Muerte anunciada

Los condenados

Isaki Lacuesta, España-Argentina, 2009

Por Marcela Barbaro

La búsqueda de los restos de un militante desaparecido de los setenta es eje principal de la película con que clausuró el Buenos Aires Los condenadosFestival de Cine Independiente (Bafici). Así como con el film de apertura (Secuestro y muerte, Rafael Filippelli, 2010), nuevamente se elige un tema político. En este caso, algo más universal, pero no lejos ni menos urticante para la historia argentina. Un cierre que completa la idea inicial e invita a hacer una lectura paralela a lo cinematográfico.  

Los condenados resulta tan polémica y contradictoria como Secuestro y muerte. El film pone a prueba el grado de compromiso y la lealtad ideológica de quienes militaron, y lo hace desde varios lugares. Al inicio, el film registra en primer plano y con un lento paneo, a Martín (Daniel Fanego), un ex militante de los setenta, saliendo de un tomógrafo. Una imagen que habla por sí misma. Luego, Martín viajará a ayudar a un antropólogo (Arturo Goetz) y su equipo de estudiantes, con la finalidad de encontrar los restos de su amigo en común. Los tres estuvieron detenidos en medio de una zona selvática de algún lugar que desconocemos.  

Una vez allí, comienza una puesta en escena artificial de la búsqueda. Un artificio que se devela al final del relato. En el lugar, está la esposa del desaparecido (Leonor Manso), su madre (Juana Hidaldo) y una amiga con su hijo (Nazareno Casero). El reencuentro, después de años de no verse, abrirá el juego a planteos ideológicos que no conducirán a ningún lado, porque lo que se intenta, desde el guión, es debatir sobre  quiénes fueron más héroes, si los que se quedaron y murieron, o los exiliados, como es el caso de Martín.  

Los condenados"Los que sobrevivieron terminaron muriendo de cáncer", dice el antropólogo. Ahí es donde cobra significado la imagen del inicio y donde el título responde quiénes son los condenados. Como si el haber luchado por ideales  representara una condena a una muerte anunciada. La pregunta sería: ¿condenados, por qué? ¿Por culpa de ser militante político, por culpa de tener convicciones, por sostener ideales, por ser de izquierda? La palabra condena equivale a castigo, hacia alguien y por algo; una sentencia de la que no se puede escapar, pero sí, tal vez, evitar. Entonces, ¿sería mejor no militar, descreer en la política, estar ajeno, ser indiferente? De esta forma, si se desvirtúa el mito, ciertas imágenes simbólicas e ideológicas también desaparecerían. 

El guión no sólo tropieza con la pretensión de abordar temas "profundos", que están agotados, sino que carece de la profundidad necesaria para enfrentarlos y debatirlos. El tratamiento visual que Isaki Lacuesta ejerce sobre Martín también es contradictorio, porque si bien lo aborda con el cuidado y el detalle de alguien trascendente para la historia, termina desvirtuándolo, a través de los diálogos, de su enfermedad y de la resolución que finalmente le dará a su personaje.  

En Los condenados hay un clima de tensión constante. Hay secretos por develar, verdades para decir, que se ocultan, y mentiras que Los condenadosdesmentir. Las acciones, las miradas, el aire, están contaminados de desconfianza y  traición. Pero cuando las verdades quieren salir a luz, Lacuesta opta por registrar en primerísimo plano el diálogo y las acciones de los jóvenes presentes en esa búsqueda, como el hijo de una ex detenida y la única hija del desaparecido. Ambos jóvenes terminan manifestando desinterés por el significado del pasado, tienen dudas y se niegan a conocer su verdadera identidad. De alguna manera, reniegan de eso. 

Como si hiciera mal indagar en la memoria, como si el presente se debiera construir sin aquel pasado, como si todavía fuera mejor esconder secretos y verdades, dar vuelta la página, para no meterse y no estar, entre los condenados.


Festival y galardones:

Festival de San Sebastián 2009. Premio FIPRESCI

BAFICI 2010. Clausura

Ficha técnica:

Los condenados, España-Francia, 2009

Dirección: Isaki Lacuesta
Producción: Xavier Atance
Guión: Isaki Lacuesta
Fotografía: Diego Dussuel
Música: Gerard Gil
Montaje: Domi Parra
Interpretación: Daniel Fanego, Arturo Goetz, Leonor Manso, María Fiorentino, Bárbara Lennie

 

 

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