Críticas

Homenaje fraguado en su propio intento

Doctor Sueño

Doctor Sleep. Mike Flanagan. EUA, 2019.

Cartel de la película Doctor SueñoRetomar el universo de El Resplandor (The Shining, 1980) para una continuación de aquella película de terror icónica y ya de culto, dirigida por Stanley Kubrick, quien fue uno de los grandes maestros del cine contemporáneo, presupone de entrada, un colosal desafío. O quizás una tremenda desventaja. Pero antes de caer en apreciaciones comparativas, resulta pertinente intentar desglosar el nuevo universo creado en Doctor Sueño (Doctor Sleep, 2019), de Mike Flanagan.

Un prólogo inicial nos muestra a Danny Torrance y a su madre lidiando con el estrés postraumático, luego de los acontecimientos terroríficos que tuvieron lugar en el Hotel Overlook. Ni el cambio de escenario ni el calor del nuevo hogar son suficientes para el niño, quien lidia, día a día, con los demonios que hostigan sus sueños. Pero un rostro familiar le enseña un truco para resguardarse de sus pesadillas y, por el momento, conseguir una paz momentánea. La historia luego salta unos treinta años para mostrarnos a un Danny, o mejor dicho, Dan, alcohólico y violento, que carga aún con el tormento de su pasado. El miedo a convertirse en su padre, cuyo carácter impredecible y violento se remarca en reiteradas ocasiones, le conduce a buscar consuelo en el fondo de una botella o en peleas insensatas con extraños en los bares que frecuenta. Huyendo de su pasado, arriba a un pueblito de Nueva Hampshire, donde espera dejar atrás el alcohol y la ira que tanto aborrece, pero que, a la vez, le regala un consuelo enfermizo, ya que es lo único que le resta del recuerdo de su padre.

Fotograma de la película Doctor Sueño

Por otra parte, un grupo de forajidos liderados por Rose The Hat reclutan a una adolescente con poderes especiales para formar parte del Nudo Verdadero, una secta errante, integrada por personas inmortales, ni muertos ni vivos, que se alimentan del miedo y de las almas de las personas que poseen el don, al que llaman shine o resplandor. Y, en esta dinámica de cazadores y presas, Abra Stone, una niña con poder excepcional, entabla una relación de amistad telequinética con Dan, a través de mensajes en la pared. Pero el Nudo se dedica a cazar a personas como Dan y Abra, que, al parecer, en el mundo moderno escasean. Solo será una cuestión de tiempo que ella figure en el radar del clan como el botín máximo, que les permitirá vivir por muchas décadas más.

Basada en la novela homónima de Stephen King, Doctor Sueño se demora en esbozar con claridad las líneas narrativas que se irán hilando a lo largo de la película. De más está decir que todos los caminos conducirán al Overlook, pero el tan anticipado arribo al abandonado hotel es opacado por los numerosos saltos temporales y espaciales que dejan a su paso cabos innecesarios e ilógicos que pretenden repararse con explicaciones dialogadas. En Doctor Sueño, existe un submundo amplio de personas agraciadas o condenadas por el resplandor, pero aquí es un poder que va más allá de percibir fantasmas o tener visiones premonitorias. El sexto sentido que tanta intriga generaba en los diálogos entre Doc y Tony se materializa en un hálito visible que se consume como una droga que promete juventud eterna, y que además funciona como un poder sobrehumano que permite rastrear personas, adoptar cuerpos y controlar objetos. El problema es que ante un sinfín de posibilidades, los trucos se reiteran y, en la repetición, el fastidio lucha por salir de su caja.

Fotograma de la película Doctor Sueño

Es imposible no caer en paralelismos, pues la película misma se esfuerza en remitir a ciertas comparaciones. Y aquí entramos en la confrontación directa entre la película de Kubrick y la de Flanagan, que establece un diálogo entre una historia y la otra, no solo a través de escenas recreadas tal cual como fueron narradas en la primera parte, sino mediante una clara intención de reconstruir la atmósfera tenebrosa que pesa sobre sus personajes. La melodía que compone la banda sonora, el hacha que toma Dan para defenderse, la similitud de ciertos planos emblemáticos, como el auto en la carretera, son, por citar algunos ejemplos, obvias referencias que cortejan con la idea de homenajear a El Resplandor. Pero Doctor Sueño no podría ser más distinta que la primera parte de este universo, y repetir patrones que resultaron efectivos para el uno, no garantiza lo mismo para el otro.

La tensión se reemplaza por la acción, y el aislamiento, por la persecución y una batalla final. El emblemático Hotel Overlook, un escenario hostil y enigmático que, con sus pasillos vacíos y su silencio inquebrantable, había acarreado a Jack Torrance a la locura, queda reducido a un albergue de seres espectrales y se lo despoja de su articulación como fuerza antagónica materializada en un espacio; en Doctor Sueño, los protagonistas y antagonistas son personajes que desean algo en concreto, ya sea la inmortalidad o la redención versus el horror psicológico conjurado mediante un clima apesadumbrado y misterioso.

Fotograma de la película Doctor Sueño

Para quienes tuvimos pesadillas luego de ver El resplandor, ¿cómo era posible conciliar el sueño luego de ver un río de sangre caer en cámara lenta sobre el lobby del hotel como presagio de la muerte? ¿Cómo olvidar aquel fugaz plano de las mellizas descuartizadas que, sin previo aviso, se fijaría en nuestra retina? ¿Cómo no sentir pavor al entrar en un baño y temer la aparición del cuerpo putrefacto de una anciana en la bañera? Y he aquí el mayor error de Doctor Sueño, ya que se ciñe empedernidamente a la reiteración visual y sonora, que agota la magia áurica que había conseguido Kubrick.

Doctor Sueño diluye el miedo y se avoca a un relato dirigido a esclarecer el enigma del resplandor, donde las infinitas teorías y conjeturas sobre la habitación 237 no tienen más cabida en esta dinámica, más acorde a una fábula de lucha del bien contra el mal que a un homenaje. Ojo que la violencia explícita no es sinónimo de terror.

Tráiler:

Ficha técnica:

Doctor Sueño (Doctor Sleep),  EUA, 2019.

Dirección: Mike Flanagan
Duración: 151 minutos
Guion: Akiva Goldsman, Mike Flanagan (Novela: Stephen King)
Producción: Warner Bros. / Intrepid Pictures / Vertigo Entertainment. Distribuida por Warner Bros.
Fotografía: Michael Fimognari
Música: The Newton Brothers
Reparto: Ewan McGregor, Rebecca Ferguson, Kyliegh Curran, Zahn McClarnon, Carl Lumbly, Alex Essoe, Bruce Greenwood, Jacob Tremblay, Catherine Parker, Robert Longstreet, Carel Struycken, Emily Alyn Lind, Selena Anduze, Jocelin Donahue, Chelsea Talmadge, Juan Gaspard, Deadra Moore, David Michael-Smith, Kevin Petruski Jr., Mistie Gibby, Met Clark

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