Reseñas de festivales 

Pieta

PIETAEl último film de Kim Ki-Duk, el número 18, se presentó en el festival Black Movie luego de haber recibido múltiples premios en el festival de Venecia 2012.

Kim Ki-Duk nunca fue un director ligero. De la misma forma que logra secuencias sublimes, inolvidables y románticas (como los planos que muestran a la joven en el barco de El arco (Hwal, 2005)), puede lograr impresionarnos fuertemente con anzuelos como lo hace en La isla (Seom, 2000).

Pieta no es la excepción, incluso las escenas duras que provocan la sensibilidad del espectador son más crudas y variadas en este último film.

Esta es la historia de Gang-Do, un hombre sin escrúpulos que aterroriza a deudores que no pagan sus deudas. El arreglo si los deudores no pueden pagar consiste en dejarse mutilar por Gang-Do, para que luego las aseguradoras se encarguen de pagar al acreedor al denunciar el siniestro como un accidente de trabajo. De una forma impune, Gang-Do continúa cobrando sus deudas hasta que aparece en su vida Mi-Son, una mujer que afirma ser su madre.

El tema de la venganza, tan presente en el cine oriental y en particular en el cine coreano adquiere una perfección absoluta en la trama de este film. Cada una de las personas afectadas por las atrocidades de Gang-Do toma diferentes actitudes ante la injusticia, representando cada una de las reacciones más habituales de los seres humanos.

A pesar que los escenarios elegidos para este film no tienen nada de bonitos, Kim Ki-Duk logra aportar belleza absoluta al film de las formas más diversas. El paseo lúdico que realizan Gand-Do y Mi-Son, en la que madre e hijo juegan luego de estar separados por treinta años, está cargado de belleza emocional y estética. Incluso hay belleza en los planos más extraños, como por ejemplo una anguila desplazándose por el suelo.

Sin dar detalles reveladores, incluso la escena final que implica una tragedia, situada en un amanecer hermoso y acompañada de música armoniosa y relajante, logra transmitirnos una paz que nos confunde. ¿Estamos acaso a favor de la venganza?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.