Series de TV 

Cobra Kai (temporadas 1 y 2)

Resulta muy curioso comprobar cómo las plataformas pueden otorgarles una segunda vida a algunos títulos, como ha pasado con Contagio (Contagion, Steven Soderbergh, 2011) en HBO y Amazon Prime Video o con El hoyo (Galder Gaztelu‑Urrutia, 2019) en Netflix, dos películas estrechamente relacionadas con esta excepcionalidad que tratamos de disfrazar de normalidad. Pero el caso de Cobra Kai es todavía más llamativo, si cabe, ya que su incorporación al catálogo de la gran ene roja ha supuesto la llegada a un público más amplio de una serie que formaba parte del catálogo de YouTube. La semana de su estreno en Netflix, a finales de agosto, Cobra Kai se convirtió en uno de los contenidos más vistos, algo que resulta bastante sorprendente tratándose de una serie estrenada en 2018.

No es casualidad que la incorporación de Cobra Kai al catálogo de Netflix haya coincidido con la recuperación en la misma plataforma de los dos primeros títulos de la franquicia cinematográfica, que es propiedad de Sony, Karate Kid (El momento de la verdad) (The Karate Kid, John G. Avildsen, 1984) y Karate Kid II (La historia continúa) (The Karate Kid Part II, John G. Avilsen, 1986), en una clara llamada a la nostalgia, pero que permite a los nuevos espectadores ver el contenido en el que se basa el formato (recuperado constantemente a lo largo de la serie en forma de flashback) y, sobre todo, conocer al señor Miyagi (Pat Morita, fallecido en 2005) y escucharle decir aquello de “dar cera, pulir cera”.

Como señala José Antonio Martínez en “La resurrección de Cobra Kai”, esta serie “es un producto hecho a la medida de la plataforma, tan dada a explorar la nostalgia ochentera”, pero es, además, un producto muy bien hecho, ya que nos permite asistir a la redención de quien fuera el villano de la primera película, Johnny Lawrence (William Zabka), que parece haber pasado estos más de treinta años en una continua resaca tras perder la final del Campeonato de All Valley contra Daniel Larusso (Ralph Macchio), un empresario de éxito que se dedica a vender coches a través de un buen número de concesionarios distribuidos por Los Ángeles.

Zabka y Macchio no son los únicos actores recuperados de las películas, pero si la serie se ha podido hacer es, precisamente, porque ambos han tenido trayectorias profesionales bastante discretas y eso ha permitido que estén disponibles para esta pequeña joya intertextual, pues no otra cosa es Cobra Kai, al menos en su primera temporada. Recordemos que Cobra Kai era el nombre del dojo en el que practicaban kárate todos los matones del instituto al que tuvo de desgracia de acudir Daniel Larusso. Lo dirigía un exmilitar de las Fuerzas Especiales llamado John Kreese (Martin Kove), que también tendrá su aparición en esta nueva serie, especialmente en su segunda temporada.

La serie, creada por los guionistas Josh Heald, Hayden Schlossberg y Jon Hurwitz, cuenta, hasta el momento, con dos temporadas de diez episodios cada una. Entre los tres, se reparten la dirección de buena parte de los veinte episodios, que tienen una duración aproximada de treinta minutos, si bien incorporan a Jennifer Celotta, Steve Pink y Michael Grossman en la realización de los capítulos centrales de ambas entregas. Hay mucho de serie generacional y, aunque es verdad que la segunda temporada no mantiene el nivel de la primera, se deja ver y tiene algunos momentos memorables, como cuando Lawrence y Larusso, con sus respectivas parejas, se sientan en mesas contiguas en un restaurante mexicano.

En cierto modo, el planteamiento de Cobra Kai estaba previsto en ¿Cómo conocí a vuestra madre? (2005-2014), en la particular teoría acerca de la película que tenía Barney (Neil Patrick Harris): pensaba que Larusso era el verdadero villano. En “El herma‑mitzvah” (temporada 8, episodio 22), coincidieron Macchio y Zabka interpretándose a sí mismos, y Zabka volvería a aparecer en algunos episodios más de la mencionada serie. Lo más divertido es que Larusso y Lawrence, en muchos momentos de las dos temporadas de Cobra Kai, se muestran tan inmaduros e infantiles como en 1984, mientras que son los personajes femeninos, la esposa de Daniel, Amanda (Courtney Henggeler), y la madre de Miguel, Carmen (Vanessa Rubio), quienes tratan de insuflar madurez a la situación.

De todas maneras, no convendría olvidar que Cobra Kai es una serie adolescente y que, más allá del enfrentamiento entre Lawrence y Larusso (y sus respectivos dojos: Cobra Kai y Miyagi-Do), de los homenajes a la franquicia original y de los interesantes paralelismos con los personajes del pasado, la historia se centra en los jóvenes: en Miguel (Xolo Maridueña), que acaba de llegar a Reseda y asume el papel que tenía Larusso en la película original; en Robby Keene (Tanner Buchanan), que en realidad es hijo de Lawrence; en Samantha (mary Mouser), la hija de Daniel y Amanda; y en una interesante galería de secundarios, como Eli (Jacob Bertrand), Aisha (Nichole Brown), Demetri (Gianni Decenzo), que están desde el principio, o Tory (Peyton List), que se incorpora en la segunda temporada.

Parece ser que podremos ver la tercera temporada de Cobra Kai en Netflix en 2021 y que en ella estará Elisabeth Shue en el papel de Ali, lo que no sabemos es si se parecerá más a la primera o a la segunda. Ojalá se parezca más a la primera.

 

Tráiler:

 

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