Críticas

11 invitados a la fiesta

Felices 140

Gracia Querejeta. España, 2015.

Cartel de la película Felices 140Felices 140 es una de esas películas que pide la complicidad del espectador por medio de minas anti-reposo que sorprenden y cambian el rumbo de la acción. Pero ojo, no pretendo meterla en el saco de las películas de los giros imposibles. Hablamos de efectos que servirán para desintegrar la piel externa de los personajes. La desnudez de sus verdaderas intenciones se graba en la retina de esta apetecible propuesta de Gracia Querejeta.

Con el pretexto de su 40 cumpleaños, Elia (Maribel Verdú) organiza una escapada con viejos amigos y familiares a una lujosa casa rural. Todos (9 en total) tienen cosas que contar, pero Elia guarda un as en la manga. Cuando llegue el inesperado huésped (poderoso caballero), el reencuentro supondrá para cada uno de ellos la mayor prueba de su vida.

Precisamente el referente más claro en base a la premisa es Reencuentro (The Big Chill, Lawrence Kasdan, 1983). Sin embargo, en Felices 140, no es la nostalgia de un amigo perdido lo que aglutina el juego afectivo de los invitados. En principio, la motivación es más lúdica, y como veremos, mucho más pragmática. La directora prefiere atemperar los primeros acontecimientos con una fase (quizá algo larga) cercana a la comedia romántica. Etiqueta que se irá deshilachando. El tono de la cinta de Querejeta muta, gracias a una eléctrica fluctuación de géneros. En ocasiones sorprende la facilidad con la que se bascula de la comedia más ligera a otra que subyuga. A todo esto el drama siempre en el aire, premonitorio y amenazante.

Fotograma de Felices 140En este tipo de propuestas el casting es clave. Querejeta dirige un plantel de primer nivel. Muy equilibrado en peso y condición. A destacar la cumpleañera Elia. Maribel Verdú es el eje axial, en un papel magnético y tan variable como la misma trama. Su interpretación se adapta a cada estadio narrativo, contenida como guardiana de secretos e intensa frente a sus aflicciones. Junto al carisma de Verdú, su hermana Cati (Marián Álvarez) eleva el nivel, tal y como nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos. Su personaje es frágil, y un tanto agónico, pero también protector, y junto a su hijo adolescente resulta capital para situar a Elia en su círculo vital.

Ciertos personajes presentan un registro más caricaturesco. Roles (¿necesarios?) para entonar las partes cómicas que suelen aligerar los intersticios dramáticos. Tal es el caso del amigo ricachón (Alex O’Dogherty) y de la flamante y jovencísima novia argentina (Paula Cancio) de Mario (Ginés García Millán), exnovio de Elia. Protagonistas que producirán encuentros triangulares prefabricados junto a otros más elaborados, donde surgirán viejas tensiones sentimentales sin resolver. En otro orden más sutil, tenemos el resto de amigos y familia política de Elia. Un auténtico calidoscopio de perfiles liderado por Juan (Antonio De La Torre), un personaje capaz de hacer despertar risas socarronas, y a los pocos minutos, sentir el más absoluto repudio por él.

Felices ciento cuarentaLa puesta en escena, de corte teatral, es perfecta para el lucimiento de todos ellos. El guion (de Mercero y la propia Querejeta) es muy potente, sobre todo en el último tramo, con diálogos inteligentes, velados en ocasiones y directos en otras. En poco tiempo vemos la forma en que los personajes no sólo no disimulan su conflicto interno sino que intercambian sus latentes inquietudes con el resto. Es interesante fijarse en el atrezzo artístico de la casa, ya que sintetiza las escenas y es muy adecuado para prefigurar la abstracción del paisaje que se avecina.

Hablábamos al principio de un misterioso invitado. Pues bien, el personaje que flota sobre todos los protagonistas no es otro que el dinero. Sí, es el huésped número 10, digamos, el malo de la película. Decía George Simmel en su libro La filosofía del dinero (Philosophie des Geldes, 1900): “La acumulación de dinero permite a sus propietarios […] aprovechar en su favor la incertidumbre propia y de sus semejantes, y en consecuencia incrementar su poder. Nadie que tenga a su alcance algún poder renuncia a él”. Las palabras de Simmel encajarían perfectamente como subtítulos de cabecera en el tráiler de Felices 140. Hace más de un siglo, el sociólogo ya criticaba una sociedad en la que el dinero estaba dejando de ser un elemento de intercambio necesario para la supervivencia, para pasar a ser el centro de gravedad sobre el que gira el mundo; ¿les suena?, claro que sí.

En la primera cena de grupo la cámara observa, como un comensal más, los sucesivos pavoneos de identidades lacanianas que forman la carcasa que todos quieren (queremos) proyectar, es decir, la idea que tienen (tenemos) de ellos (nosotros) mismos. La oportunidad de hacerse ricos quema ese camuflaje, muda la piel y muestra la verdadera cara de los invitados frente a tan tóxica presencia.

Felices 140, la películaSe abre la caja de Pandora y todas las cuentas pendientes saldrán a la luz, retorciendo la esfera afectiva que les unía. Es ahí cuando Querejeta transforma la pantalla en espejo, nos mira, nos cuestiona. En efecto, somos el undécimo invitado al cumpleaños de Elia.

Gran reflexión la que nos ofrece la directora. No sin demasiados juegos de artificio por un lado e innecesarias rupturas narrativas (los planos personales que miran a cámara) por otro. Pero en definitiva un buen ejercicio coral, en el que cada uno afronta sus miserias como quiere, o como puede. Como es de esperar, no todos caminarán sobre la ciénaga de la codicia, también habrá espacio para la coherencia, la pureza y finalmente, la esperanza. Siempre hay elección, la cuestión es cuál y a costa de qué. Querejeta hace un collage de ello, y no juzga, sólo lanza preguntas, dibuja posibilidades que nos cuestiona a todos de la manera más dolorosa, es decir, en la intimidad de nuestros valores.

Tráiler:

Ficha técnica:

Felices 140 ,  España, 2015.

Dirección: Gracia Querejeta
Guión: Gracia Querejeta, Antonio Mercero
Producción: Hernández y Fernández, Tornasol Films, Foresta Films y la Ignorancia de la Sangre AIE
Fotografía: Juan Carlos Gómez
Música: Federico Jusid
Reparto: Maribel Verdú, Antonio de la Torre, Eduard Fernández, Marian Álvarez, Nora Navas, Paula Cancio

Mario Cea Millán

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

Deja un comentario


* Los campos marcados son obligatorios