Críticas

Inmersión en el Hades

Inmersión

Submergence. Win Wenders. Alemania, 2017.

Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.
John Donne

Cartel de la película InmersiónEl amor y la muerte viajan, aunque separados, en Inmersión, el más reciente filme de Wim Wenders. La profundidad de los océanos a la que Danielle Flinders (Alicia Vikander), doctora en biomatemáticas, se sumerge para explorar, estudiar y expandir nuestra noción del origen de la vida en el planeta es similar al dolor que ella y James More (James McAvoy) sufrirán, obligados a permanecer separados, después de su breve pero definitivo encuentro. Él, agente del servicio secreto británico, será secuestrado  por un grupo yihadista en Somalia.

Desde el inicio de este reciente filme de Wim Wenders, están presentes las referencias al Hades, sea como el nombre de la capa más profunda del océano, según la doctora Flinders, sea como el Infierno mismo, según James. Y el Inframundo se hará presente con rotundidad: el sufrimiento inimaginable  que vivirá James al ser aislado y torturado por los terroristas, y la agonía de Danny en los confines del océano -realizando su sueño de rastrear formas de vida lejos de la luz- sin saber nada de James.

La alusión a lo profundo, lo oscuro y lo inexplorado del fondo marino –la zona crepuscular, donde “los colores y la luz se desvanecen, y la oscuridad se adueña de todo”, según le cuenta Danny a James– sirve de metáfora del viaje emocional en el que se verán involucrados los dos protagonistas, al quedar incomunicados después del apasionado romance que los unió en un hotel de la costa normanda, donde, entre cosas,  leían el famoso poema de John Donne. Viaje que estos dos personajes realizan con temple, fuerza formidable y convicción, dado que el tamaño de sus compromisos con sus respectivas actividades es tan grande como el deseo de volver a juntarse.

De su cine, Wenders ha dicho:“Siempre tuve la impresión de que mis películas nacían de la confluencia de dos ideas o de dos imágenes complementarias. Por otra parte, esos ‘gérmenes’ parecen ser de dos grandes familias: la de las imágenes (de lo vivido, los sueños, lo imaginario) y la de las historias (los mitos, las novelas, en fin, los sucesos)”. Y en su más reciente largometraje vemos, sí, dos ideas: una historia de amor y una situación política que, sin embargo, no llegan a ser familia, como quizás sí ocurra en la novela en la cual se basa.

Con guion de Erin Dignam, a partir de la novela de J.M. Ledgard, el realizador alemán –con varias notables obras en su haber como París-Texas, El cielo sobre Berlín (Der Himmel über Berlin) y Pina , para mencionar solo algunas- intenta construir una historia ambiciosa que no logra convencernos. Pareciera que los horrores del fundamentalismo musulmán ocurrieran arriba, en la superficie ancha del mundo, mientras la historia de amor de Danny y James transcurriera en las profundidades de sus almas, y Wenders no acertara en vincular ambos planos. Amor y muerte suelen viajar juntos, pero en esta ocasión parecen haberlo hecho por separado.

Fotograma de Inmersión (Submergence)

La sensación que deja Inmersión es la de un guion fallido, con dos historias que se mantienen paralelas. El  tema íntimo, lo mejor logrado, sin duda, ofrece actuaciones de McAvoy y Vikander llenas de fuerza, coherencia y capaces de trasmitir el drama interior que están viviendo sus personajes. El tratamiento del asunto político, en cambio, resulta débil, caricaturesco e inconexo. El realizador no logra evitar el maniqueísmo con el cual se suelen tratar los enfrentamientos entre Oriente y Occidente, a pesar de su intento por mostrar la humanidad de los terroristas y las consecuencias del fanatismo religioso.

Otros aciertos los encontramos en la banda sonora, a cargo  de Fernando Velázquez, con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de Euzkadi -que incluye cantos de ballenas en la escena del primer beso-, y en la fotografía de Benoít Debie, que capta la innegable belleza de ciertas zonas del planeta -como la costa normanda-, con abundantes panorámicas, tomas aéreas y una estridente luz solar que, obviamente, sirve de contraste a la oscuridad total del fondo marino; pero también entrega primeros planos de los estupendos protagonistas, sufriendo o amando…

Aun así, las campanas parecen doblar por Inmersión.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

Inmersión (Submergence),  Alemania, 2017.

Dirección: Win Wenders
Duración: 111 minutos minutos
Guion: Erin Dignam (novela de J.M. Legard)
Producción: Cameron Lamb
Fotografía: Benoít Debie
Música: Fernado Velázquez
Reparto: James McAvoy, Alicia Vikander, Alexander Siddig, Celyn Jones

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