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Alguien voló sobre el nido del cuco: ¿Qué es la locura? ¿Qué es la cordura?

Creo que todos tenemos un poco de esa bella locura que nos mantiene andando cuando todo alrededor es tan insanamente cuerdo.
Julio Cortázar

 

La sociedad norteamericana era, a fines de los años 60 y principios de los 70, una sociedad convulsionada debido a los grandes hechos que acontecían en su país. Conflictos en todos los ámbitos que abarcaban desde la guerra, la política y la economía hasta la cultura y los espectáculos. Para la industria cinematográfica, el conjunto de estos hechos no fue indiferente.

Después de la efervescencia vivida durante la década de los 60 con el asesinato de JFK y de Martin Luther King, el nacimiento del movimiento contracultural hippie, el ahogamiento por sobredosis de Jimmy Hendrix y también por sobredosis la muerte de la icónica cantante Janis Japlin, el asesinato de Sharon Tate, esposa de Roman Polanski y embarazada de nueve meses, el resurgimiento del feminismo con la segunda ola… la sociedad norteamericana estaba polarizada. Por un lado, se manifestaban para proclamar el desacuerdo a la inútil guerra en Vietnam y, por el otro, exhibían la corrupción dentro del gobierno con el Caso Watergate y la inminente renuncia de Richard Nixon.

Todos estos conflictos causaron un sismo de grandes proporciones en la sociedad norteamericana.

Alguien voló sobre el nido del cucoLa industria cinematográfica, ya erosionada, sufrió cambios ocasionados por la amenaza de la televisión que comenzaba a realizar telefilms, la influencia del cine europeo y sus vanguardias y el relajamiento de la censura debido al reemplazo del riguroso sistema Hays por la clasificación de edades. A los estudios no les quedó más remedio que arriesgarse a nuevas propuestas mucho más osadas. A contratar a jóvenes directores y productores que habían estudiado cine y estaban preparados académicamente y graduados de centros universitarios, con ideas más creativas y progresistas, que relevarían a los rígidos productores anteriores. La década de los setenta marcó un cambio fundamental en el cine que se venía realizando en Hollywood.

Milos Forman era un joven checoslovaco que sufrió en carne propia las crueldades de la Segunda Guerra Mundial, quedándose huérfano de padre y madre, quienes fueron asesinados en Auschwitz y Buchenwald, respectivamente. Realizó sus estudios elementales en el colegio de huérfanos de guerra y se graduó en la escuela de cine de la Universidad de Praga. Realizó algunas películas en su tierra natal y creó su propio estilo de comedia. En 1968, mientras Forman estaba en París, Rusia invade Checoslovaquia. Tras ese episodio, Forman abandona Europa y emigra a los Estados Unidos. Su carrera en aquellas tierras se inició como docente en la Universidad de Columbia. Comenzó a dirigir y, en 1975, realizó Alguien voló sobre el nido del cuco / Atrapado sin Salida (One Flew Over the Cuckoo’s Nest), un gran éxito en su carrera que le brindó cinco Oscars, entre ellos, los de Mejor Director y Mejor Película.

¿Qué es la locura? ¿Qué es la cordura? Una dicotomía que detona los siguientes cuestionamientos: ¿Qué es más “normal”? ¿La disciplina obsesiva o la rebeldía? ¿El decidir dejar de hablar para siempre o hablar sin ser escuchado? ¿La gente que se confina en alguna institución psiquiátrica para que alguien más les diga cómo vivir su vida, sintiéndose así mejor, o ser operador de la Institución y seguir órdenes sin preguntar? ¿Tartamudear por el terror que ejerce una madre castrante o tener que tomar terapia con una mujer igualmente represora? La diferencia que divide estos cuestionamientos es tan solo una delgada capa de pintura.

