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Crónica del V Festival de cine Márgenes

Cartel Festival cine MárgenesNo puedo esperar a que llegue el futuro […] He dicho que estoy impaciente de que llegue el futuro.

El futuro en el que casi todo el mundo esté muerto. El futuro en el que casi todo el mundo esté muerto.

La programación del Festival de Cine Márgenes ha funcionado como un estimulante puzzle, cuyas piezas encajan entre sí sin fisuras, y a través de las que se encuentran multitud de subcapas temáticas que se dan la mano con coherencia. Podría decirse que, aunque la forma que presenta la programación es heterogénea, es en su fondo donde podemos hacer una lectura homogénea de la realidad de diferentes países. Esto se revisa a partir de formas híbridas que cabalgan entre la ficción y la realidad para explorar también los diferentes estratos sociales y políticos y aventurarse a dar cuenta de todo ello.

La programación en su conjunto puede verse como un estudio del ser humano. Desde una posición sencilla y humilde, el certamen se sigue consolidando como un gran festival termita que, a través de historias minúsculas, alcanza lo universal, y la posición inicial se termina convirtiendo en aglutinadora y totalizadora de muchos aspectos. Así, hay cuatro ideas que planean sobre el festival de un modo recurrente:

-La idea del principio y el final del ciclo, presente en muchas películas como se comentará a continuación.                                                                                       El sentido del tiempo

-La marcada diferencia entre diferentes estratos sociales. Desigualdad.

-El hombre cuando por distintas circunstancias se ve obligado a emigrar.

-Una preocupación por la intervención de la mano del hombre sobre el paisaje, bien sea urbano o sobre la naturaleza o, incluso, de las playas.

Así el Festival se ha convertido en un ejercicio de revisión libre, tanto del pasado como del presente, de diferentes estratos sociales que representan la desigualdad existente. Desigualdad no solo a un simple nivel particular, sino también desde el punto de vista de diferentes estratos sociales en el cine y, por supuesto, políticos. Esto es, una muestra de la jerarquización existente, que queda patente en los estilos de vida similares que se muestran, por ejemplo. Y ahí están La maldad y El corral y el viento o Next y La sombra.

Tú y yoDe este modo, el Festival es una firme apuesta por poner en valor la vuelta a los orígenes y es como si nos quisiera insinuar, incluso, de una forma más o menos explícita o, como poco, manteniendo el espíritu del Festival, poniendo un asterisco y sacando una nota al margen, la importancia de los estratos representados. La representación del mundo rural surge, así, por ejemplo, como una mirada hacia atrás.

Tú y yo, de Oriol Estrada y Natalia Cabral,  y El sentido del tiempo, de Alexandra García-Vilá, Marta González y Marta Saleta, podrían emparentarse como una revisión de diferentes formas de gobierno, una como una relación basada en la represión constante que termina en rebelión con el fin de doblegar a la dueña de la casa, y la otra, como el extremo opuesto, y es como si entre medias quedasen recogidas Rosalía, La extranjera y El sentido del tiempo, por ejemplo, tres películas en las que de una u otra forma se da cuenta de diferentes realidades políticas.

Ya se sabe que una película en función de aquella con la que se visione, puede terminar hablándonos de una manera u otra. Es obvio que esta sencilla idea remite a la del mismo efecto Kulechov para el montaje cinematográfico. De este modo, es obvio también que la capacidad de sugerir de la programación de un festival va más allá de las películas individuales y es su conjunto de forma global el que transmite el discurso del que se quiere dar cuenta.                                                                                                                                  Alexfilm

¿Tendría el mismo significado Tú y yo después de ver a continuación El sentido del tiempo que si la viésemos después de No home movie, de Chantal Akerman, o Un día perfecto para volar, de Marc Recha? ¿Acaso no dialogan abiertamente entre sí Next y La sombra, autoproclamándose, respectivamente como el principio y el final de la que podría ser una persona dedicada al cine? De esta forma, se consigue la metáfora del ascenso y de la caída. O, simplemente, pueden verse así, como dos películas que abarcan una carrera cinematográfica y, en medio, encontramos Transeúntes, una cinta que ha tardado 22 años en realizarse, y Navajazo e, incluso, Alexfilm. El cine, hablando de sí mismo, desde las tripas.

