Críticas

Lo barato cuesta caro

Casa de mi padre

Matt Piedmont . EUA, 2012.

Cartel de la película Casa de mi padreCasi desde que inició el cine ha existido una contraparte a aquel de los grandes estudios que también tiene una finalidad absolutamente comercial, y que está en busca de maximizar las utilidades en taquilla, minimizando la cantidad de recursos ocupados para la producción. Esta breve descripción resume lo que se llama películas de Serie B, cuyas características además de su bajo costo son: una calidad cuestionable, una historia común (normalmente de redención de alguno de los personajes), actores desconocidos u olvidados, y una producción veloz.

En los años recientes algunos realizadores han comenzado a revisionar todo este cine, para crear nuevas propuestas, ya sea por nostalgia o por un auténtico interés y fascinación por sus formas. El más famoso caso es el de Quentin Tarantino, cuyas películas están salpicadas de referencias a toda esta corriente, aunque sus costos de producción no son nada reducidos.

Así, han surgido películas como Kung Pow (Steve Oedekerk, 2002), Planet Terror (Robert Rodriguez, 2007) y Death Proof (Quentin Tarantino, 2007), que poseen nostalgia por lo que fue en el pasado, sátira por la forma de presentar la realidad de hace años, e innovación al representar aquello que fue en un formato similar pero en un momento en el que la misma lectura de una película se ha modificado.Diego Luna en Casa de mi Padre

En este 2012, llega a cartelera el primer largometraje –y en 2D- de Matt Piedmont (director de algunos episodios de Saturday Night Live) Casa de mi Padre, que al parecer se ha influenciado en dos grandes corrientes de dudosa calidad: el cine serie B y las telenovelas mexicanas –que pese a haber sido en su momento un hito en latinoamérica, ahora gozan de una reputación poco plausible-.

Will Ferrell que ya es conocido por ser un comediante natural y lograr papeles memorables (como el de Stranger than fiction), llega a su primera producción totalmente hablada en español, en donde interpreta a un “ranchero” mexicano (por supuesto con un acento “gringo” evidente) llamado Armando Álvarez, que ha tenido que atravesar una serie de episodios en su vida que lo han convertido en un inútil destinado a la grandeza, despreciado por su padre, pero amado por su hermano Raúl (Diego Luna).

La decisión de incluir a un actor angloparlante al elenco, es arriesgada y ridícula, pero inevitablemente acertada al momento de hacerlo hablar en español todo el tiempo, ya que esto hace más contundente el corte de la cinta. Además, para rematar han puesto subtítulos en inglés de principio a fin, lo que seguramente no ha sido del total agrado de los asistentes nortemericanos a las salas, ya que están desacostumbrados a interactuar con los letreros en pantalla.

Will Ferrell como Armando AlvarezCasa de mi padre logra mezcla entre el western y el cine de narcotráfico que remite al subgénero acuñado en el norte de México titulado Cabrito Western, que normalmente une ambos ambientes.  Para el público mexicano no es ajeno el tema de las drogas, y en medio de la situación que atraviesa actualmente, los modelos estereotípicos que están por toda la película no son mucho más descabellados que lo que se ve en cintas como El infierno  (excepto claro por Will Ferrell).

No obstante, a ratos la película hace uso excesivo de todos los recursos que pueden resultar fallidos en una cinta de bajo presupuesto: brincos de continuidad, lugares comunes, escenas de sexo mal logradas, actuaciones exageradas, sets de cartón, utilería, y por supuesto, el español masticado del actor principal. Así, la película de Pietmond no sólo es un homenaje satírico a todo aquello que se ha consumido en México y en el sur de Estados Unidos por años, sino que además es un catálogo de clichés y absurdos ante los que no queda más que reír y recordar.

Entre los aciertos más claros de la película está la banda sonora, misma que deja entrever un interés por emular el recurso que Tarantino ha sabido explotar. La música es original e incluye algunos temas cantados por el mismo Ferrell, y una canción interpretada por el ícono olvidado de la música: José Luis Rodríguez “El Puma”.

Es indudable que producir intencionalmente una “mala” película es complicado, porque lo que se piensa feo no tan sencillo se logra ver “real”. Así, el diseño de producción seguramente no ha sido tan barato como parece: lagos artificiales, el maniquí-dummie para las secuencias de acción, fogatas hechas de papel y focos, proyecciones de carretera mientras manejan el vehículo; y en contraste, mansiones al estilo de Scarface y vestuarios seguramente de diseñador.

Además han hecho uso de utilería y detalles que parecen más bien salidos de la década de los 70: la ropa anticuada de Armando, los cigarrillos delgados, el celular que más bien parece un tabique, el teléfono dorado de rosca, y las caseteras análogas. Incluso, han utilizado un animatronic realizado por los talleres de Jim Henson, que bien vale la pena disfrutar en acción durante la película, en la que interpreta a la guía de Armando Álvarez, en un viaje ácido en medio del desierto. Aunado a esto, se han detenido a producir secuencias de acción y balaceras dignas de un videoclip mortífero.Gael García y Diego Luna en Casa de mi Padre

Tanto revoltijo de géneros, formas y defectos intencionados, vuelve a este cinta una opción kitsch a la mexicana, que ridiculiza la visión que tenemos del fenómeno del narcotráfico, y de cierta forma permite al espectador descansar ante la tensión en el ambiente nacional.

El tema de la cinta, que es la búsqueda de la redención de Armando Álvarez y el descubrimiento de su verdadero ser interior, pasa a un segundo término ante la apabullante forma que posee Casa de mi Padre que no deja de reiterar a la audiencia que está viendo una burla a la producción televisiva mexicana y a grandes nombres y sagas como las de los Hermanos Almada y Rosa Glora Chagoyán (Lola La Trailera), que alimentaron la industria cinematográfica durante la década de los 80.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

Casa de mi padre ,  EUA, 2012.

Dirección: Matt Piedmont
Guion: Andrew Steele
Producción: Billy Rovzar, Fernando Rovzar
Fotografía: Ramsey Nickell
Música: Andrew Feltenstein
Reparto: Will Ferrell, Gael García Bernarl, Diego Luna, Pedro Armendáriz Jr.

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