Críticas

La ciudad de los gatos

Kedi (Gatos de Estambul)

Kedi. Ceyda Torum. Turquía, 2016.

Internet está colmado de vídeos de gatos y han logrado introducirse en nuestra cultura pop de manera indiscutible. Oportunamente, Ceyda Torum realiza el documental Kedi, gatos de Estambul (Kedi, 2016) en el que retrata la omnipresencia de estos animales en las calles y la relación que tienen con los ciudadanos. Si te gustan los gatos, Kedi, gatos de Estambul es tu documental; por el contrario, si no eres amante de estos pequeños felinos, te invitamos a que lo veas.

Ya en La vida secreta de los gatos (The Secret Life of Cats, Helen Sage, 2013) la BBC nos introdujo magistralmente en el mundo de los gatos domésticos: A golpe de cámara súper lenta comprendíamos sus cualidades físicas y actitudes cazadoras, pero traspasando el científico documental de animales, nos vinculaba emocionalmente con sus dueños, que nos contaban sus relaciones afectivas con el animal en cuestión. Las virtudes de Kedi también van más allá del documental, siendo así una historia estructurada para conectar, sobre todo, con los personajes que cuentan su historia. Sí es verdad que se adora la figura del gato, pero creemos que la intencionalidad real del filme va más allá que la idealización del animal.

El documental nos va retratando diferentes aspectos de la convivencia entre gatos y humanos en la capital turca. Personaje tras personaje, cuenta su historia de vida, cómo conocen al gato que tienen, qué tipo de relación establecen y, sobre todo, qué les aporta a cada uno. Este último punto siempre es positivo y es cierto que no se muestra la otra cara de la vida de los animales callejeros, pero es que este es el tema de Kedi: La simbiosis, la convivencia y lo positivo que sigue sacando el ser humano de los animales.

La cámara se sitúa a ras del suelo para seguir a los gatos en sus rutinas diarias: Salir a conseguir comida, corretear entre los bajos de los puestos de mercado o colarse en las casas de los vecinos. Están los celosos, las protectoras, los territoriales, los educados o los trabajadores, al igual que los humanos, cada gato que aparece tiene su personalidad y se muestra sobre todo el lado más salvaje de estos animales que han de buscarse la vida en la jungla de asfalto. Los gatos vagabundean pidiendo comida a los humanos pero por otro lado, estos personajes cuentan por qué admiran a un gato determinado o qué les ha aportado en sus vidas.

Algunos personajes que han sido ayudados por gatos hablan de intervención divina. Otros, simplemente les observan admirando su actitud territorial, protectora, y otros, verdaderamente, combaten su soledad cuidándoles. En el instinto cazador de un gato ven la gratitud por el amor recibido, en una gata se distingue toda la feminidad que las mujeres por circunstancias sociales no les está permitido transmitir y en una madre se observa el coraje y la valentía para proteger a su familia. A pesar de ser animales diferentes en apariencia y capacidades, los personajes establecen una relación especial con los gatos, pudiendo llegar a reconocer emociones y actitudes humanas en ellos, y aquí es donde Kedi establece el vínculo emocional con el espectador.

Con todas estas historias el documental trata de explicar algo tan intangible como la relación mística entre el animal y el humano, también el anhelo de libertad del hombre retratado en el animal o simplemente el amor que reciben estos humanos por parte de los felinos. Gatos de Estambul puede ser un ejemplo como tantos otros de tolerancia hacia los animales y un recordatorio de que dentro del ser humano sigue residiendo una conexión con la naturaleza. Kedi no entra en grandes debates ecológicos o de salud pública, sino que quiere transmitir esa conexión espiritual de la que hablan los narradores, en otras ocasiones, cariño o en otras, una admiración que quizá hemos perdido, en definitiva, el respeto hacia los animales. Parece que verdaderamente si ponemos un poco más de atención, podemos escucharles y, si nos esforzamos en apreciar su compañía y libertad, nosotros seremos más felices.

Ficha técnica:

Kedi (Gatos de Estambul) (Kedi),  Turquía, 2016.

Dirección: Ceyda Torum
Duración: 80 minutos
Producción: Termite Films
Fotografía: Alp Korfali, Charlie Wuppermann
Música: Kira Fontana

Una respuesta a “Kedi (Gatos de Estambul)”

  1. No es mala, pero me decepcionó.
    Hey…!! tenes gatos…. y tenes Estambul…!! … que puede salir mal.
    Me pareció pobre, repetitiva.
    Una idea interesante en parte desaprovechada.

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