Críticas

Nada novedoso, pero no menos entretenido

Bala perdida

Otros títulos: Lost Bullet.

Balle Perdue. Guillaume Pierret. Francia, 2020.

Al momento de sentarse a ver un film, el espectador puede considerar que aquello que está viendo le parece conocido. Sí, la sensación de “esto ya lo he visto” nos invade permanentemente a los cinéfilos, quienes estamos constantemente viendo películas y series. Como también sucede con otras ramas del arte, como ser el ejemplo de la música, “todo ya está inventado” y frente a la utilización de los dispositivos audiovisuales no se trata de ser pioneros constantemente, sino de cómo disponemos de ellos para contar la historia que deseamos relatar. Les pido disculpas por este preámbulo, que para muchos puede ser una obviedad, pero muchas veces leo y escucho que el único argumento contra una película es el de mostrar cosas “ya vistas”, y no considero que esto sea tan así. Si así fuera, el concepto remake directamente no existiría. A partir de un guion de Guillaume PierretLa bala perdida puede venir a ocupar todas estas cuestiones que he mencionado. 

Si le echamos un vistazo rápido, el guion parece bastante básico, pero ello no implica que no sea cumplidor: un delincuente debe redimirse ante la policía, usando sus habilidades para infiltrarse en una organización criminal y, así, conseguir la libertad. Pero ese es apenas el principio de La bala perdida, ya que luego descubriremos una red de corrupción policial atravesada por narcos. Me pareció muy interesante como Pierret resolvió darle el giro a la trama al momento de presentarnos al villano de esta historia, en una escena que es bastante cruda y está bastante bien resuelta, más allá de algunos errores de montaje, que creo que tienen que ver más con el objeto fetiche del filme (un Renault 21 Turbo de fines de los 80, que está en un estado impecable, a pesar del paso del tiempo) que con algún error no intencional. Por otra parte, si bien el objetivo claro es que la trama avance, dejando de lado algunas cuestiones de verosimilitud, hay algunas escenas muy bien construidas, como la del escape de la estación de policía de nuestro antihéroe protagonista, escena que me recordó mucho a cuando The Punisher escapa de prisión, hacia el final de la temporada 2 de Daredevil (Drew Goddard, 2015-2018), por lo excelentemente coordinada. Y otro de los rubros de los que hace gala este filme es el de las persecuciones, dejando el irrealismo (y el abuso de CGI) de sagas como A todo gas, haciendo honor a lo que la historia del cine policial francés nos tiene acostumbrados. De acuerdo, cuando vean al Renault 21 con un frontal que parecería haber sido sacado de Mad Max me dirán que no es tan así, y es que sí, algunas licencias se han tomado. 

Con un personaje que es una especie de Jason Statham francés, Alban Lenoir cumple bastante bien con en esa imagen de rudeza y destreza física, sin dejar de lado la idea de que interpreta a un mecánico muy hábil, que prácticamente puede hacer cualquier cosa que se proponga con un auto (como colocar un motor V12 de un Lamborghini en un Renault Clio capaz de atravesar varias paredes de concreto y apenas sufrir un par de rayones). Areski, el policía corrupto que busca perpetrar sus negocios es interpretado por Nicolás Duvauchelle, quien llega a componer a un personaje bastante discreto para tratarse de un villano, pero desentona en absoluto. Julia, la otra policía que termina siendo cómplice en la búsqueda de Lino por justicia es interpretada por Stéfi Celma, también demostrando una gran destreza en las escenas de peleas y una muy buena interpretación al momento de encarnar a alguien que debe dejar de lado su lealtad a la fuerza que pertenece para esclarecer un hecho que involucró a un ex compañero y amigo. 

Al momento de finalizar un filme, uno suele poner en la balanza varios aspectos que pueden influir de manera positiva o negativa en la experiencia del visionado y eso es algo muy subjetivo. Con algunos destellos de Taxi Express (Taxi, Gérard Pirès, 1998) mezclados con cosas de policiales de investigación como CSI (no me traten de exagerado), peleas y persecuciones muy bien logradas y otros elementos dramáticos muy simples del estilo de películas A todo gas o Le llaman Bodhi (Point Break, Kathryn Bigelow, 1991), La bala perdida es una película bastante entretenida, pero no mucho más que eso.

Ficha técnica:

Bala perdida  / Lost Bullet (Balle Perdue),  Francia, 2020.

Dirección: Guillaume Pierret
Duración: 92 minutos
Guion: Guillaume Pierret, Alban Lenoir, Kamel Guemra
Producción: Inoxy Films, Nolita TV, Versus Production
Fotografía: Morgan S. Dalibert
Música: André Dziezuk
Reparto: Alban Lenoir, Nicolas Duvauchelle, Ramzy Bedia, Stéfi Celma, Rod Paradot

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.