Críticas

Zack Snyder desencadenado

La Liga de la Justicia de Zack Snyder

Otros títulos: Justice League: The Snyder Cut.

Zack Snyder's Justice League. Zack Snyder. EUA, 2021.

La Liga de la Justicia de Zack SnyderEran muchas las voces (entre las que me incluyo) que no daban ningún crédito a la posibilidad de que la versión de Zack Snyder de La Liga de la Justicia se llegase a estrenar en algún momento. La intrahistoria de cómo este extraño híbrido producto de su época consiguió, finalmente, aterrizar entre el gran público da para película por sí misma. El delirante movimiento fan que ha rodeado a Snyder a lo largo del proceso llegó a cotas mesiánicas que rozan la comedia involuntaria, pero, una vez superado el ruido, queda el cine. Y de eso hablaremos hoy aquí, por muy jugoso que sea lo sucedido entre bambalinas desde que se estrenó la anterior versión del invento, rematada por el defenestrado Joss Whedon.

Hay opiniones para todos los gustos acerca de si esta remozada versión del título de 2017 es una nueva película o no. En mi opinión, me refugio en la siguiente metáfora: Si la Liga de la Justicia que vimos en los cines hace unos años es una casa, la visión de Snyder es, efectivamente, la misma casa, pero adornada para navidad. El viaje es el mismo, pero, evidentemente, con cuatro horas para estirar el chicle, algunos detalles consiguen cierta variación sobre el mismo tema. Eso sí, que nadie espere giros determinantes que lleven a una resolución distinta del entuerto en el que se ven sumidos los héroes de turno.

Si los arreglos de Whedon fueron insuficientes para redondear la aventura, con los de Snyder ocurre todo lo contrario; La Liga de la Justicia es excesiva, en todos los aspectos, hasta el punto de que los añadidos sirven, irónicamente, para liar de manera innecesaria una madeja que en su anterior encarnación era de un simple que desesperaba. Todo ello envuelto con la solemnidad de baratillo que luce Snyder en su acercamiento al universo DC, que, por lo menos a mí, me empacha hasta el aburrimiento.

Por supuesto que algunas piezas tambaleantes quedan más coherentes y dibujadas, y se descubre con mayor fuerza el escaso boceto que fueron algunos personajes hace cuatro años. Flash y Cyborg son los grandes ganadores de la revisión en cuanto a mejora de su protagonismo y estructura, aunque en el caso del personaje de Ray Fisher me queda igual de mediocre que en su antecesor. Los clichés que rodean el conflicto del personaje me resultan chocantes, y, a pesar del efectismo de tenebrosa espectacularidad no deja de ser el enésimo adolescente cabreado con el mundo. El velocista, sin embargo, sí que supera la simpleza con la que fue presentado con anterioridad. Ezra Miller consigue superar su esencia de alivio cómico y se hace con gran parte del peso de la película, e incluso se apodera con carisma de los momentos más potentes del climax final. Miller conjuga con ingenio el carácter desenfadado de su rol con la intensidad que exige tener el destino del universo en las manos.

Los héroes de Zack Snyder

A pesar de estas mejoras, es curioso como el papel de Batman y Superman, auténticos pilares de la función, queda menguado respecto a su antecesora, y es que aquí Whedon sí que supo dar más empaque al protagonismo de estos dos iconos. Snyder es puro espectáculo, pero la sensibilidad para trabajar los pequeños detalles siempre queda supeditada a los fuegos artificiales, y es en estos campos de batalla donde el encumbrado director suele resbalar con más frecuencia.

En ese sentido, Snyder eleva sus tics como director a la enésima potencia. Si disfrutas del estilo sobrecargado y barroco hasta el horror vacui del que hace gala, La Liga de la Justicia será un auténtico éxtasis. Si por el contrario, como me pasa a mí, encuentras la forma de hacer cine de este tipo el equivalente cinematográfico de celebrar un funeral en una piscina de bolas, el visionado del invento se hace algo cercano a la tortura. Las decisiones de formato no obedecen a otra cosa que al capricho de un creativo desatado, con independencia del resultado sobre la pantalla. Una épica que pide a gritos amplitud se ve mutilada por razones peregrinas. Eso se une al sentido de esa misma épica que Snyder ha desarrollado con los años. Básicamente, se reduce a repetir de manera constante los mismos trucos visuales, que son marca de la casa, sí, pero que me producen la sensación de asistir a un espectáculo de magia en el que ya hemos visto al conejo escondido en la chistera.

