Críticas

Removiendo las aguas oscuras

La conspiración del silencio

Otros títulos: Labyrinth of Lies.

Im Labyrinth des Schweigens. Giulio Ricciarelli. Alemania, 2014.

Cartel de la película La conspiración del silencioEstamos en 1958, Alemania, en las oficinas de la fiscalía de la ciudad de Frankfurt. Nos encontramos con Johann Radmann (Alexander Fehling), un fiscal joven que busca, sin lograrlo, casos más interesantes que los de las infracciones de tráfico que maneja rutinariamente. Entonces empiezan a suceder cosas a partir de las denuncias de un periodista: hay toda una conspiración en las altas ramas del poder para ocultar los alevosos crímenes cometidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial en sus campos de concentración. Nadie parece prestar atención y Radmann intuye que es su gran oportunidad de investigar algo valioso. Trabajando pacientemente con el periodista, venciendo obstáculos y asumiendo riesgos, sacrificando aspectos de su vida personal incluso, el joven fiscal va abriendo la compleja madeja con la ayuda reluctante de algunos supervivientes, de algunos de sus colegas y con un notable olfato investigativo, hasta lograr que haya interés y apoyo de parte de sus jefes. Contribuye a ello el fastidioso instinto nazi de registrar contablemente y burocráticamente todas sus gestiones, de manera tal que existe un gigantesco archivo documental, administrado por las autoridades norteamericanas, al cual acceden los investigadores, también con metódica paciencia para ir atando cabos.

Al contar una historia como esta, se corre el riesgo de elaborar un documental, lleno de casos que se van detallando en forma demostrativa, para que no quede duda. Pero el director Ricciarelli no sigue esta ruta, sino que nos hace recorrer el ir y venir de las mentes y de las vidas personales de los tres protagonistas principales: el fiscal Radmann, el periodista Gnielka y el sobreviviente y artista Simon Kirsch, dando un sentido profundamente humano a la historia, sin perder el carácter documental e investigativo claramente necesario para dar consistencia a su trabajo. En este sentido actúa como un buen profesor, que enseña con gran didáctica, de forma entretenida.

La conspiración del silencio, críticaEs que en nuestras propias generaciones se va tejiendo también una cierta conspiración del silencio sobre el verdadero significado de las grandes manipulaciones a que está expuesta la humanidad, cuando aparecen liderazgos altamente decididos y hábiles para lavar colectivamente los cerebros y hacer que toda una sociedad marche al unísono con las consignas y la palabrería, sin darse cuenta real de las violaciones de derechos humanos y la violencia que subyacen. Por ello se necesitan trabajos didácticos, como los que presenta esta película, que nos permitan, al menos, lograr una cierta aproximación a estos asuntos.

Me parece que siempre será apasionante hacerse preguntas sobre lo que sucedió con Alemania durante el liderazgo nazi: ¿Cómo pudo un pueblo tan culto, tan amante de la filosofía, de la historia, de la música, de la literatura y del arte, caer en la trampa de ejecutar el holocausto de los judíos y de otras minorías, de encender la hoguera de la guerra, de dejarse llevar por el racismo y por la búsqueda del poder militar? Se podría contestar que este fue el trabajo de una minoría, que la mayor parte de las personas no sabían lo que estaba pasando. Sin embargo, las investigaciones adelantadas por Radmann y su equipo, la magnitud misma de los archivos y de los documentos que van descubriendo, muestran que toda una generación estaba involucrada de alguna manera, incluyendo a sus propios antepasados inmediatos. Al mirar esto bajo la perspectiva de una nación que se está recuperando de ese pasado vergonzoso, se entiende que siga viva la conspiración del silencio y que no se remuevan hasta los últimos rincones de esas aguas oscuras.

La-conspiracion-del-silencio-3Pero siempre valdrá la pena resaltar y exponer a los grandes criminales, esos que traspasaron la ignorancia y la equivocación colectiva y que cometieron acciones verdaderamente execrables, sea como jefes o como verdugos. Estos deben pagar por sus iniquidades, las cuales deben quedar expuestas como parte de un ejercicio colectivo de reconciliación y de reflexión sobre las tragedias causadas.

Un mensaje muy interesante de esta película es que es necesario el trabajo de investigación detallado y cuidadoso si se quiere que haya una medida de justicia, que esto toma tiempo y exige disciplina y creatividad, capacidad para seguir pistas y para no perder el rumbo. El protagonista es un investigador que carece de experiencia previa, pero que va venciendo obstáculos de manera constante. Igualmente hay todo un sistema judicial que lo apoya con sus procedimientos y con su rigurosidad, a pesar de que haya presiones e influencias que tratan de evitar que se exponga la verdad.

La-conspiracion-del-silencio-4Si bien el filme está basado en hechos reales, como tal, Johann Radmann no existió, al parecer viene a ser la fusión de tres jóvenes fiscales: Joachim Kügler, Georg Friedrich Vogel y Gerhard Wiese. No obstante lo anterior, vale la pena resaltar que, como en muchas películas valiosas, nos acercamos a las vivencias y a las angustias personales de los personajes y visualizamos que ellas son también elementos esenciales de las historias que se desarrollan. No se trata solamente de buscar y organizar papeles, de entrevistar personajes y de buscar conexiones. Hay que resolverse a sí mismo también. Un buen investigador debe conocerse y encontrarse y alcanzar un grado aceptable de justicia y de armonía en su vida personal. Al hacerlo, encuentra también claves y razones para entender el caso que está resolviendo, a esto el director nos quiere acercar. Por ello es fundamental el papel que hace su enamorada, que le sirve como punto de referencia para no perder el rumbo, como guía para hacerse preguntas importantes. Esto vale tanto para la ficción como para la realidad.

Tráiler

Ficha técnica:

La conspiración del silencio  / Labyrinth of Lies (Im Labyrinth des Schweigens),  Alemania, 2014.

Dirección: Giulio Ricciarelli
Guión: Elisabeth Bartel, Giulio Ricciarelli
Fotografía: Martin Langer, Roman Osin
Música: Sebastian Pille, Niki Reiser
Reparto: Alexander Fehling, André Szymanski, Friederike Becht, Johannes Krisch, Hansi Jochmann, Johann von Bülow, Robert Hunger-Bühler, Lukas Miko, Gert Voss, Lisa Martinek, Robert Mika, Tim Williams, Thomas Hessdörfer, Hartmut Volle, Mathis Reinhardt

Enrique Posada

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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