Críticas

Los trabajos y los días

Jobs

Joshua Michael Stern. EUA, 2013.

JobsJobs clausuró el Sundance Film Festival, donde generó algunas reacciones adversas. El film de Joshua Michael Stern se apoya en el guion de Matt Whiteley y está interpretado por Ashton Kutcher, quien sostuvo haberse sentido intimidado por la estatura creativa del personaje.

“Jobs”, como apellido y como significado, tiene esa doble carga semántica de identificar a uno de los visionarios más revolucionarios de la informática, así como la incontinencia laboral que lo caracterizaba y que lo ha llevado al hall de la fama de la tecnología. Jobs no se conformó solo con eso. Pretendió ser un pionero y un artista. Ese es el plus con que ha conseguido reclutar a sus seguidores, a sus fans más fieles. “Crear” también tiene una doble significación en el universo de Jobs: innovar desde lo técnico y alcanzar la perfección de una obra de arte.

La historia de Jobs se limita a cubrir veinte años en la vida de este personaje que le cambió las virtudes al ordenador personal e innovó la tecnología de tal manera que permitió el fácil acceso a un mundo que parecía infranqueable para cualquier ser humano que no se considerara “nerd”. En 1976, Steve deja la Universidad y  no sabe qué hacer de su vida… Un viaje lisérgico junto a sus compañeros, retratado con una cámara que lo va cercando en círculos, será la bisagra que le permitirá pasar a un nivel superior, que se concretará luego de una visita a Xerox en Palo Alto, donde ve la oportunidad de iniciar su propio proyecto de vida. Con la creación de un taller en el garaje de su casa y un equipo humano integrado por sus amigos, iniciará una empresa que aún hoy está a la vanguardia de la informática. Cierra la historia su retorno triunfal a Apple en 1996, luego de haber sido despedido de su propia empresa por el directorio de la compañía. Un flashforward que pronto se olvida da inicio al film, donde vemos reflejado en la pantalla de un ipod el rostro maduro de Jobs durante la presentación del nuevo producto.

JobsNo voy a ocultar mi admiración por el personaje. Si algo tuvo Steve Jobs, fue la chispa creativa, el don de la oportunidad y la capitalización de las fuerzas productivas de sus amigos, lo cual le ha disparado más de una crítica sobre el trato ingrato que sus colaboradores han recibido o  el descarte de las relaciones cuando éstas no significaban algo provechoso para el objetivo que estaba en marcha. Algo de “el fin justifica los medios” había en Jobs. Porque el fin era un ideal, una utopía, un punto que revolucionaría su vida y la vida de la gente.

La capacidad de Jobs de aprovechar las ideas de otros, de sobredimensionarlas en un sueño posible y llevarlas a cabo no le dejaba tiempo para sostener una familia, para mantener algunas horas de ocio junto a sus amigos. La obsesión se centraba en el próximo paso que lo llevaría a diferenciarse y a superarse frente a la competencia. Tanto, que no quería estar unos pasos más adelante, quería superarla desde una esencia innata. Algo diferente y superior, a lo cual le añadía un touch creativo que era el buen gusto.

Ashton Kutcher ha logrado una fisonomía parecida a la del dueño de Apple. Ha estudiado sus gestos y su forma de caminar, que por momentos luce exagerada, sus expresiones, su mirada inquisitiva y dueña del brillo típico del  descubridor y del inventor. Jobs está compuesta con planos muy cercanos, planos conjuntos, atmósferas llenas de luz en las instalaciones de la compañía, de ambientes oscuros allí donde comienzan a experimentar y de planos conjuntos alternados con primeros planos de Kutcher cuando recluta a los personajes variopintos con que formará su staff.

Se ha criticado duramente el film. Por su falta de fidelidad, porque se han escamoteado aspectos personales de Jobs, porque no se le ha dado crédito a otros inventores que participaron de la grandeza de la compañía. Creo que el guionista ha optado por contar su vínculo con Apple. Su descubrimiento, su desarrollo, el impasse con el directorio y su retorno glorioso. Es verdad que la relación con los padres está lograda a través de escasas pinceladas que la describen casi ideal. En cambio, los lazos con su pareja y su hija no reconocida en un principio, aparecen como un aspecto brutal del personaje. Pero no profundiza. Siguen siendo trazos torpes para rellenar de humanidad a este caimán de los negocios, cuando en realidad a él sólo le interesaba cumplir aquel sueño que lo desvelaba y por el que tanto trabajó. Las escenas donde se lo muestra cómodamente instalado en un hogar idílico, junto a su mujer y su hija, aparecen desvinculados de la línea argumental que veníamos siguiendo. Con relación a sus compañeros, es muy posible que hubieran surgido celos y deslealtades a causa de haber sido eclipsados por la estrella que fue Jobs. Quizá, sin ellos hubiera habido otros que cumplieran sus funciones, pero el que seguramente era irremplazable era el que tenía la chispa creativa y le abría las puertas a los demás.

JobsHay en el film cierta apología a la figura de Jobs, pálidas críticas a sus relaciones humanas, gran preocupación por la fidelidad de los entornos, de los personajes, de la vestimenta y del clima que se vivía en cada época. Hay una intención documentalista que pretende emular al personaje y sus acciones. Si algo puede reprochársele, quizá sea eso… que en el cuidado por lograr el símil se han dejado de lado líneas fundamentales del guion que permitan enlazar la actividad creativa y laboral de Jobs con su vida personal. Existe una especie de panegírico del creador, una admiración que no es velada, sino explícita, dada a través de la defensa de los argumentos de Steve, de su preocupación por detalles aparentemente banales, como las fuentes del sistema operativo o el empaque de un ordenador… Para los fans de los productos Apple, la cinta se disfruta. Los que no estén interesados en dirimir las diferencias sutiles entre Microsoft y Apple, quizá no le encuentren sabor al film.

Se agradece, eso sí, haber dejado los últimos años de Jobs fuera del guion. Ese aspecto trágico podría haber desembocado en un melodrama que hubiera tirado por la borda tanta preocupación por alcanzar la recreación de una era y del personaje central.

Queda esperar la versión que se rodará sobre el guion en tres actos que está escribiendo Aaron Sorkin, basándose en la biografía autorizada de Jobs, de Walter Isaacson. Quizá allí podremos confrontar este Jobs con aquel otro, teniendo en cuenta la dificultad que ofrece retratar a un personaje real escaso tiempo después de su muerte.

 

Tráiler:

 

 

 

Ficha técnica:

Jobs ,  EUA, 2013.

Dirección: Joshua Michael Stern
Guion: Matt Whiteley
Fotografía: Russell Carpenter
Música: John Debney
Reparto: Ashton Kutcher, Dermot Mulroney, Josh Gad, Matthew Modine, James Woods, Amanda Crew, J.K. Simmons, Lesley Ann Warren, Jeremy Shada, Lukas Haas, Ron Eldard, Ronnie Gene Blevins, Ahna O'Reilly

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