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Dignidad en medio del desastre. Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial

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Hay países de países, por más que en la Asamblea General de la ONU hasta el más pequeño y humilde territorio independiente tenga el mismo derecho a ser escuchado y a votar que el que tiene cualquiera de los poderosos miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Y Japón, el otrora Imperio del Sol Naciente, en el cual el emperador era un dios al terminar la Segunda Guerra Mundial, se destaca sin duda en el concierto de las naciones del mundo por la disciplina de sus gentes, por su capacidad de enfrentarse a los desastres naturales y a la adversidad, por su riqueza y su poder tecnológico y científico.

También se destaca en el cine hasta el punto de que se puede hablar de un estilo propio, que ha dejado huellas por su expresividad artística. Por ejemplo, el cine porno destaca por incluir acentos sociales y estéticos. Igual sucede con el cine de horror, que incluye aspectos profundamente culturales. La tradición cineasta tiene más de cien años, con la primera película, el documental La Geisha que danza con la manos (Geisha no teodori), producida en 1899. Es notable el caso de la estrella Matsunosuke Onoe, un actor de kabuki (forma de teatro tradicional que se caracteriza por su drama estilizado y el uso de elaborados maquillajes), quien actuó en más de mil películas y cortometrajes, entre 1909 y 1926. Dentro del estilo muy japonés, durante la época del cine mudo, se contaba durante la exhibición con unos personajes, los benshis, narradores cuyas dramáticas lecturas acompañaban al filme y a su banda sonora, habitualmente interpretada en vivo.

Es notable, igualmente, la tradición heroica y guerrera en la historia del país, algunos de cuyos mitos, el de los guerreros samurái y el del suicidio ritual por honor, harakiri, han llegado a ser parte de nuestro propio lenguaje. Por otro lado, algunos piensan que el emperador Hirohito, líder natural de la nación japonesa durante los años de la Segunda Guerra Mundial, era un ser tranquilo y pacifista, que tuvo que soportar, sin que fuera capaz de oponerse efectivamente, el brazo expansionista del poder militar que condujo al país a una guerra que empezó llena de victorias y que se fue tornando cada vez más desastrosa, a pesar del increíble heroísmo desplegado durante las batallas de esa conflagración terrible. Pero esta es, apenas, una versión de algo mucho más complejo.

El cine relacionado con las batallas de la Segunda Guerra Mundial del lado del Pacífico, en las cuales Japón fue gran protagonista, enfrentado a los aliados liderados por Estados Unidos, ha sido abundante en títulos y en visiones. Algunas de las películas se pueden considerar como memorables y clásicos del cine de guerra, del cine dramático y del cine histórico.

el-almirante-cartelBien interesantes para contar con una perspectiva histórica desde el lado japonés son las dos producciones denominadas Almirante Yamamoto (Izuru Narushima, 2011 y Seiji Maruyama, 1968). En ellas se narra cómo la fiebre bélica se apodera del país, no obstante que la dirigencia de la Armada Naval trata de oponerse a que Japón entre en el conflicto y que firme el Pacto Tripartito con las potencias fascistas. El prestigioso almirante Isoroku Yamamoto es quien más se destaca en esta postura, lo cual lo pone en el ojo del huracán de los sectores extremistas del ejército. Pero Yamamoto es el clásico guerrero fiel, asume el comando y lleva al Japón a una cadena de rápidas victorias iniciales, pero no sin advertir que el país no podría ganar la guerra. Yamamoto moriría al ser derribado su avión en 1943.

tora-tora-tora-cartelCon relación a la batalla que dio origen material al conflicto, el ataque a Pearl Harbor, vale la pena hablar del filme Tora! Tora! Tora! (1970), de Richard Fleischer, Kinji Fukasaku y Toshio Masuda, producción que, como se advierte por los apellidos de los directores, trata de acercarse equilibradamente a este episodio, sucedido a finales de 1941, año de tensiones y de preparaciones bélicas entre Japón y Estados Unidos. Por un lado, los norteamericanos, tratando de descifrar las intenciones bélicas japonesas, mientras que estos, liderados por Yamamoto, preparan el ataque fulminante contra esta importante base estadounidense en Hawaii. Tora! Tora! Tora! no logró el éxito comercial en Estados Unidos, pero sí en Japón, quizás por incluir la visión japonesa y por sus acentos históricos y documentales.

Bien distinto es el caso de Pearl Harbor (Michael Bay, 2001). Esta película de alto presupuesto y claras intenciones comerciales, que se cuida menos de los aspectos históricos y presenta una versión excesivamente desequilibrada hacia el lado americano, alcanzó ventas millonarias y gran éxito comercial. Muchas de las películas: Bataán (Tay Garnett, 1943); Comando en el Mar de la China (Robert Aldrich, 1970); El puente sobre el Río Kwai (David Lean, 1957); Objetivo Birmania (Raoul Walsh, 1945), se refieren a luchas épicas en los territorios dominados por los japoneses, en las cuales distintos grupos de comandos, prisioneros norteamericanos y aliados se enfrentan heroicamente a los nipones, que en general aparecen como crueles e inferiores en las acciones de guerra.