La extranjeraLa extranjera, de Miguel Ángel Blanca, retrata de una forma perturbadora la invasión turística en la ciudad de Barcelona  y supone una de las películas más originales del Festival. Miguel Ángel muestra el modo en que grandes masas de turistas pueblan la ciudad. Para ello, utiliza como excusa la desaparición de una turista que ha sido raptada por un psicópata. Esto le sirve a Miguel Ángel Blanca para mostrarnos autobuses llenos de turistas, restaurantes que intentan captar a clientes para su negocio, tiendas de venta de souvenirs, chicas que bailan de noche en el barrio gótico o gente que abarrota plazas, agolpándose delante de fachadas de edificios emblemáticos para poder guardar en el móvil un recuerdo en forma de selfie al que, probablemente, no volverán jamás. Y mientras los aviones siguen aterrizando en Barcelona, hay gente en Libia que intenta emigrar de otro modo, con el fin de llegar a las costas europeas, abarrotando barcos que no llegan a sus puertos porque terminan naufragando en el camino.

El corral y el viento, de Miguel Hilari, utiliza el pueblo de Santiago de Okola para mostrar una realidad, la de ese pueblo, enfrentando entre sí, por una parte, la vida cotidiana de ese medio rural, frente a la aspiración de ir a la ciudad, pero, a la vez, parece mantenerse la idea de la necesidad de la educación, imprescindible aunque uno quiera vivir siempre en un medio como ese. Hay un momento que una voz en off dice durante la película: “Cuando mi abuelo tenía mi edad quiso aprender a leer y a escribir en español. A los Aymara les estaba prohibido usar el lenguaje de los conquistadores. Fue ante los vecinos del pueblo de Carabuco para reclamar por una escuela y como respuesta fue encerrado en un corral de burros. Burro eres y burro te vas a quedar. De esos seis hijos, mi tío Francisco es el único que sigue viviendo aquí“. Esta es una de las grandes claves del festival, en torno a la cual pivota una de las reflexiones que arroja la programación. Reflexiona sobre la necesidad del mundo rural, sobre valorar la vuelta al mismo, sobre lo que se quiere ser, pero, sobre todo, retrato de ese entorno y de la dureza que supone el trabajo en el campo.                                                                                                                                                              El corral y el viento

La maldad, de Joshua Gil, estrenada en el Festival de Berlín el año pasado, arranca con una gran secuencia inicial en la que se muestra, en un amanecer, un espectacular fuego en medio del campo, que poco a poco termina apagándose. La inquietud por la muerte en la más estricta y literal soledad. El medio rural, de nuevo, representado a través de dos hombres aislados que muestran sus inquietudes y a través de los cuales, como metáfora, el Festival nos vuelve a hablar del inicio y del final de un ciclo, en este caso del de la vida. El despertar a la misma es mostrada desde una cierta inocencia, la llegada a la ciudad desde un ámbito como el rural, está presente en El corral y el viento, frente a la sabiduría, la experiencia y la reflexión sobre la muerte, en la película de Joshua Gil.

La maldadNext, de Elia Urquiza, es el cine visto a sí mismo. Los mecanismos internos, previos a la realización de una película. El modo en que los niños de entre seis y doce años se quieren abrir paso en el mundo del cine, aspirando a estar algún día en la alfombra roja. Un retrato que se va inundando, poco a poco, de crueldad, debido a la tiranía a la que se ven sometidos en un proceso que es difícil que a esas edades entiendan. Por otra parte, hay un metalenguaje implícito teniendo en cuenta que la película se encuentra producida por La Panda. La Panda está formada por un grupo de españoles que emigró a Estados Unidos en busca de una salida para sus carreras fuera de nuestras fronteras. De este modo, es como si en la película hubiese un poso autobiográfico que remitiera a la historia del grupo.

“No puedo esperar a que llegue el futuro […] He dicho que estoy impaciente de que llegue el futuro. El futuro en el que casi todo el mundo esté muerto. El futuro en el que casi todo el mundo esté muerto”. Esta es la lapidaria y terrible sentencia, dicha por una niña de unos 6 o 7 años, que aspira a ser actriz, y con la que concluye Next. La reflexión funciona como una muestra de la necesidad de urgencia, de acelerar el paso del tiempo, con el afán de llegar cuanto antes a la cima prometida que, ni siquiera una vez en ella, esa niña es probable que sepa si es lo que realmente quería o lo que puede significar en su vida. Es la búsqueda rápida del éxito, de una forma tan inestable, como agresiva, y funciona como espejo de lo sucedido en los últimos años en Europa. El crecimiento a un ritmo vertiginoso, para afrontar, después, una recesión igual o más vertiginosa.                             Cartel_Next

