Críticas

La soledad o el miedo de perder

Miss Kicki

Hakon Liu. Suecia, 2009.

película miss kickiÓpera prima del debutante Hakon Liu, novel director de padre noruego y madre china, quien presenta una historia intercultural acerca de una mujer al borde de los cincuenta años,  que habiendo sido madre soltera, no sólo desconoce quién es el padre de Víctor, su  hijo, sino que ni siquiera ella lo conoce, por haberlo abandonado a los tres años para ir a buscar el sueño americano.

So pretexto de tener un acercamiento con el  vástago, ahora adolescente,  Miss Kicki planea un viaje, cuya verdadera intención es visitar a un pretendiente que conoció a través de la Internet.  El viaje es el punto que da  razón de ser a la narración. Al llegar al destino elegido, la ciudad de Taipei, Kicki se enfoca en localizar a su Romeo cibernético, olvidándose de la promesa inicial y nuevamente deja de lado a Víctor. De ahí en adelante el relato ira revelando el carácter de cada uno de los personajes, sus encuentros y desencuentros y la naturaleza de las relaciones que entablan. Al deambular por las calles de Taipei, Víctor hace un descubrimiento de sí mismo o reafirma su identidad sexual, al conocer a Didi, un adolescente con quien parece tener muchas cosas en común.

fotograma miss kicki en el mar

Historia de arrepentimientos, de reconocimiento de algunas oportunidades perdidas y otras desperdiciadas. Un relato en el que las cosas no son lo que parecen, y cuyo guión, debido a la pluma de Alex Haridi, no deja opciones para detallar el pasado. Apenas un par de claves, que se develan en la segunda parte del film, permiten atisbar los  motivos y razones de esta mujer, quien debe enfrentar en un contexto cultural ajeno no únicamente su miedo a envejecer, sino a  hacerlo sola.

Liu se permite, a través de una puesta en escena minimalista, mostrar la fragilidad humana y hacerla un objetivo cercano a los personajes que desarrolla en la historia. Otro elemento enriquecedor lo constituye el hecho de que la película está hablada en sueco, en inglés y en mandarín, haciendo de la mezcla de lenguas una figura que alude también a la permanente confusión que impera en la vida de los tres personajes, una barrera comunicacional similar a la que viven en sus vidas y que cada uno tendrá que derribar a su manera.

 escenas de conflicto entre madre e hijoLa frialdad con que se manejan  los momentos tensos da mayor naturalidad a las escenas de conflicto entre madre e hijo, y sirven de comparación en  el fuerte contraste entre lo viejo y lo nuevo de los escenarios de la gran urbe, las luces de neón de los anuncios, los rascacielos de cristal, las grandes avenidas del moderno Taipei. El movimiento de la gran ciudad choca fuertemente con los barrios marginales, en donde se hospedan madre e hijo, y con los largos recorridos que hace Víctor en las zonas más pobres y hacinadas de la gran ciudad; por momentos se percibe la influencia de las obras de Hou Hsiao Hsien (Millenium Mambo, Café Lumière).

Es en este punto en donde se hacen sentir los antecedentes culturales del director, se requiere la visión de alguien que ha vivido en ambas culturas para dar genuinidad a las características localistas, Liu encuentra el perfecto equilibrio en los fuertes contrastes que ofrece Taiwán, lo que hace que la película gane en profundidad y destaque lo que más importa en la vida: el acercamiento genuino a aquellos que nos son más cercanos, el cultivo de relaciones enriquecedoras con quienes nos rodean. La película mantiene su tono realista, y a pesar de que la historia transcurre durante  un viaje de vacaciones, se  omite  el sentido turístico de  sus imágenes.

Un acontecimiento inesperado, aparte del rechazo de su posible amante, hace que Kicki se vuelva hacia Víctor y logre tender un puente comunicacional, permitiendo ofrecer al espectador un cierre abierto para que él mismo deduzca el final, considerando la complejidad de los planteamientos.

Un acontecimiento inesperado, aparte del rechazo de su posible amante

La interpretación de Pernilla August y de Ludwig Pallmell son las más impresionantes, ambas cargadas de un realismo que se hace manifiesto por medio de silencios, miradas, pequeños gestos e inflexiones frente a la cámara que permiten atisbar el interior de los personajes. August elabora un personaje que puede resultar desagradable para muchos espectadores, pero lo impregna con un halo de humanidad, que rebasa el cliché de la madre abnegada y sacrificada por amor a sus hijos, y presenta a una mujer llena de culpa, con miedo de que su hijo no pueda  amarle, víctima de sus propios errores.

Lo más interesante de la película no está en el desarrollo de la  historia, sino en el tono que emplea al narrar un relato que fácilmente puede caer en los terrenos del melodrama sentimentaloide, pero Liu opta por  tonos  neutros y situaciones comedidas, dando lugar a la manifestación de lazos que temen manifestarse. En la primera parte de la película hay casi una total ausencia de música, y es en la segunda parte en donde la música se vuelve un elemento que refuerza la expresión de  los sentimientos que los personajes empiezan a  expresar.

No se trata de una película asequible o de fácil  consumoNo se trata de una película asequible o de fácil  consumo, se trata de un encuentro breve y desesperado entre dos seres enlazados por la sangre pero completamente extraños entre sí, e inmersos por razones distintas en una cultura diferente, como una manera de hacer partícipe al espectador su soledad, sus vacíos interiores, su desorientación, lo que justifica el ritmo lento y pausado, los silencios y hasta la aparente falta de definición; se trata de una película  de momentos, de un conjunto de escenas en apariencia débiles que se mantienen unidas gracias a ese sentido aislado, ahí es donde reside su principal atractivo.

La película se hizo acreedora a una Mención Honorífica en el Festival Internacional del Film, Pusa, Corea del Sur, en 2009.

Tráiler:

Ficha técnica:

Miss Kicki ,  Suecia, 2009.

Dirección: Hakon Liu
Guion: Alex Haridi
Fotografía: Ari Willey
Música: Fredrik Viklund
Reparto: Pernilla August, Ludwig Palmell, He Huang, Britta Andersson, Eric Tsang, Kai-lin Wu, Chao-wei Wang

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