Críticas

Un 007 Hooligan

Kingsman: The Secret Service

Matthew Vaughn. Reino Unido, 2014.

Cartel de la película Kingsman¿James Bond en un cómic al mejor estilo Marvel? ¡Sí, Matthew Vaughn y compañía lo han logrado de nuevo!

Otra adaptación de un cómic de Mark Millar y Dave Gibbons es lo que nos trae Matthew Vaughn en esta ocasión. Se trata de una particular versión del espía inglés por excelencia, James Bond, de la dupla de historietistas que en colaboración con el mismísimo Vaughn, han creado una historia en la que un joven sin rumbo es reclutado por la ultra secreta agencia de espías Kingsman. En especial, quien lo recluta es Harry Hart (Colin Firth) quien luego de ver morir al padre, siente culpa por ello y decide reclutar al joven Eggsy (Taron Egerton), algo que sería una forma de ahogar culpas. Así como en Kick Ass (2010), un ciudadano común, cansado de las injusticias en las calles, decide poner manos en el asunto y se viste de superhéroe, aquí veremos la transformación de este reo novato, quien luego de ser instruido por los Kingsman, se convierte en un verdadero gentleman inglés, al mejor estilo 007.

Colin Firth interpreta a la perfección el papel de Harry Hart, un espía que actúa bajo el nombre en clave de Galahad. Cualquiera se preguntaría, antes de ver esta película, cómo sería ver a Firth envuelto en un papel de acción. Lo cierto es que ha traído toda su estirpe británica, aquel perfil del inglés que habla correcto, como en sus anteriores trabajos, por ejemplo, el de la interpretación del rey George VI en El discurso del Rey (The King’s Speech, Tom Hooper, 2010), pero que en este caso es letal al momento de luchar. Excelente combinación.

Cansado de los manejos de la agencia gubernamental para la que trabaja, Hart decide convertirse en un Kingsman, una agencia de inteligencia privada que opera “al más alto nivel de discreción”.

La película posee una estética que ya hemos visto en otros films de Vaughn, claramente derivada de su evidente fanatismo por los cómics, como por ejemplo los viajes rápidos a través de Londres, desde la sastrería que hace las veces de cuartel general, hacia la mansión.

Samuel Jackson interpreta a Valentine, un excéntrico multimillonario que busca dominar a la humanidad mediante una señal, emitida por medio de unas líneas de celular que él mismo se encarga de distribuir gratuitamente alrededor del mundo. Jackson es otro de los puntos altos de la película. Su “seseo” al momento de hablar es sublime. Ha llevado su personaje a un alto nivel de caricaturización, imprescindible para el villano al que debe interpretar. Ya tiene experiencia en el mundo cómic: es el Nick Fury de la nueva saga de The Avengers (2012), con su primera aparición en el final de Thor (Kenneth Branagh, 2011), en una escena luego de los créditos que daría inicio al universo avenger que podemos disfrutar hoy día. Valentine cree tener el deber de ordenar el mundo mediante la selección de quienes deberían quedar vivos para continuar con un planeta más estructurado. Para ello, reparte unas tarjetas SIM, que proveerán de servicio telefónico gratuito a millones de personas alrededor del mundo, pero que a través de ellas buscará emitir una señal que hace que la gente enloquezca, al punto de matarse entre sí.

Kingsman: The Secret ServiceDebemos citar que, durante las escenas de acción, se ha buscado “acompañar” con la cámara los movimientos más rápidos y lentos, veremos entonces que sigue a las balas con movimientos rápidos, y al momento de contacto se le da un efecto de “cámara lenta” para acentuar el efecto de fricción. Vaughn ha decidido recurrir a algo que ya es muy común en el cine de acción, el efecto GoPro. Al momento de recrear una escena de golpes o en el caso de alguna secuencia de escape, la cámara se “adueña” del arma (en este caso un paraguas-escopeta, algo muy Bond) o de alguna parte del cuerpo del protagonista y nos invita a acompañar la acción en primerísima persona.

Veremos a un irreconocible Mark Hamill (nuestro amado Luke Skywalker de Star Wars, la trilogía original) sobre el inicio de la película. Pero su paso por la película es bastante fugaz. También participa Michael Caine, quien tiene el trabajo de interpretar a Arthur, una suerte de jefe de los Kingsman, un papel que también recuerda a otra participación, en este caso, en la saga del oscuro Batman de Chris Nolan.

Como buena historia de espías, los protagonistas cuentan con toda clase de gadgets que simplificarán su tarea. De modo que usarán gafas que simulan una reunión in situ con integrantes del servicio secreto que están en otros lugares del mundo, encendedores-granada, un transporte rápido entre el centro y las afueras de Londres, aviones, helicópteros, paraguas que se convierten en armas, puertas giratorias secretas.

Colin Firth en KingsmanPor su parte, Eggsy vive en un ámbito nada agradable. Debe lidiar con una madre ausente, con un padrastro alcohólico que la golpea, convirtiéndola en objeto de descarga de toda su agresividad, lo que luego será saldado por Eggsy al momento de ser un Kingsman.

Es imposible no trazar un paralelismo con las historias de Marvel o DC. Evidentemente, estas dos editoras de cómics han tenido una gran influencia creativa sobre los autores de esta película, ya que cinematográficamente, Kingsman nos trae una reminiscencia muy clara de los personajes, acciones y escenarios, que hace que sea imposible no establecer analogías con situaciones de cómics de las dos grandes productoras de este tipo de cine, en especial con Marvel, quien comenzó con esta idea de llevar a la pantalla grande versiones de sus grandes obras.

Una película más de Vaughn y su grupo de guionistas. Tiene la misma temática que las demás entregas del mismo director: cualquier persona común puede volverse un superhéroe de la noche a la mañana, lo único que se necesita es voluntad y actitud. Y todo esto, con el toque Marvel que ya hemos comentado, lo que hace de este, un gran film. El final queda abierto para que Eggsy continúe con las aventuras de esta rara agencia de espías, por lo que no nos debería extrañar que en un tiempo tengamos novedades respecto a una secuela.

Tráiler:

Ficha técnica:

Kingsman: The Secret Service ,  Reino Unido, 2014.

Dirección: Matthew Vaughn
Guión: Matthew Vaughn, Jane Goldman (del comic de Mark Millar y Dave Gibbons)
Producción: Twentieth Century Fox Film Corporation / Marv Films / TSG Entertainment
Fotografía: George Richmond
Música: Henry Jackman, Matthew Margeson
Reparto: Colin Firth, Taron Egerton, Samuel L. Jackson, Mark Strong, Michael Caine, Sofia Boutella, Sophie Cookson, Mark Hamill, Jack Davenport, Tom Prior, Neve Gachev, Alisha Heng

Sebastián Sáez Burgos

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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