Alexfilm, de Pablo Chavarría, es una ensoñación, un viaje literal hacia la oscuridad. El abandono de la casa, el abandono del cuerpo, como metáforas del desarraigo de la emigración a otros lugares. Por ese motivo existen nexos de unión con Next y hasta con La extranjera. Alexfilm tiene grandes dosis de surrealismo, sobre todo hacia el final. Proyecto que puede verse como un modo de reinventarse del cine y hasta de revisarse a sí mismo.

La sombra, de Javier Olivera, da comienzo con una voz en off que, en un momento determinado, manifiesta lo siguiente: “Así, el poeta concluyó que memoria y espacio están relacionados, por lo tanto, cualquier persona podía recrear imágenes mentales de aquello que quería recordar y ubicarlas en un espacio arquitectónico”. Referencia explícita a Simónides.

Héctor Olivera, padre del director de la película, construyó una gran mansión en los años setenta, cuando Aries era la principal productora de la Argentina. El proceso de demolición de la misma supone el motivo que hace avanzar la película. Se nos muestran diferentes imágenes de Super 8, con las que se alterna la destrucción de esa mansión. De esta forma, la película supone un proceso de reconstrucción de la memoria, a través de la recreación de la demolición del espacio que le da vida y forma. Es como una lectura que deconstruye, en este caso, una realidad formada por ese espacio que se está derruyendo.

La sombraDe nuevo, la idea del inicio y el fin de un ciclo se dan la mano. La sombra dialoga con Next, como un modo de ver el cine, sus mecanismos internos de funcionamiento, y como inicio y final de una época, como algo totalizador. Como si de una trama en arco de una película se tratase, y todo concluyera con la destrucción de esa mansión y una pregunta, ¿cómo ser uno mismo?

Lésma del temps (El sentido del tiempo), de Alexandra García Vilá, Marta González y Marta Saleta, es una forma de explorar nuevas formas de gobierno. En este sentido, el Festival ha intentado explorar nuevas vías tan interesantes como la que se muestra aquí. Nos encontramos en el municipio de Figaró Montmany, de mil habitantes y a unos 40 kilómetros de Barcelona. CAF ganó en 2003 las elecciones y en su base de gobierno se encuentra la participación de todos los ciudadanos del pueblo. Todos votan y todos participan de manera común en las decisiones. El conflicto que se va generando, paulatinamente, surge a raíz de la discrepancia existente entre todos ellos y ante la imposibilidad de afrontar determinadas peticiones, debido a la carencia de un presupuesto suficiente para atenderla. Así, el documental muestra el modo en que los vecinos valoran, a la hora de votar para determinar las medidas que se quieren llevar a cabo, determinados aspectos que el partido político no cree tan importante. Sirva como ejemplo el momento en que el pueblo se empeña en incrementar la seguridad. El documental, de una gran sencillez, se va haciendo complejo en este sentido.  ¿Qué sucede cuando la prioridad de unos cuantos es la de hacer un campo de fútbol de hierba? y ¿qué sucede si la crisis provoca desahucios y hay vecinos en el pueblo que están a punto de tener que irse de su vivienda? ¿Sería viable un modelo como este, en el que las decisiones se tomen de un modo tan descentralizado, en municipios de mayor número de habitantes?

MicrobúsMicrobús, de Alejandro Small, es una joyita, de esas que cuando uno descubre quiere volver a ver una y otra vez, inmediatamente. A un grupo de amigos, se une un chico que Gabriela ha conocido en el autobús. Es una noche de verano y todo es tan natural como la vida misma. Podría ser cualquier noche en cualquier lugar del mundo. Los tres chicos y las dos chicas deambulan, sin rumbo, por las calles de la ciudad, y las conversaciones giran en torno a la percepción de la vida por parte de hombres y mujeres, al parecido de uno de ellos con otro y a los recuerdos de alguien ausente. La diversión y alguna refriega se terminan apoderando de ellos. El surgimiento del amor, también. En esta película late la vida. Respira una libertad insultante. Una suerte de nouvelle vague peruana.