No seré yo el que diga que Snyder no tiene talento. Ha demostrado trazos de ese ojo privilegiado para entender la magnitud de una película de proporciones bíblicas (y con su tendencia al mesianismo, esto es casi literal). El problema es ese empecinamiento en incidir en esos lances que ya son un cliché, esperados y faltos de sorpresa. Con Snyder y su épica ocurre lo mismo que si pronuncias una palabra multitud de veces seguidas, que pierde el sentido.

Darkseid, el mal encarnado

Para mayor confusión, es desconcertante la falta de acabado en algunas de esas escenas añadidas, cuyos efectos rozan lo vergonzoso para la envergadura de la propuesta. Todo el fuego puesto en el asador visual queda mermado por esa falta de cuidado en el remate de aspectos técnicos, que producen cierta sensación de dejadez y, sobre todo, demasiada confianza en que el músculo visual de Snyder sea capaz de esconder vergüenzas tan evidentes.

El problema de esta película no es tanto ese Snyder torrencial y desencadenado buscando su propia justicia como creador. Como decía, si gustas de su particular estilo, La Liga de la Justicia es Zack a toda máquina. Lo que realmente me ha llamado la atención, para mal, es el guion escrito por Chris Terrio, sobre todo en los añadidos que elevan el espectáculo a nivel cósmico. La amenaza de planetas lejanos que se entreveía entre líneas en 2017, en esta versión toma maléfica forma. Lo que debería ser el glorioso aterrizaje de Darkseid, el villano definitivo del universo DC, queda en un confuso episodio de traspiés literarios, malas explicaciones,  y diálogos sonrojantes, en los que Terrio roza peligrosamente la inoperancia. Metidos con calzador para mayor gloria del abnegado fan, no aportan nada a la trama principal salvo que el espectador se vea obligado a levantar la ceja a menudo.

El sainete se completa con escenas como la aparición del Detective Marciano, resuelta de manera tan torticera que ya está en mi lista, y muy arriba, de peores escenas de la historia del cine, o el interminable epílogo, tan innecesario como todo lo demás. Entre los excesos del propio director, y los rebotes de Terrio por un guion caótico y desequilibrado, sentí como espectador el estar ante un par de niños grandes con sus muñecos de acción.

Superman vuelve a la vida en La Liga de la Justicia

Se ha hablado mucho de esta película, pero si algo tengo claro es que jamás hubiese llegado al cine, tal y como está planteada. Gracias a la guerra de plataformas domésticas, cuya fuerza se ha visto acrecentada por los efectos de la pandemia y la falta de salas de cine, La Liga de la Justicia de Zack Snyder llega a la pantalla, mucho ruido y 70 millones después. Habrá gente que la encumbre, otros que la lancen al más profundo de los infiernos. Yo digo que no es la obra maestra que muchos dicen, y me sitúo más cerca de calificarla de desastre, pero bien es cierto que ,en esas cuatro horas de montaña rusa, entretiene, y mejora aspectos evidentes de la versión de 2017 (si bien otros los mutila sin piedad). Con trampas, claro, que esto es una mezcla, inteligente, eso sí, de productos.

DC sigue sus palos de ciego, incapaz de encontrar su propio camino. A ver que trae el futuro del sello. Por mi parte, espero que con Snyder en el banquillo, que esto de la cámara lenta me tiene cansado.

Tráiler:

Ficha técnica:

La Liga de la Justicia de Zack Snyder  / Justice League: The Snyder Cut (Zack Snyder's Justice League),  EUA, 2021.

Dirección: Zack Snyder
Duración: 242 minutos
Guion: Chris Terrio
Producción: Warner Bros., DC Comics, DC Entertainment, distribuida por HBO Max
Fotografía: Fabian Wagner
Música: Junkie XL
Reparto: Ben Affleck, Gal Gadot, Ezra Miller, Jason Momoa, Ray Fisher, Henry Cavill, Amy Adams, Joe Morton, Amber Heard, Jared Leto, J.K. Simmons, Connie Nielsen, Ciarán Hinds, Robin Wright, Diane Lane, Jesse Eisenberg, Joe Manganiello, Jeremy Irons, Willem Dafoe, Ryan Zheng, Ray Porter, David Thewlis, Billy Crudup, Lisa Loven

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