Críticas

Unas vacaciones invernales, o ¿infernales?

Fuerza mayor

Otros títulos: Force Majeure .

Turist. Ruben Östlund. Suecia, 2014.

Cartel de la película Fuerza MayorDesde sus inicios, Fuerza Mayor nos estremece con un imponente y bellísimo paisaje nevado, que será sede de los acontecimientos que sacudirán bruscamente a cada integrante de una armoniosa familia, la cual pareciera ser, casi perfecta. Los padres con sus dos pequeños, un niño y una niña, pasan unos días de vacaciones esquiando en un lujoso Resort en los Alpes franceses. Todo está muy bien sincronizado, funciona de acuerdo al orden establecido y cada uno juega el papel que le corresponde. Pero, ¿qué sucedería si tal orden se alterara? ¿Están preparados para afrontar situaciones que cimbran los cimientos, en los que se erige la edificación familiar?

Sobre esta premisa se desata el argumento del film. El segundo día del viaje, mientras los protagonistas comen en un restaurant en la cima de la montaña, ven una avalancha aproximarse hacia ellos. El padre, Tomas (Johannes Kuhnke), sale huyendo sin ayudar a su esposa Ebba (Lisa Loven Kongsli), para resguardar a sus hijos. El peligro pasa, todos se encuentran bien, no obstante, algo se ha movido dentro la situación que viven nuestros personajes. Esta avalancha de nieve, desata otra más violenta en su interior.

Es Ebba, quien primero y en mayor grado vive un desbalance emocional, parece casi como una olla exprés a punto de estallar, ante la decepción y la frustración de la negativa de Tomas a reconocer lo que no hizo. Aunque pronto también él se desmorona, desfigurando su rol ante su esposa e hijos.

Ya en films anteriores, como Play (2012), que relata un caso de bullying, o Involuntario (De ofrivilliga, 2008), que presenta un drama juvenil, Ruben Östlund había demostrado su capacidad de compenetrarse en las tribulaciones de sus personajes, en los conflictos humanos, en las inquietudes emocionales. Él, al estilo de Michael Haneken, en Funny games (1997), nos muestra en esta ocasión un thriller psicológico, que poco a poco aumenta la tensión dramática, y que, sin duda, confrontará al espectador ante sus propias relaciones familiares.

A lo largo del film, surgen continuas reflexiones e interrogantes, ¿qué papel juega el instinto en las reacciones humanas? ¿el hombre debe ser siempre valiente? O ¿una mala decisión puede hacer tambalear una relación “supuestamente” estable? ¿qué tanto estamos dispuestos a perdonar por mantener la paz del hogar? Y es que el perdón es un concepto fundamental en el desarrollo de la historia. Tomas lo busca, pero le cuesta pedirlo. Se siente avergonzado, fuera de sí, no ha sido el héroe que su familia esperaba, pierde el aura de poder que le concede el papel de padre, y la frustración lo corroe, por lo que es él quien debe perdonarse a sí mismo en primer lugar.

Fotograma de la película Fuerza mayorFuerza Mayor capta perfectamente la lucha por mantener todo en un orden aparente, cada quien en su lugar, cubriendo y negando los sentimientos para conservar el status quo, sin embargo al destaparse la delgada capa exterior, percibimos el desgarramiento de los personajes, que quedan totalmente expuestos.

Östlund recrea de esta forma, un violento drama familiar, pero sobre todo marital, que nos zarandea, nos hace tomar parte por alguno de los protagonistas, nos lleva incluso, a juzgarlos y a ponernos en sus zapatos. Nos invita a su intimidad, nos traslada a su habitación donde somos testigos de sus más profundas flaquezas y debilidades, metiéndonos de pronto en su baño o en su cama, para observar esa transformación que todos sufren al haberse resquebrajado sus expectativas, la confianza en sí mismo y en sus seres más cercanos.

Un toque de humor negro se agrega con la visita de unos amigos, Fanni y Mats (Fanny Matelius y Kristofer Hivju), dejando en claro el deseo de de irritar y provocar al espectador, causándole una risa nerviosa e incomodidad, y dotando de movimiento a un situación que parece encerrada en un callejón sin salida. Pronto ellos también serán arrastrados al ojo del huracán, donde deberán tomar parte, cuestionándose a sí mismos lo que harían en algún caso similar.

Force majeureLos largos silencios son un recurso importante, y bien manejado. Muchos momentos pasan en completo mutismo, en los que contemplamos el bello escenario, construido con una espectacular y deslumbrante fotografía, a cargo de Fredrik Wenzel y Fred Arne Wergeland. El frío del paisaje y lo desolador que resulta el blanco resplandeciente, que constantemente se presenta en pantalla, es un acompañante de la historia. Por las noches escuchamos una y otra vez aterradoras explosiones, que tienen el fin de que no se acumule un exceso de nieve, además de la niebla y las fuertes ventiscas, remarcadas por la estremecedora música del Verano de Vivaldi, como leit motive, que señala el vacío, el temor que provoca la fuerza de la naturaleza, y como una metáfora de la tormenta que se experimenta en el interior, en la aparente tranquilidad del, casi inmaculado, hotel.

