Críticas

La singularidad de Mary

Un don excepcional

Gifted. Marc Webb. EUA, 2017.

Un don excepcional, cartel de la películaUn don excepcional cuenta la historia de Mary (Mckenna Grace), una niña de siete años, nacida en una familia de superdotados. Su madre, Diane, considerada una de las más prometedoras matemáticas del siglo veintiuno, se había dedicado a un problema del Milenio sin resolver, las ecuaciones de Navier-Stokes. Su abuela, Evelyn (Lindsay Duncan), hacía investigaciones matemáticas en la Universidad de Cambridge hasta que se quedó embarazada con Diane y abandonó los estudios. Frank (Chris Evans), el tío de Mary, con quien vive desde que se suicidó su madre, trabajó como un profesor asistente de Filosofía en la Universidad de Boston, aunque ahora se ocupe de reparar barcos en el muelle. No es de extrañar, entonces, que Mary, a la edad de solo siete años, demuestre un asombroso don para las matemáticas. Sin embargo, Frank, el tutor legal de su sobrina, es poco dispuesto a permitir que la vida de la niña sea estropeada por la ciencia, lo que ocurrió con su hermana y madre de Mary. Todo lo contrario, en vez de desarrollar su don excepcional, está decidido a darle una vida lo más normal posible que una niña de siete años debería tener. No obstante, este plan no le gusta a la ambiciosa y amargada Evelyn, que no va a permitir que el talento de su nieta sea desperdiciado. Así es como empieza la batalla entre los dos familiares que tienen ideas diferentes sobre lo que es lo mejor para la superdotada Mary.

Gifted - Fotograma

La trama de la película de Marc Webb, aunque sea bastante sencilla, es también muy franca, y encantadora. Obviamente, el título original, Gifted –superdotada–, se refiere a Mary, pero algunos críticos sostienen que el don –gift– es el que tenían los cineastas que sabían muy bien cómo llegar al corazón de los espectadores, a pesar de las afirmaciones de que la cinta sea previsible. Sí, tal vez es previsible, pero ha sido llevada a la pantalla de una manera efectiva y hábil. El filme hace que se entienda mejor cómo sería criar un futuro genio a través de demostrar, por ejemplo, el vínculo muy fuerte entre Frank y Mary y una profunda comprensión entre los dos. Mary tiene solo siete años, pero Frank nunca la trata con la superioridad que muchos padres utilizan para criar a sus hijos. Frank educa a la pequeña sobrina de una manera relajada y divertida, por un lado, pero madura, honesta e inteligente, por el otro, con seriedad y responsabilidad, asegurando el desarrollo de la capacidad de pensamiento crítico de Mary. Hay muchos momentos en la película que ilustran esto, pero permitan que cite una secuencia en la que los dos hablan de Dios:

Mary: —¿Hay un Dios?

Frank: —No lo sé.

Mary: —Solo dime.

Frank: —Lo haría si pudiera. Pero no lo sé. Tampoco lo sabe cualquier otra persona.

Mary: —Roberta lo sabe.

Frank: —No. Roberta tiene fe… Y eso es algo genial para tener. Pero la fe es lo que piensas, lo que sientes. No es lo que sabes.

Mary: —¿Qué hay de Jesús? (…) ¿Él es Dios?

Frank: —No lo sé. Tengo una opinión, pero esa es mi opinión y podría estar equivocado. Entonces, ¿por qué voy a arruinar la tuya? Usa tu cabeza. Pero no tengas miedo de creer en las cosas tampoco. (…) Te diré que, sin embargo, de una forma u otra, todos terminamos de nuevo juntos al final. Eso es lo que estas preguntando, ¿verdad?

Mary: —Sí.

