Críticas

Un monstruo amistoso

Mi amigo el gigante

Otros títulos: El buen amigo gigante.

The BFG. Steven Spielberg. EUA, 2016.

Cartel de The BFGMi amigo el gigante es una historia que, a quienes nacimos en la década del 80, nos va a recordar a las mejores películas de nuestra infancia. Un gigante que en su tierra es víctima de acoso, que caza niños por la noche para llevarlos del centro de Londres a la Tierra de los Gigantes, lugar que, según podemos presumir por su fisonomía, se trata de las famosas highlands escocesas.

Steven Spielberg, tan versátil como creativo, nos sumerge en un mundo de fantasía, como ocurre en películas como Hook (El Capitán Garfio, 1991) o Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993), donde, de alguna manera, los personajes pasan por un proceso que los transporta a un mundo lleno de hechos y seres que traspasan lo normal. En esta adaptación del libro de Roald Dahl, Spielberg nos demuestra que esa versatilidad la maneja tan bien que, habiendo lanzado filmes tan diferentes como El Puente de los Espías (Bridge of Spies, 2015), La Terminal (The Terminal, 2004) o Inteligencia Artificial (Artificial Intelligence, 2001), pasando por títulos de renombre como Indiana Jones: En busca del arca perdida (Raiders of the Lost Ark, 1981) o Encuentros cercanos del Tercer Tipo (Close Encounters of the Third Kind, 1977), es inevitable poner en relieve esta característica (y podría seguir nombrando películas de gran nivel, sin dudar de su calidad como director en siquiera una de ellas).

The BFGEsta es la segunda película en la que el inglés Mark Rylance aporta su actuación a un filme de Spielberg, participando en el reciente estreno de El puente de los espías, película por la cual el británico se llevó este año el Oscar a mejor actor de reparto. Como es de esperar, la actuación de Rylance es excelente, logrando transmitir al espectador todos los aspectos de una personalidad introvertida, miedosa y sometida. Y por otro lado, casi compartiendo protagonismo, tenemos a Ruby Barnhill, que interpreta a Sophie, una niña inglesa que ayuda a su amigo el gigante a dejar esa vida plagada de sufrimiento. Su personaje recuerda al de Haley Joel Osment en Inteligencia Artificial por la empatía que demuestra hacia aquel que está experimentando padecimientos muy profundos.

Los gigantesSophie es raptada por su futuro amigo, que la lleva a su cueva en la Tierra de los Gigantes, lugar donde guarda los sueños que atrapa por las noches en sus viajes a la capital inglesa. Al principio, por tratarse de una huérfana secuestrada en el medio de la noche londinense, presumimos que el gigante es un ser malvado, pero luego descubriremos estar totalmente equivocados.

Mi amigo el gigante está basada en la novela El gran gigante bonachón, del galés Roald Dahl, lanzada en 1982. El escritor también fue autor de otras obras llevadas a la pantalla grande, como es el caso de la versión de Tim Burton de Charlie y la fábrica de chocolate (Charlie and the Chocolate Factory, 2005) y de Matilda, materializada en celuloide por Danny deVito en 1996.

En la tierra de los gigantesAparte de lo que ya hemos citado respecto a ese viaje al pasado de muchos de nuestra generación, que hemos crecido entre las películas para niños de los años ochenta y noventa, también encontraremos algo característico en Mi amigo el gigante: la banda sonora estuvo a cargo, ni más ni menos, que de John Williams. Ese característico sonido que le dio un color especial a sagas como La Guerra de las Galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977) y Los cazadores del Arca Perdida, junto a Spielberg en la dirección y a Lucas en el guion o la clásica música de Tiburón (Jaws, Steven Spielberg, 1975). El típico estilo musical que representa al director de orquesta neoyorquino, con tonalidades y colores que ya son muy familiares, por tratarse de uno de los musicalizadores más influyentes de nuestra época, dice presente en este filme.

Luego de ser presionado por Sophie, BFG (así se lo abrevia en inglés por Big Friendly Giant) recurre a la ayuda de la reina de Inglaterra. Esto desencadena una serie de hechos desopilantes que lo involucran directamente y que, si bien construyen un escenario cómico, promediando la duración de la cinta, construyen un contexto totalmente opuesto, rozando lo absurdo.

Sophie en el orfanatoOtro colaborador añejo de la obra de Spielberg y que participa en este film es Janusz Kaminski, director de fotografía polaco, que también trabajó con él en películas como La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993), Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998) y Munich (2005), entre tantas otras. Su toque se hace notorio al aportar su característica forma de hacer destacar los colores, contrástandolos con la oscuridad y solemnidad del ambiente en el que se efectúa la puesta en escena, generando aun más sensación de encierro, algo que también se puede apreciar en su trabajo, en Inteligencia Artificial.

Para quienes gustan del cine de Spielberg, éste nunca falla, logrando convertir cualquiera de sus películas en un éxito que luego perdurará en la memoria de los más cinéfilos. En el caso de Mi amigo el Gigante, no estamos ante una de sus obras maestras, especialmente por el giro que da el guion hacia la mitad de la cinta, algo que especialmente da por tierra ese teorema que indica que cualquier filme del director norteamericano es infalible.

Ficha técnica:

Mi amigo el gigante  / El buen amigo gigante (The BFG),  EUA, 2016.

Dirección: Steven Spielberg
Guión: Melissa Mathison (guion), Roald Dahl (libro original)
Producción: Walt Disney Pictures, DreamWorks Pictures, Amblin Entertainment, Reliance Entertainment, Walden Media
Fotografía: Janusz Kaminski
Música: John Williams
Reparto: Mark Rylance, Ruby Barnhill, Penelope Wilton, Rebecca Hall, Jemaine Clement

Sebastián Sáez Burgos

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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