Caridad non sancta

Un sueño posible

(The blind side). John Lee Hanckcock, EUA, 2009

Por Pablo Gamba*

The Blind Side (Un sueño posible), la película por la que Sandra Bullock ganó el Oscar a la mejor actriz principal, relata un episodio de la The blind sidevida de alguien salido de esa parte de la ciudad que los blancos ricos de Memphis, Tennessee, Estados Unidos, no ven. Nunca la visitan. Se trata de un personaje de la vida real: Michael Oher, jugador de fútbol americano negro nacido en la pobreza y sin hogar, cuya madre era adicta al crack, y que fue acogido como un hijo a los dieciocho años de edad por una familia blanca.

Pero no se trata propiamente de una ceguera social que impida ver a los pobres. En la parte oculta de la ciudad de The Blind Side no hay una sociedad invisible. Los blancos parecen tener la razón al no dirigir su mirada hacia allí porque lo único que se muestra en la película es degradación por la droga, el crimen y la pobreza. Allí no hay nada que valga la pena ver. Si Michael Oher se salva de ese infierno es porque él también se hacía el ciego: su madre le pedía que cerrara los ojos para que no la viera cuando se drogaba.

La caridad y al amor de madre que impulsan a la escuela y a la familia cristianas a rescatar a Oher tienen así como correlato la concepción agustiniana del mal como defecto, privación; como no ser, en síntesis. El nombre del barrio del que proviene el muchacho es ilustrativo: Hurt Village, "ciudad herida". La manera como se introduce el personaje en la vida de la familia también. Michael Oher surge de la oscuridad de una noche fría y neblinosa. Parece que saliera de la nada, y es una figura difusa que va adquiriendo definición poco a poco, a pesar de su enorme tamaño.

El relato circular del filme obedece al planteamiento de un problema en relación con el rescate de Michael Oher. ¿Acaso no puede ser una estrategia de las familias ricas para dotar de jugadores al equipo de su universidad favorita? La posibilidad de que tanta caridad y amor maternales no sean sino una variante edulcorada de la trata de negros es planteada por la investigadora que interroga al joven al comienzo de la cinta, como parte de una pesquisa sobre las razones que le llevaron a inscribirse en la Universidad de Mississippi, el alma mater de los Tuohy. Pero no puede ser sino una pregunta retórica: si él, como negro pobre, no era nada antes de que los blancos lo salvaran, no puede haber manipulación en el hecho de que se comporte como uno de ellos.

The blind sideEsa podría ser una solución satisfactoria para el problema si el tránsito del no ser al ser social de Michael Oher no fuese también en el filme un proceso de humanización. Porque el no ser nada social del personaje incluye el no ser del todo un ser humano. Al comienzo no responde los exámenes y apenas habla. Una profesora transmite a sus colegas su sorpresa cuando descubre que no es estúpido, por lo que confía en que con un poco de caridad extra podrá llegar a convertirse en una persona normal. Buscando algo que rescatar entre la nulidad que confirman los test vocacionales, la señora Tuohy encuentra que tiene 98% de acierto en lo que respecta a los instintos de protección. Es instintivo como los animales. Michael Oher es presentado, finalmente, como una máquina de carne. Cada parte de su cuerpo es valiosa, y eso es lo que le da el potencial de convertirse en jugador de fútbol profesional. Pero por eso también el hijo menor de los Tuohy se encarga de humanizarlo de manera análoga a como ocurre con el cyborg bueno en Terminator 2, que es igualmente un protector. El video promocional que envía a las universidades lo confirma: se titula Michael Oher: The Terminator.

Ese es el lado oscuro de The Blind Side, que por otra parte es un filme concebido para que Bullock se luzca en su interpretación de LeighThe blind side Anne Tuohy, un personaje construido sobre la base de puro amor de madre. Pero no es un amor meramente instintivo como el 98% de Oher: se trata también de la gracia de Dios, que envía a su vida al joven negro para ayudarla a hacer que renazcan los vínculos familiares entre los Tuohy. Lo confirma el hecho de que la asimilación del muchacho se produce en la fiesta religiosa nacional de Thanksgiving, en la que su presencia solitaria en la mesa familiar hace que la madre se decida a apagar los televisores y hacer que todos coman juntos.

Pero la manera como la cristiana señora Tuohy afronta el racismo frontal de su medio social para que la gente acepte a su hijo adoptivo negro, y la forma como siguen su ejemplo sus otros hijos, no es sino expresión de la manera de ser y pensar de quien vive en un apartheid social de facto. La comparación con Terminator 2 es ilustrativa también en ese sentido: el negro es una criatura que cae del cielo en su familia, como anuncio de un futuro de integración racial. Pero ese futuro no puede ser el de Hurt Village. Los que son de esa parte de Memphis, tal como salen en el filme, no tienen mañana porque viven en un abismo de perdición. Son el no ser de la sociedad, no una parte de ella.

 

* Pablo Gamba es periodista. Fue Director de Programación de la Cinemateca Nacional. Actualmente publica la revista de cine en Internet www.revistavertigo.info.ve.


Festival y galardones:

Oscars, 2010. Premio mejor actriz principal (Sandra Bullock).

Globos de oro, 2010. Premio mejor actriz principal (Sandra Bullock).


Ficha técnica:

Un sueño posible (The blind side), EUA, 2009

Dirección: John Lee Hancock.
Producción: Broderick Johnson, Andrew A. Kosove, Gil Netter
Guión: John Lee Hancock (basado en el libro The Blind Side: Evolution of a Game de Michael Lewis).
Fotografía: Alar Kivilo.
Música: Carter Burwell
Montaje: Mark Livolsi
Interpretación: Sandra Bullock, Quinton Aaron, Tim McGraw, Jae Head, Lily Collins

 

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