Críticas

Un espejo ético

El viajante

Otros títulos: El cliente, The salesman.

Forushande. Asghar Farhadi . Irán, 2016.

El realizador iraní Asghar Farhadi escribe y dirige El viajante, la cual generó gran polémica al ganar el Oscar a la mejor película extranjera en la reciente entrega, a la que el director decidió no asistir en protesta por las medidas del actual presidente de Estados Unidos, que limitan la entrada de ciudadanos iraníes (entre los de otros países). Con ello Farhadi se muestra congruente con quien es y con su cine.

Cartel de la película El viajanteEn su acostumbrado interés por la complejidad de las relaciones familiares y de pareja, dentro del ambiente cotidiano, en el marco de una sociedad con libertades limitadas, sobre todo y especialmente para las mujeres, Farhadi presenta con El viajante un nuevo drama doméstico, que desencadena una serie de cuestionamientos éticos que invitan a una seria reflexión moral.

En sus anteriores trabajos, pudimos vislumbrar el potencial que los retratos íntimos y familiares adquieren bajo la mirada de Farhadi, quien logra transformarlos en historias significativas y universales. En Nader y Simin, una separación (2011) nos muestra un matrimonio en conflicto, debido a la disyuntiva sobre su futuro; mientras que Simin, la mujer, quiere salir de Irán en busca de un futuro mejor para su hija, Neder, el esposo, quiere quedarse a cuidar a su padre que sufre de Alzheimer. Asimismo, en El pasado (2013) aborda el conflicto de una pareja tras la separación y el doloroso proceso de divorcio, que afecta enormemente la relación de los padres con su hija.

El_cliente_imagen de la película

En El viajante, nuevamente nos encontramos con una pareja que enfrenta una situación delicada, que los sumerge en una encrucijada moral, zarandeando las bases de su cotidianidad y la estabilidad de su vida. Emad (Shahab Hosseini) y Rana (Taraneh Alidoosti) se ven obligados a dejar su apartamento, que se encuentra en peligro de derrumbe, por los arreglos en su edificio. Así que alquilan otro, sin estar al tanto de que la anterior inquilina era considerada como mujer de dudosa reputación, no aceptada por los vecinos. Ese juego del azar los coloca en una terrible situación y detona ciertos eventos que llevarán al matrimonio al límite de su fragilidad, vulnerabilidad y capacidad para sostenerse ante lo adverso.

Los subtextos que posee este intenso drama psicológico son los que le dan su fuerza arrebatadora. Sutilmente, se abordan cuestiones universales, como la ética, la desigualdad de género, la empatía, la venganza por mano propia, pero especialmente, la posibilidad del perdón; conceptos que nos interpelan a todos por igual. Sin embargo, toma a su vez, desde un ángulo muy particular, un pequeño instante en un microcosmos –que es el nuevo departamento Emad y Rana–, para transformarnos en testigos de los vicios de una sociedad cargada de prejuicios y censura, en la que la condición de ser mujer es desfavorable, ya que sigue siendo marginada, e incluso, en ciertas situaciones, culpada sin merecerlo, empujándolas, la mayoría de veces, a callar en lugar de denunciar, si se quiere evitar tal repudio.

Salesman

Por otro lado, Farhadi lanza el dardo hacia la yugular, poniendo en tela de juicio la validez de tornarse de víctima a victimario, con el fin de recuperar el honor mancillado

o de recuperar su hombría.

Podemos apreciar, que la presión social y cultural es de un enorme peso, a pesar de tratarse un matrimonio con cierta apertura cultural; Emad es un profesor de literatura, además de que ambos pertenecen a una compañía de teatro, y por las noches los podemos ver actuar fragmentos significativos de la obra Muerte de un viajante, de Arthur Miller, una tragedia de un hombre común en la sociedad moderna, con planteamientos morales que son eco de lo que están viviendo.

Esos vuelcos camaleónicos de los personajes, que en el escenario se transforman gracias al arte, pero a su vez no pueden escapar de los usos y costumbres de su sociedad, hacen de El viajante un muy interesante y complejo ejercicio de análisis y reflexión sobre la pertenencia y el comportamiento social.

El_cliente_crítica

Los protagonistas nos regalan soberbias actuaciones, en las que podemos percibir claramente el remolino de emociones que se desata en el interior de cada uno de ellos. De la mirada triste de Taraneh Alidoosti (About Elli, 2009), captamos el desgarro y la vergüenza, a la vez que se mantiene estoicamente de pie, con una infinita capacidad de amar y perdonar. Y Shahab Hosseini, que ya había trabajado con Farhadi en Nader y Simin, una separación, interpreta de manera magistral a un hombre consumido por la desesperación, la humillación y la sed de venganza, pero también por el amor nublado por la falta de herramientas emocionales para lidiar con lo que está sucediendo.

El viajante es una detallada radiografía de una relación que, tal y como sucede con su primer departamento, se agrieta y deteriora, con el peligro de un derrumbe total; la cuestión es si es lo suficientemente fuerte para resistir y mantenerse en pie tras la tremenda zarandeada a sus cimientos.

Y finalmente, también a nosotros, como espectadores, nos deja Farhadi el planteamiento de una disyuntiva moral, una provocación a dilucidar sobre temas como la ira, la compasión y, sobre todo, el perdón.

 

Ficha técnica:

El viajante  / El cliente, The salesman (Forushande),  Irán, 2016.

Dirección: Asghar Farhadi
Duración: 125 minutos
Guion: Asghar Farhadi
Fotografía: Hossein Jafarian
Música: Sattar Oraki
Reparto: Shahab Hosseini, Taraneh Alidoosti, Babak Karimi, Mina Sadati

2 opiniones en “El viajante”

  1. No me gustó. Para mi es de las películas engañosas que toman una historia pequeña y las engrosan con detalles que no vienen al caso y sobre todo para darle un aire “cool” muy apreciado por la crítica occidental. Además no me gustan las películas cuya trama avanza por toma de desiciones no lógicas de los personajes. Es como que el escritor es más fuerte que los personajes y les hacer hacer cosas inverosímiles (ej. una persona llega en auto a un lugar y olvida la llave….(??!???) como se vuelve…?? caminando..? no se dió cuenta que le falta la llave ??) Y esto es solo uno de los detalles forzados, creados solo a los efectos de mover la historia. En realidad está llendo de estas cosas. Le sobran minutos pero no por lo lento, sino porque hay muchas cosas que no vienen al caso, como por ejemplo todas las escenas donde el personaje da clases… (???). Para que las incluye ?? Solo para mostrar que es un tipo piola… canchero… o sea cool… La obra “la muerte de un viajante”….. nada más cool…. porque no fue otra obra, si en realidad no tiene ninguna relación con la trama. Ni hablar del premio Oscar. Aun los críticos que les gusta la peli, dicen que no es la mejor del director…. o sea… la ganadora debió ser Toni Erdan… pero… se enamoran tal como hicieron con La la land. No quiero abundar en detalle para no estirar el comentario, pero en general no me parece un peli honesta, al contario es engañosa con el espectador y sobre todo con los críticos desde el comienzo al fin.

  2. No se porque tantas dudas con el nombre de la película. El vendedor…. el viajante… Para mi la mas lógica sería El Cliente…pero… nadie puede traducir el título original en iraní ?

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