Críticas

Difícil de matar

Sangre fácil

Blood Simple. Joel y Ethan Coen. EUA, 1984.

sangre-facil-cartelSangre fácil supuso un brillante debut en el largometraje para los hermanos Coen, Joel y Ethan, quienes, desde entonces, han realizado una interesantísima filmografía que se ha dedicado a repasar, pero también a revisar, buena parte de los géneros cinematográficos clásicos. En buena medida, en Sangre fácil aparecen ya prefigurados muchos de los rasgos de estilo que van a convertir a estos hermanos de Minneapolis en dos de los cineastas más respetados de nuestro tiempo. Aunque no es una película perfecta, su factura es casi impecable para tratarse de una opera prima. Como afirma Imanol Uribe, en Sangre fácil “está encerrada toda su filmografía”.

sangre-facil01El uso de la voz en off al principio de la película es un recurso habitual en el cine negro clásico, pero también recuerda a uno de los mejores títulos de los Coen, El gran Lebowski (The Big Lebowski, 1998). Además, toda la parte del detective con las fotos de los amantes se parece mucho al comienzo de Chinatown (Roman Polanski, 1974). Toda la película recrea un ambiente bastante sórdido en Texas: el club de striptease del marido (Dan Hedaya), el motel al que acuden los amantes y, sobre todo, la siniestra aparición de un perturbador detective que va vestido de amarillo y lleva siempre un sombrero de cowboy, Loren Visser. En principio, se trata de un personaje secundario, pero se apodera de toda la película gracias a la magnífica interpretación de M. Emmet Walsh, uno de esos grandes secundarios que, en este caso concreto, recuerda mucho al capitán Hank Quinlan que interpretaba Orson Welles en Sed de mal (Touch of Evil, Orson Welles, 1958).

sangre-facil02Los personajes de Sangre fácil son todos unos perdedores. Ya hemos mencionado al marido y al detective corrupto, pero los auténticos protagonistas son la pareja formada por Abby (Frances McDormand) y Ray (John Getz). Se trata, en realidad, de una historia de adulterio y venganza que acaba descontrolándose. Cierta noción de fatalismo impregna todo el conjunto, ya que parece que va a resultar imposible que los personajes huyan del mundo cerrado en el que viven. La película causa, en ese sentido, cierto efecto claustrofóbico, ya que los amplios paisajes de Texas quedan reducidos a lugares muy determinados. Es curioso, porque la película se vendió como un film de crímenes pero para cines de arte y ensayo, sobre todo por el ritmo, que se recrea mucho en los detalles y en transiciones virtuosas que toman como pretexto ciertos objetos, como los ventiladores, que nos alertan del calor sofocante.

sangre-facil03Los hermanos Coen, que en esta primera película ya se rodean de algunos de sus colaboradores más fieles, como la actriz Frances McDormand (casada con Joel desde este rodaje), el director de fotografía (y después director de películas comerciales) Barry Sonnenfeld o el compositor Carter Burwell, quien, por cierto, en la partitura de Sangre fácil parece homenajear la de John Carpenter en La noche de Halloween (Halloween, 1978), manejan muy bien los tiempos y los espacios y le sacan mucho partido a los objetos. Así, por ejemplo, la ventana de la casa de Ray les sirve para realizar algunas de las mejores transiciones del film, del mismo modo en que objetos como la pistola de Abby y el encendedor del detective se convierten en cruciales en el desarrollo argumental. El teléfono, sin ir más lejos, se presenta siempre como una amenaza. Otro detalle curioso es que Ray vive en una calle sin salida, lo que obliga a todos a dar la vuelta con el coche cuando se van de la casa.

sangre-facil04Sin duda, una de las escenas más recordadas es la de la muerte del marido, ya que en ella asistimos a uno de los episodios que mejor reflejan el humor negro, en realidad macabro, que convierte Sangre fácil en un título tan apreciado hoy en día. Que matar a una persona no es fácil ya habíamos tenido ocasión de comprobarlo en Cortina rasgada (Torn Curtain, Alfred Hitchcock, 1966), pero, como suelen hacer siempre, los hermanos Coen le dan una vuelta de tuerca a esa situación.

sangre-facil05En definitiva, pocos debuts cinematográficos ha habido tan brillantes como este de los hermanos Coen con Sangre fácil, que, por cierto, debe su título a una cita de la novela Cosecha roja, de Dashiell Hammett. Toda la película se plantea, en realidad, como un problema de falta de comunicación, lo que conduce a las situaciones más absurdas y extremas. Como curiosidad, cabría señalar, para terminar, que el realizador chino Zhang Yimou hizo un remake de esta película titulado Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (San qiang pai an jing qi, 2009), pero no tiene demasiado que ver con el original, salvo por utilizar la misma premisa argumental.

Premios: Gran Premio del Jurado del Festival de Sundance; Premio Independent Spirit al Mejor Director (Joel Coen) y al Mejor Actor (M. Emmet Walsh)

Tráiler:

 

Ficha técnica:

Sangre fácil (Blood Simple),  EUA, 1984.

Dirección: Joel y Ethan Coen
Guión: Joel y Ethan Coen
Producción: Daniel F. Bacaner, Ethan Coen, Mark Silverman y Joel Coen
Fotografía: Barry Sonnenfeld
Música: Carter Burwell
Reparto: John Getz, Frances McDormand, Dan Hedaya, M. Emmet Walsh, Samm Art Williams, Deborah Neumann, Raquel Gavia, Van Brooks

Joaquín Juan Penalva

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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