Críticas

Una comedia de muerte

Arsénico por compasión

Arsenic and Old Lace. Frank Capra. EUA, 1944.

arsenico-por-compasion-cartCary Grant afirmó en varias ocasiones que fue la película en la que mejor se lo pasó y con la que más disfrutó como actor en toda su carrera. Sólo hay que verla para confirmarlo. Pero me atrevería a afirmar, sin temor a equivocarme, que cualquiera que tomara la gran decisión de sentarse frente a la pantalla a dejarse seducir por los acontecimientos que envuelven a lo largo de un día a Mortimer Brewster en casa de sus ancianas tías, cualquiera repito, estará de acuerdo en que Arsénico por compasión es una obra maestra de la comedia negra, redonda e imperecedera.

Adaptación de la obra teatral homónima estrenada en Broadway y escrita por Joseph Kesserling, la película fue encargada a Frank Capra, el director que fue capaz de hacer más llevadera en el imaginario colectivo la Gran Depresión, con producciones entre el romance, la comedia y la crítica social; sirvan como ejemplo Sucedió una noche (It Happened One Night, 1934) o Caballero sin espada (Mr. Smith Goes to Washington, 1939). Aunque rodada en 1941, no fue estrenada hasta tres años más tarde, pues conforme a las leyes de la época, el estreno cinematográfico tenía que efectuarse después de terminar la temporada en el teatro, para evitar solapamientos y un mayor rendimiento en la obtención de beneficios, sin tener que competir en el tiempo con el arte vecino. El libreto fue adaptado al celuloide por los hermanos Epstein, los mismos que firmaron Casablanca (Michael Curtiz, 1942), y parte del reparto original de la pieza teatral fue “trasladado” desde Nueva York a Hollywood para filmar una de las comedias más hilarantemente inteligentes que se hayan podido ver.

arsenico-por-compasion-4Junto al magnífico reparto, encabezado por un memorable Cary Grant, el encanto de la película, su piedra angular, reside en su exquisito y original argumento. La base de la historia es simple, Mortimer Brewster, un reconocido crítico teatral de Nueva York, famoso por despreciar el matrimonio, termina por enamorarse y casarse de forma lo más discreta posible. Antes de irse de luna de miel a las cataratas del Niágara, decide pasar por la casa de sus dos tías solteras con las que se ha criado, Abby y Martha (Josephine Hull y Jean Adair), para darles la buena noticia. A partir de aquí comienza la enreversada pero minuciosamente elaborada trama real del filme. Mortimer descubre que sus angelicales e inocentes tías se dedican a terminar de forma compasiva con la vida de ancianos solitarios a los que acogen, vertiendo un poco de arsénico en el vino que les sirven, acabando, según ellas, con su sufrimiento.

En la misma casa vive otro sobrino de las ancianitas que cree ser el presidente Teddy Roosevelt, uno de los personajes más desternillantes, muy bien interpretado por John Alexander, y que ofrecerá momentos y diálogos tan divertidos como ingeniosos, de tal modo que seremos incapaces de distinguir la locura de la cordura, otro de los regalos de un buen guion. De hecho, Mortimer pronto se dará cuenta de que sus tías aprovecharán los desequilibrios inocentes de “Teddy”, encargándole excavar las “obras para la construcción del Canal de Panamá”, para crear realmente un cementerio particular en el sótano, en el que reposar los cuerpos de sus casuales víctimas y un lugar que cuidarán con sumo recelo y respeto.

arsenico-por-compasion-3A todo esto hay que sumar la llegada del hermano de Mortimer (Raymond Massey) a la casa, durante la noche, un asesino acompañado por el doctor (entrañable Peter Lorre) que le ha practicado múltiples operaciones de cirugía estética hasta hacerle parecer Boris Karloff. Su intención es la de ocultar un cadáver que llevan en el coche y, de paso, una vez lo ve, acabar con Mortimer y quedarse con la casa de sus tías. El parecido y las constantes referencias a Boris Karloff no son casuales, pues el actor que interpretó a Frankenstein fue el que hizo de hermano de Mortimer en la obra de Broadway, de modo que Raymond Massey fue caracterizado deliberadamente, y con gran acierto, para parecerse al actor británico.

arsenico-por-compasion-6Como vemos, la situación se va complicando a cada paso en un ritmo in crescendo que propicia las escenas descabelladas, las confusiones, los malentendidos y una tensión constante, expresada en la ansiedad que vive Cary Grant, intentando ocultar el secreto de sus tías a su reciente esposa, a su criminal hermano y, por si fuera poco, a los mismos policías que patrullan el barrio. Un torbellino aparentemente caótico, pero minuciosamente pensado y coherentemente articulado, que no da descanso al espectador desde el primer fotograma hasta el último, con un ritmo frenético y una serie de escenas, a cada cual más divertida y sorprendente.

Siguiendo la estructura propia del teatro, la mayor parte del metraje se desarrolla en el interior de un solo espacio, la casa de las ancianas tías en un lúgubre rincón de Brooklyn, que además está perfectamente tratado en su composición formal y enriquecido por la ubicación de los planos escogidos por el director.

arsenico-por-compasion-5El delicado límite entre la locura y la cordura, el sentido ético y bello de la muerte compasiva en contraposición con el de la muerte violenta, pasional y detestable, el encanto de la inocencia como cualidad de las buenas personas y como instrumento de doble filo, el amor repentino y apasionado o el amor a la familia como signo de identidad propio son algunos de los temas por los que se desliza de forma satírica, delirante, genial y ejemplar esta obra única, irrepetible, sensacional, mítica y toda una serie de adjetivos calificativos altamente positivos y elogios que puedan utilizarse para describir la que, como hemos puntualizado al inicio del artículo, fue la película con la que más disfrutó Cary Grant, del mismo modo que lo hicieron, lo han hecho y lo harán millones de personas, como yo mismo hice, la disfrutarán y se enamorarán del buen cine, ese que no muere nunca.

Enlace al tráiler:

Ficha técnica:

Arsénico por compasión (Arsenic and Old Lace),  EUA, 1944.

Dirección: Frank Capra
Guión: Julius J. Epstein y Philip G. Epstein
Producción: Warnes Bros. Pictures
Fotografía: Sol Polito
Música: Max Steiner
Reparto: Cary Grant, Priscilla Lane, Josephine Hull, Jean Adair, John Alexander, Raymond Massey, Peter Lorre, Edward Everett Horton

Álvaro Esteve Ferrer

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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