Críticas

Ada, Lorenzo y Luis en el parque de atracciones

La montaña rusa

La montaña rusa. Emilio Martínez Lázaro. España, 2012.

La montaña rusa CartelCon La montaña rusa, Emilio Martínez Lázaro ha vuelto a ponerse tras las cámaras para dirigir una comedia, género para el que ha rodado títulos tan conocidos como Amo tu cama rica (1992, con guion del propio director, Martín Casariego y David Trueba), Los peores años de nuestra vida (1994, con guion de David Trueba), la comedia musical El otro lado de la cama (2002, con guion de David Serrano) y su secuela, Los dos lados de la cama (2005, también con libreto de Serrano). Sin embargo, el director madrileño también ha demostrado sus grandes dotes para el drama y el thriller en Lulú de noche (1986), Carreteras secundarias (1997), La voz de su amo (2001) y la más reciente Las 13 rosas (2007). En esta ocasión, Martínez Lázaro no solo ha dirigido, sino que ha escrito el guion junto a Daniela Féjerman, directora y guionista, con Inés París, de las comedias A mi madre le gustan las mujeres (2002) y Semen, una historia de amor (2005).

Fotograma de La montaña rusaLa montaña rusa cuenta la historia de Ada (Verónica Sánchez), una brillante violinista que se reencuentra con dos compañeros de la infancia, Luis (Alberto San Juan) y Lorenzo (Ernesto Alterio); de ahí surge un triángulo amoroso que constituye el esquema argumental de la cinta, y que permite relacionarla con títulos como Jules et Jim (François Truffaut, 1962), Banda aparte (Bande à part, Jean‑Luc Godard, 1964), Soñadores (The Dreamers, Bernardo Bertolucci, 2003) y Castillos de cartón (Salvador García Ruiz, 2009), esta última basada en la novela homónima de Almudena Grandes. Ahora bien, ninguna de las películas anteriores es una comedia, pero sí lo era Dieta mediterránea (2009), un film de Joaquín Oristrell en la que los vértices del triángulo amoroso los ocupaban Olivia Molina, Paco León y Alfonso Bassave. Al contrario de lo que ocurre en La montaña rusa, en Dieta mediterránea sí llega a establecerse una relación consentida a tres bandas, un menage à trois, en definitiva.

Alberto San Juan en La montaña rusaEn la película de Martínez Lázaro, Ada tiene una brillante carrera por delante, pero no ha conseguido nunca una relación estable debido a su frigidez, ya que es incapaz de alcanzar el orgasmo en sus relaciones sexuales. Parece que con Luis, con quien se reencuentra por casualidad, todo será distinto, pero tampoco con él tendrá relaciones plenamente satisfactorias. Todo cambia cuando se acuesta con Lorenzo, el único capaz de despertar en ella la misma sensación que cuando, de niña, se subía a la montaña rusa. Lorenzo es un actor que trabaja como payaso mientras su carrera languidece, al contrario que la de su amigo Luis, que se ha convertido en un gurú de la televisión. A partir de aquí, La montaña rusa se convierte en una comedia erótica de enredo, si bien no aprovecha todas las posibilidades argumentales. Ada es el personaje que sirve como hilo conductor, y suya es la voz en off que escuchamos a lo largo del metraje.

Ernesto alterio en La montaña rusaHay algunos recursos muy típicos de la comedia española, como la presencia constante y recurrente de ese absurdo restaurante oriental, la simpática aparición del violinista Ara Malikian como el ex novio y líder del cuarteto en el que toca Ada, o la presencia del vecino de ella, el personaje de Álex (Luis Bermejo), que proporcionan a la película cierta autenticidad, pero, al final, todo el peso recae sobre los tres personajes principales, que tratan de salvar una historia con muchos altibajos. Si hay algo que llama especialmente la atención en La montaña rusa es precisamente el alto voltaje erótico, explotado al máximo cuando se presentan los encuentros entre Ada y Lorenzo. La cámara se recrea muchas veces en el cuerpo de Ada, que, no en vano, es el principal protagonista, el auténtico leitmotiv. Para ello, es fundamental el papel de Verónica Sánchez, que ha crecido mucho como actriz desde sus años en Los Serrano, ya que la hemos podido ver en títulos como Al sur de Granada (Fernando Colomo, 2003), Camarón (Jaime Chávarri, 2005), Las 13 rosas o Gordos (Daniel Sánchez Arévalo, 2009), entre otros.

Imagen de La montaña rusaAl final, el papel de Luis queda un poco desdibujado y no se explotan todas las posibilidades que presenta el de Lorenzo. Hay un momento genial en que Lorenzo, loco de celos ante el pasado amoroso de Ada, parece que va a liarse a tortas con todo el mundo, pero al final se reprime. Es una lástima, porque podría haber incorporado a la cinta un toque desenfrenado que no le habría venido nada mal. La escena en la que Luis y Lorenzo se pelean en directo, en el programa del dinero, es un claro homenaje a Muertos de risa (Álex de la Iglesia, 1999). Aunque no aportan demasiado a la historia, los flashbacks en los que vemos a los protagonistas de pequeños proporcionan cierto aire nostálgico a lo Cuéntame.

En definitiva, La montaña rusa es una comedia romántica sobre la iniciación sexual del personaje de Ada y, aunque posee todos los ingredientes necesarios para convertirse en una buena película, desaprovecha buena parte de ellos al optar por una historia lineal y un desenlace demasiado conservador, lo que resulta doblemente paradójico debido a su explícito erotismo.

Trailer:

 

Ficha técnica:

La montaña rusa (La montaña rusa),  España, 2012.

Dirección: Emilio Martínez Lázaro
Guion: Daniela Féjerman y Emilio Martínez Lázaro
Producción: Enrique Cerezo
Fotografía: Teo Delgado
Música: Roque Baños
Reparto: Verónica Sánchez, Alberto San Juan, Ernesto Alterio, Ara Malikian, Luis Bermejo, Sara Martín, Cristina Zapata, Marisa Zapata.

Una respuesta a “La montaña rusa”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.