batalla-de-okinawa-cartelPor el contrario, se tienen también filmes que, desde el lado japonés, reflejan el particular heroísmo y capacidad de sacrificio de sus soldados y comandantes. Una de ellas es La Batalla de Okinawa (Kihachi Okamoto, 1971), que se refiere a la defensa de la isla de Okinawa, al sur de Japón, en la cual los japoneses resistieron a las fuerzas enemigas hasta la muerte. En este caso hay un marcado desequilibrio, pues se muestra a los invasores norteamericanos como crueles, brutales y malos, en contraste con los abnegados y buenos defensores japoneses.

kamikaze-posterUna muy interesante visión japonesa es la que se presenta en Kamikaze: moriremos por los que amamos (Taku Shinjo, 2007). Narra aspectos de los grupos de pilotos suicidas, los llamados kamikazes, que atacaban a los buques norteamericanos estrellando contra ellos sus aviones cargados de bombas. Se trata de una aproximación bastante humana, en la cual estos pilotos no son simplemente fanáticos, sino más bien jóvenes con inquietudes diversas, con sentimientos y amores familiares, que fueron en buena medida víctimas de manipulaciones ideológicas por parte del liderazgo que concibió este tipo de acciones.

Para terminar este recuento no debemos dejar de mencionar el excelente filme Cartas desde Iwo Jima (Clint Eastwood, 2006), que se refiere a los acontecimientos de la Batalla de Iwo Jima. Es una sensible producción que se aproxima a la acción desde la perspectiva japonesa, rica en contradicciones, que van desde lo sublime y lo heroico hasta lo brutal, es decir, ese resultado de la mezcla de fanatismo, humanismo, desesperación y determinación propia del carácter japonés en esos momentos de derrota inevitable.

emperador-cartelAhora nos queremos referir a Emperador (Emperor, Peter Webber, 2012), una película reciente que se enfrenta a un hecho singular: cuál fue el papel desempeñado por el emperador Hirohito en la secuencia de eventos que desembocó en el ataque japonés y en las hostilidades del Pacífico. El ambiente en el cual se desenvuelven las acciones es el de la completa derrota japonesa. Las tropas han ocupado el país después de la rendición, originada en buena parte por el efecto de las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki. El general MacArthur es el comandante de las tropas aliadas y desde su cuartel de ocupación en Tokyo coordina las acciones para atrapar a los comandantes y líderes japoneses para someterlos a juicios guerra.

Shōwa (1901-1989) fue el emperador número 124 de Japón desde 1926 hasta 1989, más conocido en Occidente por su nombre de pila, Hirohito. Se trataba de una figura misteriosa, dado que su carácter divino lo alejaba de la luz pública. Al parecer, era de naturaleza reservada y tranquila, más mesurado que los generales del ejército, especialmente de los de tendencia extremista y belicista y, por la misma idea de su divinidad, probablemente distanciado de los que lideraban el país militarmente. Sin embargo, diversos estudiosos se alejan de esta visión sobre el papel del emperador y más bien le atribuyen ciertas acciones y opiniones que alentaron la entrada de Japón en la guerra y el fortalecimiento del esfuerzo bélico.

emperador3La película se decanta por la idea de que Hirohito, no comulgando enteramente con el belicismo y no siendo capaz de controlarlo por sus tendencias de hombre reservado, quizás por su misma debilidad humana, no merecía el estatus de criminal de guerra. Por ello, MacArthur no solamente evitó que fuera condenado, sino que le permitió seguir en el trono, quizás como estrategia para mantener y fortalecer la entidad nipona a la luz de la derrota, a modo de figura simbólica. Es de advertir que, en este ambiente, el emperador renunció a su estatus divino.

emperador1Emperador tiene el mérito de aproximarse a las intimidades de esos momentos singulares, en los cuales el poderoso vencedor comprende algunos aspectos de la dignidad japonesa personificados en la figura del emperador. Al forzar, aunque sea sutilmente, diversos hechos e investigaciones, el liderazgo norteamericano sembró las semillas para lo que se convertiría en una clara afinidad y espíritu de colaboración entre Occidente (especialmente Estados Unidos) y Japón, algo con pocos paralelos en la historia, donde difícilmente mueren con tal rapidez los resentimientos generados por la guerra.

Es interesante contemplar el papel del cine como emprendimiento humano que trata de aproximarse, desde variados puntos de vista, a examinar situaciones y eventos, de manera que se vaya conformando una visión enriquecida de la historia y de la vida. Japón, lleno de misterios, de contradicciones en sus actividades guerreras de carácter mundial, se ha mostrado como un fértil escenario para el cine. En esta perspectiva, en estas visiones complementarias a veces, y contradictorias también, se advierte la dignidad a toda prueba que se mantiene en medio del desastre y que permitió que, al terminar la Segunda Guerra Mundial, surgiera de las cenizas humeantes de la completa derrota, una potencia mundial bastante pacifista y comprometida con el progreso y el avance humano, en sus aspectos material, científico, educativo, cultural e intelectual.

Trailer de Emperador:

Referencias:

http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_Jap%C3%B3n

http://segundaguerramundialenelcine.blogspot.com/

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