El sentido del humor sumamente ácido de Ruben Östlund lo lleva a plasmar en pantalla dicho paisaje, que resulta tan paradójico; unas vacaciones de ensueño con el propósito de la convivencia familiar, pero que en tan sólo cinco días de duración se convierten en un infierno, amenazando la estabilidad del matrimonio. Y ese es su ingenio, crear una cinta de contrastes, entre el día y la noche, la oscuridad y la brillantez de la blanca nieve, la familia ideal en apariencia, pero que al cerrar la puerta libera a sus demonios. No siente piedad por sus personajes, desnuda por completo sus defectos, mientras el espectador los vigila todo el tiempo, junto a un intendente, pieza clave en la película, al que le toca presenciar las más absurdas y vergonzosas situaciones en la interacción de la pareja.

Fuerza mayor resulta, sin duda, un gran trabajo de confrontación y, seguramente el espectador no permanecerá indiferente ante la complicada situación que le presenta, con gran maestría, su director para ahondar en los más profundos recodos del carácter humano.

Trailer:

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Ficha técnica:

Fuerza mayor  / Force Majeure (Turist),  Suecia, 2014.

Dirección: Ruben Östlund
Guion: Ruben Östlund
Fotografía: Fredrik Wenzel, Fred Arne Wergeland
Música: Ola Fløttum
Reparto: Johannes Kuhnke, Lisa Loven Kongsli, Vincent Wettergren, Clara Wettergren, Kristofer Hivju, Fanni Metelius, Karin Myrenberg, Brady Corbet, Johannes Moustos, Jorge Lattof, Adrian Heinisch, Michael Breitenberger

18 respuestas a «Fuerza mayor»

  1. Resulta bastante dificil saber cómo reaccionará ante cualquier situacion anormal un padre de familia mas que acomodada que pasa sus vacaciones de invierno en un hotel de lujo en los Alpes. No hay que ser muy listo para saber que, probablemente, la situacion mas arriesgada que haya podido vivir este hombre sea el haber tenido que bajar a comprar el periodico y el pan él mismo, con lo cual la fractura familiar esta servida….

  2. Película..lenta, pero… con muy buen guión y mejor fotógrafia.
    Con un cabeza de familia» cobarde e indignante.
    No, nos deja indiferentes… ( cómo áctuariamos ..ante un caso igual.? )..donde afloran los miedos del ser humano y la decepción, sobre los roles establecidos sobre la familia.
    » Ya, nunca ..sera lo mismo entre ellos .»

  3. En el film, debió establecerse a que se dedica cada uno, es decir, de que trabajan, y la profesión, pues, hay que tomar en cuenta que se van de vacaciones después de una jornada de trabajo, donde tal vez tenemos estrés laboral, problemas económicos, etc., tan es así que en el segundo y tercer día de esquiar, los niños reprochan a sus padres de conductas que no se ven en el largometraje. Gracias por la película. Desde México. Alanís.

  4. Ella también sufre un episodio de pánico al final, y abandona el autobús dejando a sus hijos atrás, que es precisamente lo que reprochaba a su marido, pero hay una diferencia fundamental:
    el instinto de él le llevó a ponerse a salvo olvidando sus hijos…..pero no su móvil y sus guantes!

  5. Excelente! Plantea varios temas. La imposibilidad de saber cómo reaccionaríamos en una situación límite. El rol impuesto al hombre de hacer siempre «lo que debería». La fragilidad de las relaciones humanas.

  6. El tema de la película es interesante, el desencuentro de una pareja por una reacción impulsiva.Por otro lado, unos fragmentos de música clásica repetidos a muy altos decibelios, junto con unos niños maleducados,chillones y abusivos, consiguen que la película se vuelva irritante y que el espectador desee que termine pronto.

  7. Para entender la pelicula se ha de ser progenitor, es tremendamente dura y conmovedora.
    La vida de las familias están llenas de avalanchas, que menoscaban su integridad. Magnifica dirección, fotografía y sonido.
    Magnifico también sus silencios. Y al contrario de en la película, esta situación en la vida real, destruiría la pareja, y mayormente por la vergüenza y la desesperación, que uno sentiria por si mismo. Película cruda pero genial.
    Una buen film sin sangre, sexo o terror.

  8. Película distinta de una cultura distinta, lejana de la nuestra latinoamericana. Pero, hay momentos universales. Son aquellos que remiten a la relación varón – mujer o sea a las vivencias sociales del hombre, del ser humano.
    El film plantea un episodio traumático como es una avalancha de nieve y las reacciones del varón y de la mujer. Ahí se replantea cómo es el vínculo matrimonial, sí maduró o no.
    No puedo decir me gustó, pero sí que vale la pena verla.

  9. La pelicula nos deja esos sin sabores de las parejas que se redescubren en cada instante de sus vidas. En el cotidiano vivir se conocen el uno al otro en situaciones insoportables donde se desnudan los personajes tal cual son. Indudable que afrontan severos problemas y necesidades de apoyo psicológico

  10. Me gustan las películas de R. Östlund y Turist no iba a ser menos. Aparte de las cuestiones mencionadas referidas a los roles establecidos del hombre ante el peligro, del héroe, del padre protector, a la imprevista y egoísta reacción ante la avalancha que le hace pensar sólo en sí mismo, móvil incluido, dejando atrás a su mujer e hijos, hay otra cuestión no mencionada y que aparece cuándo Ebba confronta su vida con la de esa otra mujer independiente, precisamente la misma que no abandona el autocar al final de la película. Y es que la vida de Ebba esconde su propia cobardía, la de negarse a sí misma para conservar el status quo, la cobardía que le resulta insoportable ver en su pareja igualmente cobarde y que nos lleva a la desquiciante escena final.

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