Críticas

Te mataré, Fjölnir

El hombre del norte

The Northman. Robert Eggers. EUA, 2022.

Cartel de la película El hombre del norteEl hombre del norte está llamada a ser uno de los grandes estrenos de 2022 y supone la puesta de largo, en términos de una gran superproducción, de uno de los jóvenes prodigios del nuevo cine de terror autoral, Robert Eggers (New Hampshire, 1983). Ahora bien, de la misma manera que ha sido saludada casi unánimemente con el aplauso de la crítica, creo que la taquilla le va a resultar algo esquiva: será la película con más recaudación durante un par de semanas, con suerte, pero pronto será desplazada por algún producto clónico. Y será una lástima, porque El hombre del norte no es solo una gran película, sino uno de los acontecimientos cinematográficos del año, de esos que hay que ver en pantalla grande, para que no nos pase lo mismo que con El caballero verde (The Green Knight, David Lowery, 2021), película con la que, por cierto, guarda cierta relación y que tuvimos que ver directamente en Amazon Prime Video. Pero vayamos por partes.

Robert Eggers es, junto a Jordan Peele (New York, 1979) y Ari Aster (New York, 1986), uno de los directores que ha reformulado el cine de terror contemporáneo, dotándolo de rasgos de autor, siguiendo un proceso que ya emprendió hace un par de décadas un nombre imprescindible del cine actual como es M. Night Shyamalan. En el caso de Eggers, se nota mucho que empezó su carrera en el cine trabajando en los departamentos de diseño de producción y de vestuario, ya que sus tres largometrajes hasta la fecha, La bruja (The VVitch: A New-England Folktale, 2015), El faro (The Lighthouse, 2019) y El hombre del norte, cuidan hasta el más mínimo detalle en este aspecto y dotan a su cine de un diseño visual que roza el virtuosismo, de manera que cada fotograma es, en sí mismo, una pequeña obra de arte, puesta al servicio, eso sí, de la narración de una historia.

Tanto La bruja como El faro eran propuestas brillantes y arriesgadas, muy personales, pero ajustadas a un presupuesto relativamente pequeño para Hollywood. El hombre del norte, en cambio, cuenta ya con un presupuesto de noventa millones de dólares, lo que la convierte en una gran superproducción y va a exigirle a su director un mínimo rendimiento en taquilla. A pesar de esta circunstancia, Eggers no ha renunciado a su estilo visual ni a su forma de narrar historias en las que confluyen lo histórico, lo legendario y unos personajes que son llevados a situaciones extremas, y eso dice mucho de este director. En este caso, además, ha contado, para elaborar el guion, con el reconocido poeta islandés Sjón Sigurdsson, que ya había participado en los libretos de Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark, Lars von Trier, 2000) o Lamb (Valdimar Jóhannsson, 2013), entre otros.

En realidad, El hombre del norte parte de la misma leyenda nórdica que inspiró a Shakespeare su Hamlet, pero lo cierto es que, más allá del esquema narrativo de la venganza, la historia del príncipe Amleth (Alexander Skarsgård) tiene poco que ver con la del príncipe Hamlet. De hecho, mientras que el Hamlet de Shakespeare es, fundamentalmente, un héroe de la palabra con formación intelectual, el Amleth de Eggers y Sjón es un guerrero despiadado, totalmente cegado por el ansia de venganza, que se lleva por delante todo cuanto sale a su paso, tal como había aprendido hacer en las expediciones de saqueo. De hecho, el mantra que preside su vida, y que tan bien se utiliza en el tráiler de la película, es el siguiente: “Te vengaré, padre; te salvaré, madre; te mataré, Fjölnir”.

La historia es conocida: Fjölnir (Claes Bang), hermano del rey Aurvandil (Ethan Hawke), asesina a su hermano y se queda con su esposa, la reina Gudrún (Nicole Kidman), y con el reino, mientras que su sobrino Amleth escapa con vida y regresa al cabo de los años para culminar su venganza; en ese momento, Fjölnir ha perdido el reino a manos del rey de Noruega y se ha trasladado a Islandia para criar ovejas. Amleth llega allí haciéndose pasar por un esclavo y desata el caos y el terror en esa pequeña comunidad de amos, guerreros y esclavos.

Hay un componente mitológico muy fuerte en la película, pero también telúrico y atávico, de manera que hay momentos en que no se diferencia la realidad del sueño, los hechos reales de los imaginarios o soñados. El resultado es una fábula de venganza casi lisérgica, alucinante y alucinada, con algún giro imprevisto y una galería de personajes muy interesante, entre los que destacan el tío de Amleth, Fjölnir, y los tres papeles femeninos relevantes, la reina Gudrún (qué grande puede ser Nicole Kidman), Olga (Anya Taylor-Joy, la actriz de referencia de Eggers) y la vidente que interpreta Björk, recuperada para el cine tras diecisiete años de ausencia. Pero el auténtico descubrimiento de la película es Claes Bang, actor al que pudimos ver en el Drácula (2020) de Netflix, y que cada vez más me recuerda a Christopher Lee. Frente a un Amleth con pocos matices y que, una vez se corta el pelo, pierde gran parte de su presencia, el Fjölnir de Claes Bang es uno de esos personajes bigger tan life.

El hombre de norte despliega una exquisita fotografía, obra de Jarin Blaschke, y alcanza altísimas cotas especialmente en la fotografía nocturna, donde aprovecha al máximo las fuentes de luz naturales y ofrece un espectáculo visual de primer orden en el duelo final junto a la ladera del volcán, que recuerda al duelo entre Obi-Wan y Anakin. No sé si hay épica en esta película o solo venganza, pero, aunque se ha dicho que es muy violenta, sangrienta y explícita, lo cierto es que, en muchas ocasiones, esas escenas quedan fuera de plano por muy poco, de manera que, aunque hay alguna que otra evisceración, no es un producto exclusivo para estómagos fuertes. Lo único que a veces me saca de la película son ciertos diálogos que sí parecen sacados de Shakespeare, por meditativos y contemplativos, que no encajan bien, en mi opinión, con la atmósfera enloquecida y enrarecida en la que se desarrolla toda la acción.

En un panteón cinéfilo, El hombre del norte habría de situarse en algún lugar entre Andrei Rublev (Andrei Tarkovski, 1966) y Conan, el bárbaro (Conan the Barbarian, John Milius, 1982), a mitad de camino entre Shakespeare y Nicolas Winding Refn.

Ficha técnica:

El hombre del norte (The Northman),  EUA, 2022.

Dirección: Robert Eggers
Duración: 137 minutos
Guion: Robert Eggers y Sjón
Producción: Francesca Cingolani, Robert Eggers, Mark Huffam, Lars Knudsen, Arnon Milchan, Alexander Skarsgård
Fotografía: Jarin Blaschke
Música: Robin Carolan y Sebastian Gainsborough
Reparto: Alexander Skarsgård, Nicole Kidman, Claes Bang, Ethan Hawke, Anya Taylor-Joy, Gustav Lindh, Elliott Rose, Willem Dafoe, Phill Martin, Eldar Skar, Olwen Fouéré, Björk

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