Críticas

Identificación de una mujer

Finding Vivan Maier

John Maloof, Charlie Siskel. EUA, 2013.

Cartel de la película Finding Vivan MaierEn el invierno de 2007, John Maloof se encontraba buscando imágenes de archivo fotográfico de la ciudad de Chicago para incluir en un proyecto de libro basado en la historia de su vecindario. En una subasta adquirió por casi cuatrocientos dólares una caja repleta de negativos, los cuales inicialmente no le despertaron demasiado interés. Maloof procedió al escaneado digital de los negativos y averiguó que estos pertenecieron a una tal Vivian Maier. Al rastrear este nombre por Google, no encontró ningún tipo de información sobre su autora. La mayoría de estas fotos consistían en sorprendentes y estilizados registros de los habitantes del vecindario de varias décadas atrás, revelando una extraordinaria capacidad por parte de la fotógrafa para capturar el instante preciso de máxima expresividad de lo cotidiano. Maloof decidió publicar varias de esas fotos escaneadas en un blog y la recepción obtenida resultó notable. Tras esto, volvió a intentar la búsqueda por Internet y encontró un obituario de Vivian Maier, quien había fallecido apenas unos días antes de la publicación. Al dar con su domicilio, Maloof accedió a una cantidad abismal de cajas con pertenencias de la fallecida. En una de ellas encontró alrededor de 2000 rollos de película en blanco y negro sin revelar y centenares de miles de negativos, todo sumado a correspondencia, cheques, tickets, sombreros, vestidos y zapatos de esta enigmática mujer. Sin embargo, lo más sorprendente de este descubrimiento residió en que no se trataba de una fotógrafa profesional, sino que trabajaba como niñera y jamás había publicado ni difundido su obra. A partir de este punto y sin el respaldo de ninguna entidad cultural, Maloof emprendió la que sería la empresa más obsesiva de su vida: la recopilación y difusión de la obra fotográfica de esta talentosa aficionada de tiempo completo llamada Vivian Maier.

Finding Vivan Maier, el documentalFinding Vivian Maier da cuenta del descubrimiento y la investigación de John Maloof con ciertas limitaciones formales. El documental solo apela a ilustrar con mucha prolijidad y excesiva simetría el relato de Maloof, alternándolo con ocasionales testimonios de personas que conocieron personalmente a Vivian Maier. La música incidental, con sus rítmicos arreglos de cuerdas y predecibles crescendos, es puro cliché, y el montaje no ofrece demasiados hallazgos fuera de la revisión del impresionante material fotográfico de Maier y de alguna secuencia en formato hogareño tomada directamente de sus archivos. Pero sería excesivo refutar el documental por su chatura estilística. El relato en primera persona de Maloof irradia pasión e intriga y no carece de ritmo. El procedimiento de la película es claro, prolijo y legítimo. En todo caso, da la impresión de que a la película le hubiera jugado mucho más a favor consolidar una mirada cercana a la del ensayo, quizás mimetizándose un poco con lo extraño y elusivo del universo personal de Vivian Maier, en lugar de observarla desde afuera como un misterio a desentrañar. El documental observa a esta fotógrafa del mismo modo en que lo hacían aquellos sorprendidos transeúntes de la ciudad de Chicago al ser capturados por el doble objetivo de la cámara Rolleiflex de Maier, mujer de enormes proporciones físicas y sobrecargada de prendas vintage. Las fotos de Maier demuestran no solo un dominio técnico y un claro conocimiento de las reglas de composición, sino que además expresan una enorme sensibilidad y revelan un ojo diestro para lo extraño y lo truculento. Tampoco están exentas de un cierto compromiso social y una mirada política. Su afinidad con las ideas del socialismo, sus deseos consumados de recorrer el mundo, sus misteriosos orígenes franceses, su predilección por encuadrar a los desclasados y marginales, su soledad e introspección, su afinidad por lo macabro (conservaba enormes pilas de periódicos con titulares sensacionalistas en su dormitorio, se mostraba cruel con los niños a los que cuidaba) y su condición de mujer de la clase trabajadora al servicio de la burguesía norteamericana la posicionan como un personaje digno de una película de Claude Chabrol. El documental se sirve de todos esos interrogantes para reconstruir la figura de una mujer de la que solo se conservan sus numerosas e irrelevantes pertenencias personales, pero la mayor incógnita gira en torno al carácter privado e inédito de su obra. ¿Para quién eran esas fotografías? ¿Cuál es el sentido de elaborar un arte personal sin que este se muestre ante los demás? ¿Cómo hubiera tomado Vivian Maier esta enorme intromisión en su obra y vida privada realizada por la película?

Foto de Vivan MaierFinding Vivian Maier logra el cometido de dar a conocer al mundo un talento anónimo, pero no se deja impregnar por completo de su aura de misterio. Su objetivo es meramente informativo, y en eso resulta satisfactoria. Pero quizás resultaría interesante que algún cineasta diera un paso más adelante y se animara a tomar la figura de Vivian Maier para convertirla en un espectro silente, como aquel Monsieur Fleury de Tren de sombras (1997), con el que el cineasta español José Luis Guerín indagaba en las relaciones entre pasado y presente y en los eternos misterios de la imagen como celadora incorruptible de las inclemencias del tiempo.

Trailer:

Ficha técnica:

Finding Vivan Maier ,  EUA, 2013.

Dirección: John Maloof, Charlie Siskel
Guión: John Maloof, Charlie Siskel
Fotografía: John Maloof
Música: J. Ralph

Pablo Castriota

 

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