni-Tedeschi), va derivando, sin abandonar el caos, en una singular road movie. Terminamos acordándonos del magnífico filme de Ridley Scott, Thelma & Louise (1991), pero no para desmerecer al largometraje de Paolo Virzì, sino para engrandecerlo.

Ya hemos mencionado a la primera de las dos actrices protagonistas, Valeria Bruni-Tedeschi, Beatrice, que representa a una mujer de mediana edad, recluida en una institución mental, un lugar de internamiento, cuyos objetivos, además del cuidado y la preocupación por sus enfermos, se dirigen a la rehabilitación de los mismos, en el intento de que puedan volver a desarrollar su vida en sociedad. Al centro llega una nueva interna, Donatella, nuestra segunda protagonista, encarnada por Micaela Ramazzotti. Se trata de una joven de físico débil, muy delgada, con lesiones varias y una situación mental muy delicada. Entre ambas féminas, se establece una relación muy especial, que les llevará por caminos insospechados.

Locasdealegriafoto1La película no da tregua, y el movimiento acelerado de personajes y situaciones, el cambio de escenarios y el paso del drama a la comedia resulta continuo. Ni se abusa del primero, del drama, en sentimentalismo, para intentar impactar al espectador en mayor medida, ni tampoco del segundo, de la comedia, salpicándose el metraje de momentos hilarantes y absurdos que terminan resultando y conformando, afortunadamente y en su conjunto, instantes mágicos, diálogos ingeniosos y ocurrencias fantasiosas.

El filme nos va dando la información sobre el pasado de sus protagonistas con cuentagotas, una existencia anterior que no ha sido precisamente amable, y que les hace arrastrar serios traumas, originándoles o agravando complicados y graves problemas y/o enfermedades psicológicas y psiquiátricas. Pero mientras Beatrice se enfrenta a la vida con arrojo, valentía, sublevándose contra todo y contra todos, en el intento de imponer sus puntos de vista, y presumiendo de un pasado de esplendor a nivel social y económico, Donatella aborda su situación desde el silencio, la discreción y el deseo de poder olvidar sus circunstancias, aunque parece únicamente lograrlo a través de una potente medicación. En cualquier caso, aún enfrentándonos a dos formas diferentes de abordar problemáticas, ambas convergen en un dolor vital, que resultaría insoportable sin la ayuda médica adecuada.

Locasdealegriafoto2Valeria Bruni-Tedeschi impacta en su interpretación de mujer con problemas de bipolaridad, un torrente en el verbo y en la expresión corporal que tiene el acierto de no molestar, todo lo contrario, atrae entrañablemente en sus excentricidades varias, divagaciones alocadas y con un carácter acelerado que, incluso, es capaz de llamar por teléfono al juez que lleva su caso en plena noche, aprovechando uno de sus habituales insomnios. Frente a ella, Micaela Ramazzotti tiene el gran mérito de no ser engullida en su interpretación por su compañera, y mostrarnos una gran caracterización de mujer herida, con sentimientos ambivalentes de autocompasión y culpabilidad, conteniendo un dolor tan intenso que atrapa al espectador, en su tremenda desesperación.

Ya hemos dicho que de una road movie estamos hablando, de una película de persecución, que en este caso trata de la búsqueda de las dos mujeres, al haberse fugado de la casa de acogida para enfermos mentales en que estaban internas, por los empleados, funcionarios, profesionales médicos o incluso religiosas que trabajan en la misma. Nos paseamos por sitios tan diversos como la playa, centros comerciales, discotecas o mansiones alquiladas para rodajes cinematográficos. Y en ese recorrido, no se desperdicia la ocasión para mostrar personajes que caracterizan a hombres egoístas incapaces de afrontar el resultado de sus acciones, o para abordar momentos intensos de miedo que pueden presentarse en la adopción de menores, en lo referente a la relación entre padres adoptantes y biológicos; y también se describen a tipos que mejor sería que ni nos los cruzáramos por la calle, que dedican su existencia a robar, extorsionar y aprovecharse de lo que se les ponga a tiro.

Locasdealegriafoto3Nos enfrentamos ante situaciones rocambolescas, que a pesar de jugar con conocidos estereotipos que se han desarrollado en numerosos filmes, en esta ocasión consiguen tratarse con la suficiente maestría para que de la real carcajada se pase a la congoja más profunda, disfrutando y sufriendo al mismo tiempo con las peripecias de sus protagonistas. Son situaciones exageradas, sí, pero así se conforman los caracteres y vivencias de Beatrice y Donatella, desgraciadamente para ambas, de las que llegamos a conocer su pasado y traumas. Precisamente, lo más discutible del filme es el recurso al flashback para detener bruscamente el ritmo narrativo, y en un momento de quietud apabullante, mostrar el suceso más grave, y no fueron pocos, acaecido en la vida de la joven.

Locasdealegriafoto4En cuanto de la banda sonora, acertadamente compuesta por Carlo Virzì, no queremos dejar de destacar la emoción que despierta el recurso de la famosa canción del italiano Gino Paoli, Senza Fine (Sin Final), esa canción que escuchamos continuamente, convencidos que fue compuesta por nuestro padre para nosotras, con un mensaje bellísimo, que realmente parece creada para Donatella y que merecería haber sido traducida en los subtítulos.

Y para acabar, después de todo lo dicho, que no es poco, en cuanto al gran valor que otorgamos al filme, destacamos, por su necesidad y poca repercusión que al parecer tiene en la opinión pública, la denuncia a la existencia de aquellas instituciones, públicas o privadas, que en vez de dedicarse a la rehabilitación de enfermos psiquiátricos, delincuentes o no, se limitan a apartarles de la sociedad y a que molesten lo menos posible, ya sea a costa de su salud global o de su libertad de movimiento. Una búsqueda de la rehabilitación social de enfermos mentales, que ya se recoge en la legislación española como finalidad de las penas impuestas a condenados por cualquier delito, y que, según denuncia el filme en sus títulos de crédito finales, únicamente se empezó a tomar en serio en Italia, en los albores del siglo veintiuno.

Tráiler:

 

Ficha técnica:

Locas de alegría (La pazza gioia),  Italia, 2016.

Dirección: Paolo Virzì
Guión: Francesca Archibugi. Paolo Virzì
Producción: Marco Belardi. Philippe Gompel. Birgit Kemner
Fotografía: Vladan Radovic
Música: Carlo Virzì
Reparto: Valeria Bruni Tedeschi, Micaela Ramazzotti, Anna Galiena, Valentina Carnelutti, Elena Lietti, Tommaso Ragno, Bob Messini, Carlotta Brentan, Francesca Della Ragione, Roberto Rondelli

Pilar Roldán Usó

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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