Reseñas de festivales 

Leviathan

Un documental filmado enteramente sobre el barco pesquero Leviathan, a cargo de dos directores que habitan cerca de las tierras dónde Herman Melville escribió su novela Moby-Dick. Castaing-Taylor y Paravel estaban interesados en la industria pesquera y en la vida que se lleva en los barcos.

El film fue presentado en Locarno como un documental que podría revolucionar la forma de realización de los mismos. La mayor innovación es la manera en la que está filmado. No se utilizaron cámaras convencionales, sino cámaras muy pequeñas adheridas a los objetos más originales: puntas de palos que se sumergen en el agua y distintas partes del cuerpo de los marineros y directores. Esto permitió que los objetos del barco se puedan observar a una distancia casi nula y así es como los espectadores tenemos encuentros cercanos con ojos de pescados, almejas y aletas de raya por doquier.

El manejo de cámara también permite transmitir los movimientos de vaivén del barco. Una cámara en el suelo capta desechos que van y vienen, así logra marearnos muchísimo y hasta darnos náuseas por lo desagradable del panorama. El documental es bastante sangriento, ya que parte del trabajo de estos marineros es limpiar pescados, decapitándolos, arrancándoles aletas, fileteándolos, etcétera.

Los exteriores, donde aparecen gaviotas, el barco y el mar, son de una belleza absoluta. También se siente en todo el documental la falta de música. El sonido fue capturado y luego editado, y forma parte de todos los sonidos que se escuchan en el barco. Es por eso que en el exterior escuchamos a las gaviotas y el ruido de las olas, y en el interior, el ruido infernal de la maquinaria que procesa los productos de la pesca. A propósito, los directores decidieron dejar la voz metálica e inentendible de los operarios que manejan las grúas en el barco.

El barco Leviathan es uno de los tantos que se encuentran en New Bedford, Massachusetts, pero el único que aceptó una mujer a bordo (la directora francesa), ya que se les teme por traer mala suerte.

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