Sin embargo, la película no solo demuestra cómo sería criar a una niña superdotada, sino también como sería ser una persona así. Para empezar, Mary tiene un nombre muy adulto que tal vez sería más apropiado para la amiga de la familia, Roberta (Octavia Spencer). A pesar de sus habilidades matemáticas extraordinarias, la niña demuestra una comprensión perspicaz y una inteligencia emocional atribuida a las personas mayores. Por ejemplo, durante la sesión con la psicóloga, dice sobre Frank:

Mary: —Puede ser muy molesto, pero es una buena persona. Eso creo.
Psicóloga: —¿Por qué dices esto?

Mary: —Él me quería antes de que yo fuera inteligente.

Por otro lado, Mary es, de hecho, una niña de siete años a la que gusta jugar con otros niños después de clases, que quiere a su mascota con un amor incondicional y que de vez en cuando se deja llevar por la ira. Por ejemplo, está de mal humor cuando se aburre en la clase con sus pares, pero cuando el profesor en la Universidad en Boston, donde Evelyn lleva a Mary para demonstrar su talento, le pregunta por qué no dijo que el problema que él ha presentado estaba incorrecto, se comporta como una niña y le contesta: “Frank dice que no se supone que corrija a las personas mayores. A nadie le agrada que una lo sepa todo”.

La película se destaca por dos otras características. La primera es que, a pesar de ser un filme de drama por definición, el brillante guion escrito por Tom Flynn presenta mucho humor, lo que le ayuda a evitar que sea una película lacrimógena. Por ejemplo, en la secuencia inicial, cuando Mary se niega a ir al colegio por la primera vez, tiene lugar esta conversación:

Frank: —Hemos discutido esto ad nauseam.

Mary: —.¿Qué es ad nauseam?

Frank: —¿No lo sabes? Parece que alguien necesita ir a la escuela.

Luego, cuando Mary viene del colegio, después de haber gritado a la directora, pide perdón al tío, que le contesta:

Frank: —Lo siento. Todavía estoy pasivo-agresivamente ignorándote.

En la secuencia final cuando los dos llegan de la Universidad al área de juegos, Mary declara:

Mary: Manejas como una anciana.

Frank: Es Florida. Me estoy contagiando [refiriéndose al hecho de que en Florida vive mucha gente jubilada].

Un don excepcional, película

La otra razón del éxito de la película es el personaje de Roberta, interpretada por Octavia Spencer, la reina de los roles de reparto. Octavia ganó el Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA, entre otros premios, a la mejor actriz de reparto por The Help (Criadas y señoras/Historias cruzadas) en 2011 y en 2016 fue nominada a los mismos premios (menos el BAFTA) por Hidden Figures (Figuras ocultas/Talentos ocultos). Roberta tiene una personalidad fuerte, la chispa de la vida e inteligencia emocional que le permite tener una amistad especial con Mary, para quien es la persona más cercana, después del tío Frank. Roberta no se anda por las ramas y siempre dice lo que piensa. Tampoco le falta el sentido de humor. “Ni siquiera pudiste encontrar a un abogado blanco” espeta cuando empieza la batalla legal entre Frank y Evelyn, ella misma siendo una afroamericana. “Sabes que tengo un libro llamado: ´Fundamentos de la toma de decisiones’. Puedes tomarlo prestado”, critica a Frank cuando se entera de que él se había acostado con la profesora de Mary. Sin duda, el fuerte personaje de Roberta hace que el filme sea mucho más completo, complejo e interesante.

Es mucho más fácil criticar una película por ser previsible, pero a veces cuesta aislar lo que la hace agradable y entretenida. Sin duda, Un don excepcional es un filme que merece cien minutos de nuestra vida, porque demuestra lo que realmente cuenta en el mundo que valora ante todo la carrera de las ratas.

Tráiler:

Ficha técnica:

Un don excepcional (Gifted),  EUA, 2017.

Dirección: Marc Webb
Duración: 101 minutos
Guion: Tom Flynn
Producción: Dayday Films / FilmNation Entertainment / Fox Searchlight Pictures
Fotografía: Stuart Dryburgh
Música: Rob Simonsen
Reparto: Chris Evans, Jenny Slate, Octavia Spencer, Lindsay Duncan, Mckenna Grace

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *