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Watchmen

Sin duda, Watchmen ha sido una de las apuestas más fuertes de HBO para esta temporada y parece que no le ha salido del todo mal la jugada, si bien atreverse a adaptar la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons no es tarea fácil. Que se lo digan, si no, a Zack Snyder, que salió bastante trasquilado con su adaptación de 2009, tanto desde el punto de vista crítico como desde el punto de vista de la taquilla.

El creador de esta serie para HBO ha sido Damon Lindelof, uno de los creadores de Lost (2004-2014) y de The Leftovers (2014-2017), guionista también de Cowboys & Aliens (Jon Favreau, 2011), Prometheus (Ridley Scott, 2012), Star Trek: En la oscuridad (Star Trek Into Darkness, J. J. Abrams, 2013) y Guerra mundial Z (World War Z, Marc Foster, 2013). Lo que ha hecho Lindelof es obviar por completo la adaptación de Snyder (que mantuvo la historia pero la ambientó en una época más próxima a la nuestra) y plantearnos unos Estados Unidos alternativos, ucrónicos, que se han desarrollado a partir de los acontecimientos descritos en la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons.

Watchmen, la serie

A falta de algunos episodios por estrenarse, ya podemos hacer algunas consideraciones sobre esta primera temporada de Watchmen, que consta de nueve entregas de cerca de una hora de duración (la primera llegaba casi a una hora, al igual que la quinta y la sexta, pero la segunda, la tercera y la cuarta rondaban los cuarenta minutos). En principio, parece que la protagonista es Angela Abar (Regina King), una expolicía que ahora se disfraza y se hace llamar la Hermana Noche, pero pronto se va repartiendo ese protagonismo entre diferentes personajes, de forma que hay capítulos en los que la acción se centra en ellos. Así, en el tercero aparece la agente federal Laurie Blake (una inmensa Jean Smart), a la que antes conocíamos como Espectro de Seda II. Este personaje, junto a alusiones al Doctor Manhattan y la aparición de un Adrian Veidt/Ozymandias (Jeremy Irons) preso o exiliado, no sabemos bien, es lo único que se conserva del Watchmen original.

Fotograma de Watchmen

El Watchmen de HBO arranca con la recreación de la Masacre de Greenwood en 1921, una serie de ataques supremacistas a la próspera comunidad afroamericana de ese distrito de Tulsa (Oklahoma), que era conocido como el Wall Street Negro. Allí se nos presenta la historia de Will Reeves, interpretado en 2019, que es cuando comienza la acción de la serie, por Louis Gosset Jr. Resulta llamativo descubrir que los miembros de la policía de Tulsa, en la actualidad, deben cubrir sus rostros para poder desempeñar su oficio. Uno de los aciertos de la serie es ver cómo por televisión hay un programa que cuenta la historia de los Minutemen, precursores de los Watchmen. La serie se titula American Hero Story.

Watchmen, Serie de TV

En realidad, en el Watchmen original siempre ha habido un intento de desmitificar a los superhéroes. Aunque Alan Moore no ha querido que su nombre aparezca en el proyecto, ese espíritu suyo sí se conserva en la serie, donde aparecen unos Estados Unidos alternativos y Robert Redford, elegido el 21 de junio de 1993, es el presidente que sucedió a Gerald Ford, presidente tras el largo mandato de Nixon. Lindelof considera canónico lo que sucede en la novela gráfica y trata de desarrollar el relato a partir de ahí, aunque a la historia le cuesta arrancar un poco y hasta el tercer episodio no nos damos cuenta de ciertas conexiones, si bien Adrian Veidt aparecía ya en el primer capítulo.

Watchmen

Los villanos son El Séptimo de Kaballería, un grupo supremacista que se considera heredero del Ku Klux Klan y que utiliza máscaras como las de Rorschach. Sin duda, el tercer episodio es uno de los mejores, sobre todo porque presenta al personaje interpretado por Jean Smart, Espectro de Seda II. Si, como se ha dicho, el tercer episodio se centra en la agente Blake, el cuarto está dedicado casi por entero a Lady Trieu (Hong Chau) y el quinto, uno de los mejores de la temporada, a Wade / Looking Glass (Tim Blake Nelson), quien vivió en primera persona lo que se conoce como la Noche Blanca, un ataque psíquico a la ciudad de Nueva York que se produjo el 2 de noviembre de 1985.

Aunque es muy probable que los admiradores de la novela gráfica se sientan profundamente decepcionados, lo cierto es que la propuesta visual y argumental de la serie es desconcertante y atractiva, y la Hermana Noche es un personaje muy potente. No es poco.

Tráiler:

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