Críticas

Cruda realidad vía esperpento

El extraño viaje

Fernando Fernán Gómez. España, 1964.

El extraño viaje - cartelFernando Fernán Gómez alcanzó con esta obra uno de sus mejores trabajos, y el mérito estriba en la descripción fiel y exacta de la España rural, analfabeta, rancia y mojigata de los años sesenta, mediante la vía de la exageración, de la astracanada y del sainete costumbrista. Este particular y singular artista, díscolo e inconformista, consiguió combinar con habilidad varios géneros cinematográficos, desde el drama a la comedia, pasando por lo terrorífico, el suspense y lo policiaco, y a través de ello, rascar hasta alcanzar y describir la hipocresía, opresión, envidias y doble moral que campaban por aquellas décadas.

La propuesta juega a combinar dualidades, a retratar la vida cotidiana de un pequeño pueblo repleto de prejuicios y deseos reprimidos, frente al misterio que encierra la casona de los más acomodados del lugar, los hermanos Vidal, en donde convive el tremendismo, la infantilidad de los dos hermanos pequeños, el despotismo de la hermana mayor y la sordidez en decorados y objetos; la dualidad en el mismo pueblo, a través de los dos coros que, a modo de tragedia griega, se reúnen en su plaza para contrastar masculinidad y feminidad (las reuniones de la mercera y sus amigas frente a las del boticario y sus compinches); la dualidad entre la imagen aperturista y moderna que pretendía dar el régimen en los años sesenta frente a la lamentable realidad de un país en sombras, atrasado e infecto de complejos y opresiones.

fotograma-el-extrano-viaje-1La idea del relato surge precisamente a partir de una inspiración de Luis García Berlanga sobre un enigmático y sonado crimen sucedido en Mazarrón. La idea original era denominar a la película como “El crimen de Mazarrón”, pero su alcalde consiguió que las autoridades prohibieran dicho título, con el pretexto de que perjudicaría al turismo de la zona. Otra anécdota o desgracia que rodeó al film fue la circunstancia de que, a causa tanto de la censura como de la distribuidora, únicamente pudo estrenarse a los cinco años desde su realización, casi a hurtadillas en una sesión doble de un cine de barrio, convirtiéndose en un fracaso de público y crítica.

En la actualidad, es considerada por muchos como una de las mejores obras del cine español, y es alabada tanto por lo retratado como por la forma de retratarlo, tanto por hacer un análisis certero, ácido y pesimista de la sociedad del momento, como por realizarlo con una maestría técnica, con puesta en escena y movimientos de cámara muy elaborados.

Este “extraño viaje” arranca recreándose en las portadas de prensa expuestas en un quiosco, lo que le sirve a Fernán Gómez para tres cosas: para contrastar la dualidad entre la miseria de la España profunda y la elegancia y modernidad del “extranjero”, representado por revistas de moda; para recordar el momento político en el que se vivía, con una dictadura que ya duraba demasiados años, pero todavía plena de restricciones, a pesar de la propaganda desarrollista que se vendía; y para situar la acción en un momento temporal concreto mediante el enlace borbónico principesco, además de contrarrestar nuevamente la opulencia y felicidad del “noble” matrimonio con el destino agrio y solitario de Beatriz, una de nuestras protagonistas (si bien es cierto que habría mucho que decir sobre la supuesta felicidad marital de la primera pareja).

La casona, su moradores, ambiente y decorado merece capítulo destacado. Bebiendo de claras fuentes hitchcocknianas, principalmente de Psicosis (1960) y Rebeca (1940), entramos en una cámara de horrores en que se suceden los sobresaltos, las puertas que chirrían, lámparas, cuadros, velas, cachivaches, juguetes y muebles diversos de formas enrevesadas, anticuadas y cutres. Monstruosidad en el entorno y también en sus habitantes, en los tres inolvidables hermanos Vidal: la mayor, Ignacia. (Tota Alba), que recuerda al ama de llaves de Rebeca, destaca por su crueldad, por su carácter dominador y portador de una doble vida envuelta en erotismo reprimido, personalidad enfatizada a través de contrapicados que la muestran, más si cabe, como un personaje odioso. Los pequeños, Venancio y Paquita (Jesús Franco y Rafaela Aparicio), totalmente aterrorizados por su hermana, idiotizados en su ingenuidad e inocencia, aislados del mundo exterior y rodeados de sus fantasmas. Son personajes que a pesar de sus carencias y limitaciones mentales se hacen querer por irradiar bondad y desamparo. La cámara se recrea en mostrarlos en claros picados que termina convirtiéndolos en minúsculos gusanos a punto de ser devorados por las circunstancias. Vertical y rígida Ignacia, frente a los desvalidos Venancio y Paquita, obesos, histéricos y atontados.

foto-el-extrano-viaje-2Mientras en esa casona, en donde tampoco faltan pájaros disecados, cual fiel homenaje al maestro Hitchcock, se desarrolla el misterio, terror y fantasía sexual, en el exterior transcurre la historia de amor de Fernando (Carlos Larrañaga) y de Beatriz (Lina Canalejas), rodeado de casi todos los tópicos de la época que aportaba la religión católica, referentes a la castidad y virginidad, y los que también aportaba el machismo imperante acerca del destino de la mujer, cuya felicidad sólo podía encontrarse en el matrimonio, con la asociación evidente de la soltería femenina al desprecio, al fracaso y a la soledad.

Y mientras asistimos a la vida y miserias de estos personajes, Fernán Gómez no pierde la ocasión para retratar mediante largos travellings la vida cotidiana de los lugareños, representados por ellos mismos, mujeres censoras, hombres con sexualidades reprimidas, el alcalde autoritario, todos pendientes de la vida de los demás y de la crítica al menor movimiento de modernidad. Esa modernidad está encarnada por la joven y atractiva Angelines (Sara Lezana), que provoca iras y envidias con sus “descarados” bailes, movimientos y vestuario.

Cristóbal Halffter construye una banda sonora acorde con la dualidad del film. Los movimientos de Ignacia y el devenir negro de la historia se acompañan por ritmos disonantes y atonalidades que intensifican la tensión, y la historia de Beatriz y Fernando, y del conjunto del pueblo, por canciones exitosas de entonces, populares pasodobles y algunas melodías de zarzuelas.

El destino de toda esta fauna ibérica no parece estar abocada a grandes alegrías y la tragedia se posa desconsoladamente sobre los protagonistas, como fiel reflejo de todo un fracaso colectivo.

Tráiler:

Ficha técnica:

El extraño viaje ,  España, 1964.

Dirección: Fernando Fernán Gómez
Guión: Manuel Ruiz Castillo. Pedro Beltrán
Producción: José Lopez Moreno. Francisco Molero
Fotografía: Jose F. Aguayo
Música: Cristóbal Halffter
Reparto: Carlos Larrañaga. Lina Canalejas. Jesús Franco. Rafaela Aparicio. Tota Alba

Pilar Roldán Usó

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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