Críticas

Redescubriendo a Kurt Cobain

Kurt Cobain: Montage of Heck

Brett Morgen. EUA, 2015.

Kurt Cobain: Montage of HeckEl concepto de “documental biográfico autorizado” puede desplegar ciertas suspicacias por sus connotaciones negativas en lo referido al proceso creativo, libertad de pensamiento y enfoque argumental. Siempre que se obtiene el beneplácito de las personas implicadas, se presupone cierto acuerdo para dirigir el mensaje que se quiere transmitir hacia uno u otro lado y, llegado el momento, evitar el tratamiento de los aspectos más escabrosos de la vida del personaje. La palabra “autorizado” en el caso del último documental sobre la vida de Kurt Cobain significa la colaboración del núcleo más próximo al artista e incluso la participación en el proyecto como productora ejecutiva de su hija, Frances Bean, pero sobre todo, ha constituido el acceso directo a la llave guardada con recelo en un cajón durante largos años, que ha abierto el almacén de doce metros cuadrados donde ha permanecido todo el material perteneciente al líder de la popular banda Nirvana, su legado más inalienable. Un túnel temporal directo a la mente de Kurt Cobain, donde el director Brett Morgen se internó para bucear por todos esos archivos acústicos, escritos, imágenes de vídeos y pinturas que le hablaban desde el lugar exacto donde se encontraba Cobain. Su labor ha sido la de un médium que tras empaparse de todo ese contenido ha logrado plasmar el mundo interior del artista. Morgen –autor de otros documentales biográficos como El chico que conquistó Hollywood (2002) o Crossfire Hurricane (2009)- ha enfocado su interés en el lado más humano de Cobain. Al centrarse en los aspecto más íntimos y personales, ha rescatado una faceta hasta ahora nunca vista y, de manera indirecta, ha deconstruido todas las hagiografías existentes, potenciadoras del mito del personaje, interesadas en los vericuetos de su relación con Courtney Love y las especulaciones sobre la causa de su muerte. Para ensalzar el ejercicio introspectivo de la búsqueda del verdadero Cobain, Morgen ha recurrido a la animación. Por un lado, gracias a los dibujos del holandés Hisko Hulsing, ha recreado diversos episodios trascendentales que marcaron su etapa adolescente: su primera relación sexual, el rechazo y aislamiento familiar tras la separación de sus padres o sus primeros coqueteos con las drogas, mediante las que conseguía evadirse y componer sus primeras canciones, narrados con una voz en off que ahonda en el carácter intimista. Por otro, la animación aplicada a las múltiples anotaciones que Cobain realizó, como una manera de representar la creación de esos trazos en presente, como si asistiésemos al instante en que Cobain plasma en papel sus pensamientos e ideas sobre el grupo, la música, la fama, las drogas, la opresión del sistema capitalista, sus inseguridades y también sus cómics. Esta incursión en sus escritos es la pieza clave para cerrar el puzle de los retazos más personales de toda su vida.

Kurt Cobain: Montage of HeckKurt Cobain: Montage of Heck no es un documental musical, ya que la dirección tomada por Morgen sacrifica por completo el abordaje del enclave en el que surgió Nirvana y sus influencias culturales, punta de lanza de la escena grounge, en tanto que sobrevuela por esos derroteros para entresacar la medida en que la fama afectó a Cobain y remarcar su sensación de reclusión ante la mitomanía, fantasías y proyecciones del público junto a la presión al verse convertido en portavoz de las voces ahogadas de los adolescentes. Las imágenes de archivo de los conciertos no son novedosas, pero recalan en la importancia que tenían para él las actuaciones en directo. El lujo de contar con los permisos de todos los temas de su discografía, además de algunos inéditos y videos musicales, asegura una banda sonora inigualable, pero huérfana de su contexto musical, al que por otro lado, el espectador que se acerque a este documental conocerá con seguridad.

Cobain: Montage of HeckLos puntuales testimonios polifónicos protagonizados por sus padres, hermana, ex novia, el también componente de la banda y amigo Krist Novoselic y su mujer están muy dosificados y funcionan como apoyo a la narrativa de los vídeos caseros, que recuperan momentos de su más tierna infancia, de los inicios como músico, del backstage de los conciertos y aquellos en los que se evidencia cómo se articulaba la relación de pareja que mantuvo con C. Love. La labor de montaje es sugerente y estimulante, aunque en ocasiones resulta demasiado incisiva y reiterativa.

Kurt Cobain: Montage of Heck es la recreación de la mente de un genio, un ídolo apático, icono de masas adolescentes, atrapado en sí mismo de donde solo podía escapar a través de las drogas y de sus constantes impulsos creativos que nacían de su desesperanza y dolencias físicas. Un ser vulnerable que odiaba la humillación por encima de todo, que aspiraba a ser perfecto en todo lo que hacía y a una fama que le lapidó en la tristeza más absoluta. El final siempre es abrupto, sorprendente y difícil de explicar. Morgen concluye la cinta con el preludio de ese día con el que fantaseaba Kurt Cobain, ese día inigualable en el que ya no existe un mañana.

Tráiler:

Ficha técnica:

Kurt Cobain: Montage of Heck ,  EUA, 2015.

Dirección: Brett Morgen
Guión: Brett Morgen
Producción: HBO Documentary Films / Public Road Productions
Música: Jeff Danna
Reparto: Courtney Love, Dave Grohl, Kurt Cobain, Krist Novoselic

África Sandonís

 

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