Críticas

Milla, el despertar de la vida

Milla

Valérie Massadian. Francia, 2017.

MillaValérie Massadian, a quien hemos entrevistado, ha estrenado en el Festival de Cine de Locarno su segundo largometraje, Milla, después de hacer lo propio en 2011 con Nana. Si en aquella ocasión le valió el premio a la Mejor Ópera Prima, esta vez se ha alzado con el Premio Especial del Jurado Cine+ de la sección Cineasti del Presente. Además, también recogió en Piazza Grande el Eurimages’ Audentia Award 2017.

Milla es una bellísima historia sobre el despertar a la vida de una chica de 17 años, alguien que verá cómo la libertad inicial da paso a la responsabilidad. A Valérie Massadian le interesan estos personajes de edades intermedias. Le ofrecen la posibilidad de detener su cámara sobre ellos para celebrar cualquier aspecto cotidiano que se termine convirtiendo en un juego y en risas. Una lectura de un libro, un recuento de monedas, sin que tampoco deba suceder nada más. Este es el territorio de lo extraordinario para Massadian, cuando su cámara filma en la cotidianidad de un día cualquiera, cómo crece un niño, por ejemplo.

A la gran ausencia de diálogos, hay que añadir como recursos narrativos el uso mayúsculo de la elipsis que hace la directora francesa, de tal forma que arma un fuera de campo que consigue instalarse en nuestro imaginario, igual que la película visionada. Pensar qué ha sucedido en aquellos aspectos que Massadian no nos muestra, es tan libre como la imaginación que cada uno alcance. Da la impresión, incluso, de que con la omisión de lo relativo a  todo aquello que no se muestra, podría hacerse otra película.

Milla

Pero, ¿cómo representar los anhelos, aquello que le hubiese gustado a Milla que sucediera y no sucedió? Valérie Massadian utiliza dos fugas para ello. Lo que supone el contrapunto a la narración lineal del filme. El relato se expande y es como si entrásemos en la mente de Milla y viésemos lo que está pensando, lo que imagina, lo que desea. En una, la primera, vemos a dos personas que cantan una canción delante de ella, mientras trabaja; en otra, la segunda, vemos al padre con su hijo en un dormitorio de la vivienda.

El resultado final es una metáfora que nos habla sobre la libertad, pero también sobre el deber de responsabilidad al que, tarde o temprano, Milla debe aferrarse. Milla es la representación del despertar de una conciencia que se sentía libre, y para la que el único sentido era el lúdico. Un filme que, a pesar de su ritmo lento, pausado, está en movimiento. La representación de un tránsito, el de una etapa a otra, el de la juventud a la madurez, es lo que a Massadian le gusta mostrar con su mirada sensible, desde lo íntimo y personal. Una bellísima incursión en el terreno de lo minúsculo, del detalle que perdura en la retina. Un tratado sobre el cambio que supone pasar de aferrarse a la libertad, a aferrarse a la vida.

Tráiler:

 

Ficha técnica:

Milla ,  Francia, 2017.

Dirección: Valérie Massadian
Duración: 128 min. minutos
Guion: Valérie Massadian
Producción: Gaijin / Cinémadefacto
Fotografía: Mel Massadian, Robin Fresson
Reparto: Severine Jonckeere, Luc Chessel, Ethan Jonckeere

Una respuesta a “Milla”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *