Series de TV 

The Mist

Hace ya algunos años que el mercado cinematográfico está mudando lentamente –o no tanto– todos sus grandes presupuestos a la producción de series, aunque no dejando de lado realizaciones de tanques del estilo de La Guerra de las Galaxias, Harry Potter o El Señor de los Anillos, por citar algunos ejemplos. Y no solo en materia de financiación, sino que también directores, guionistas y actores de renombre se convierten en la cara visible de series como House of Cards o Mr. Robot. Y en una época donde los remakes son cada vez más frecuentes, es común enterarse que clásicos de la pantalla grande, como Fargo, Abierto hasta el amanecer o Westworld son adaptados en capítulos de menos de una hora para la pantalla chica. De allí obtenemos The Mist, adaptación de la novela corta y homónima de Stephen King, que ya tuvo su versión cinematográfica en 2007 de la mano de Frank Darabont.

En primer término, la comparación con la adaptación de 2007 es algo inevitable. No solo en lo que concierne estrictamente a aspectos cinematográficos, sino en relación a su fidelidad con respecto a la obra original. La película de Darabont era casi un calco del libro (con sutiles diferencias relativas a la adecuación del guion a la pantalla grande), copiando los diálogos de algunos pasajes del libro de manera casi literal. Producida por la cadena de televisión estadounidense Spike TV, la versión para televisión de La Niebla propone sustanciales cambios con respecto a la historia original, más bien apunta al modelo que adoptó The Walking Dead (2010-), donde el apocalipsis zombie ocupa un segundo plano, de acuerdo con los conflictos que enfrentan sus personajes, tanto internos como entre cada uno de ellos. Casualmente fue Frank Darabont el encargado de la adaptación del cómic de Robert Kirkman.

Con el lanzamiento, durante este año, de varias obras basadas en la bibliografía de Stephen King, incluyendo a La Torre Oscura (The Dark Tower, Nikolaj Arcel), 1922 (Zak Hilditch) y la tan esperada Eso (It, Andrés Muschietti), la llegada de The Mist en formato serie completa el buen momento que viven las adaptaciones del escritor neoyorquino. Pero como cantidad no significa calidad, en algunos de los casos citados encontraremos puntos muy altos y en otros, un muy bajo nivel. It / Eso es probablemente una de las mejores películas de terror que haya visto últimamente, combinando un gran número de factores que la convierten en un filme que casi nos hará olvidar la miniserie de 1990. Por el contrario, La Torre Oscura buscó compactar un libro en una cinta de 95 minutos, con todas las deficiencias que ello pueda acarrear a un guion adaptado. Pero el caso de The Mist es otro, busca apropiarse del nombre de la novela de King para convertirse –como dije anteriormente– en un drama psicológico centrado en cada uno de sus personajes y sus relaciones interpersonales. Por ejemplo, el famoso supermercado donde quedan atrapados David Drayton, su hijo y muchos pobladores de Bridgton, Maine, aquí desaparece, provocando que los personajes más importantes queden prisioneros en distintas locaciones. Ese es uno de los ejes dramáticos principales, la distancia entre unos protagonistas y sus seres queridos.

Ya que he mencionado a David Drayton, es bueno traer a colación que los personajes fueron convenientemente cambiados para lograr generar líderes en cada uno de los lugares donde los grupos principales quedan atrapados por la niebla. Por lo tanto, los Drayton aquí son los Copeland, convirtiendo a Kevin (Morgan Spector) en un padre al mejor estilo Rick Grimes (de The Walking Dead), que debe repentinamente pasar de una vida rutinaria a lidiar con situaciones extremas. La actuación de Spector es más que aceptable, dejando en claro que interpreta bien la tarea que un líder con muchos conflictos internos debe exponer. No es el caso de Alyssa Sutherland, quien personifica a Eve, esposa de Kevin. Su interpretación del personaje es bastante poco convincente, dejando entrever una pobre simbiosis con el mismo. En tanto, Alex Copeland (Gus Birney) es una adolescente que debe lidiar con una violación en una fiesta escolar, con el agravante de que el principal sospechoso es su amor platónico de la secundaria, Jay (Luke Cosgrove). Ambos presentan una media interpretativa que se extiende a lo largo de todo el reparto. Quizás, el mejor personaje sea Nathalie Raven, muy cercano a la señora Carmody de la obra original y muy bien interpretada por Frances Conroy.

The Mist deja bien claro que pretende extenderse en una segunda temporada, algo que puede hacer repuntar su nivel o, por el contrario, profundizar lo peor de la monotonía que The Walking Dead exhibe en sus capítulos de mitad de temporada, que tan presente está a lo largo de esta primera temporada. En caso de lograr la producción de una segunda, deberá dejar de lado los problemas psicológicos de cada uno de sus personajes y enfocarse más en la historia original, tan rica en suspenso y ficción, y con La niebla como principal antagonista.

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