Navajazo, de Ricardo Silva, fue ganadora del Leopardo de Oro a la mejor película de la sección Cineastas del Presente del Festival de Cine de Locarno Navajazohace dos años. Es una de esas películas incómodas de ver. Ricardo Silva nos muestra un mundo posapocalíptico, en el que se retrata una serie de vidas marginales en la frontera de Tijuana (México). El documental recurre a personajes que viven rodeados de miseria, acudiendo al sexo y a las drogas.

Revoluçao industrial, de Frederico Lobo y Tiago Hespanha, se presentó en el Festival Indie Lisboa de 2014 y en Visions du Réel. Centra su atención en el río Ave, cuyas características son ideales para la industrialización. La naturaleza, frente al avance industrial. La transformación que ha sufrido el paisaje es el tema central. Hay un Revolucao industrialplano realizado mediante un travelling hacia atrás que sirve para fundir el paisaje exterior con el interior de la fábrica, dando cuenta así del avance que ha supuesto la industrialización del entorno que rodea al río. El contraste surge con esas fábricas abandonadas, en ruinas, sobre las cuales la crisis ha pasado de forma implacable. Inmensas naves industriales que ahora sirven para que un grupo de chicos practiquen skate. Portugal ha sido uno de los países a los que más duramente golpeó la crisis. Así, la idea que vuelve a surgir es la del ascenso y caída, el fin de un ciclo. El fin de ese proceso de crecimiento y de industrialización afecta, si se quiere ver así, al medio rural y abre un abismo frente a él.

As cidades e as trocas, de Pedro Pinho y Luisa Homem, supone un nuevo acercamiento a la actuación de la mano del hombre sobre la naturaleza y sobre el paisaje urbano. Si Revoluçao industrial nos habla del modo en que la huella del hombre se ha ido dejando sentir en la orilla del río Ave, aquí los directores nos narran del modo en que, una vez se estaba instalando la crisis en 2008 en Europa, en Cabo Verde se produce un crecimiento del sector turístico que se dirige a Mauritania, por ejemplo. De este modo, la película recrea cómo la construcción de complejos hoteleros turísticos ha puesto en peligro playas locales. El turismo, al igual que en La extranjera, se encuentra en el foco de atención y reflexiona sobre el modo As cidades e as trocasen que transforma el paisaje urbanístico de las ciudades y de la naturaleza.

Rosalía, una abeja más en la colmena, de Víctor Gonca, se inicia con un grupo de chicos que debaten en torno a la representación existente en una serie de televisión de una determinada época de España. Uno de ellos mantiene la postura de que la realidad que se muestra en ella no es lo que verdaderamente sucedió. El grupo prepara un documental sobre Rosalía, militante del Partido Comunista de España, planteándolo desde la problemática de la representación. Víctor Gonca opta por mostrar el punto de vista de los chicos que intentan hacer el trabajo para clase y apoya el desarrollo con testimonios de Rosalía, la cual arremete contra todos los partidos políticos que han pasado por el poder, desde la instauración de la democracia, al entender que todos han realizado un ejercicio de ocultación de lo sucedido durante la dictadura.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         Rosalía

Tú y yo, de Oriol Estrada y Natalia Cabral, es un retrato de la relación de amor-odio que mantienen una mujer y su sirvienta. Ambas se necesitan mutuamente, por razones obvias, pero la tensión que se llega a crear se hace casi tangible. Una representación de las diferentes clases sociales y, aunque alejada de la representación del mundo rural que hay en La maldad, podría emparentarse con aquella, en la medida en que habla de la soledad a la que se ve destinada esa señora de unos 70 años de edad.

TranseuntesTranseúntes, de Luis Aller, es una de las películas más originales y sugerentes, no solo del festival, sino del panorama cinematográfico español de 2015. Esta es otra de esas joyas que se han podido ver en el Festival de Cine Márgenes. De esas que perduran en la memoria. Se trata de un proyecto que se ha dilatado durante 22 años. Ese es el tiempo que le ha llevado a Luis Aller rodar y montar esta auténtica maravilla, en la que Barcelona sigue estando como telón de fondo. Pura ciencia ficción. Rodada en varios formatos diferentes, este trabajo ha supuesto un labor minuciosa y precisa en el montaje, para el cual se utilizaron 7000 planos. Dice su director que pretendía reconstruir el caos, pero hasta el caos tiene orden, y esto fue lo complejo. Dar forma al caos que presenta una película que indaga en la realidad de un país.

Raúl Liébana


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