Atrapado sin salida

Basada en la novela de Ken Kesey Alguien voló sobre el nido del cuco, la adaptación del magistral guion estuvo a cargo de Lawrence Hauben y Bo Goldman. En él, logran hacer un reclamo frontal y una crítica provocadora a un problema social. Revelan un sistema debilitado y fallido, ignorante e insuficiente, en donde utilizan el modelo foucaltinano de vigilar y castigar, y que se nutre de métodos inservibles para corregir lo que consideran diferente o que se sale de los estándares preestablecidos. Este guion, yuxtapuesto a un trabajo musical extraordinario, actuaciones memorables y paradigmáticas que seguirán trascendiendo a lo largo del tiempo y una dirección de arte precisa dentro de una locación ideal como lo es el Psiquiátrico del Estado de Oregon, logran un gran filme.

La obra relata la historia de Randle McMurphy, un tipo simpático pero haragán y rebelde con muchos problemas para con la autoridad, que ha sido condenado a prisión por, entre muchos cargos, violar a una menor de edad. Al fingir que tiene serios problemas mentales y creyendo que así eludirá los trabajos forzados, logra confinarse en un hospital psiquiátrico para una evaluación. La institución es operada por la enfermera Mildred Ratched.

Mientras los pacientes son vigilados por el personal del hospital, comienzan a establecerse vínculos y lazos de amistad entre los más veteranos y McMurphy. Sin embargo, los problemas entre él y Ratched surgen y cada vez son más profundos. McMurphy rompe en varias ocasiones el equilibrio de la clínica hasta ser castigado con métodos más severos.

En el transcurso de días y semanas, McMurphy comprende que su destino ya no se encuentra en sus manos y comienza a planear la huida, junto con su compañero “Chief” sueñan con irse a Canadá.

Someone Flew over the Cuckoo's Nest

Con gestos de maldad y locura, unos ojos desorbitados y sonrisa de lunático, Jack Nicholson imprime a su personaje una personalidad rebelde. Un hombre que fácilmente pierde el control y, simultáneamente, muestra una humanidad inminente. Un profeta que, a través del desorden, juegos y aventuras, conduce a su rebaño a momentos idílicos y catárticos, pero que terminará crucificado. Su némesis, Mildred Ratched (Louise Fletcher), es un personaje dictatorial, siniestro y aterrador. Afanosa en la búsqueda del control y de la perfección dentro del psiquiátrico, Ratched es capaz de, con tan solo una mirada gélida combinada con un peinado siempre perfecto, que emula unos cuernos diabólicos, controlar el día a día con crueles terapias impuestas a los pacientes que tiene bajo su yugo.

Los personajes secundarios son los que desvelan el humanismo de McMurphy. Este grupo está compuesto por hombres que encarnan una vida llena de dificultades. Destaco el trabajo Brad Dourif, quien interpreta al atormentado y tartamudo Billy Bibbit; Chief (Will Sampson), un indio americano de casi dos metros, aparentemente sordo y mudo, y Cheswick (Sidney Lassick) que, con actitud pueril, hace berrinches tocándose el pecho, lo que podría ser una emulación a su apellido. Así mismo remarco el personaje femenino de Candy (Mews Small), quien gira alrededor de McMurphy y Bibbit. Es a través de ella que también se manifiesta la humanidad del protagonista y el valor que otorga a la amistad.

Las reglas y estructuras que Ratched había implementado con tanto esfuerzo en el psiquiátrico se empiezan a cuartear con el comportamiento rebelde de McMurphy. El parteaguas lo marca la negativa de la enfermera a dejarlos ver un partido de la Serie Mundial. Este punto de quiebre lleva a McMurphy a romper aún más el equilibrio de la institución, al secuestrar el camión que llevaría a los pacientes menos peligrosos a pasar el día en el boliche. Esta es una secuencia divertida, con música extradiegética, que lleva al espectador a relajarse y a disfrutar de esta travesura. El lenguaje cinematográfico es funcional y determina la jerarquía de McMurphy hacia sus compañeros, que disfrutan del, quizá, mejor día de sus vidas. Con pequeños detalles los motiva a la diversión y a la unión, inyectándoles fe en sí mismos. A lo lejos, un doctor los observa. Tal vez piensa que este método es superior a los que ellos utilizan. Sin duda, después de observar esta secuencia, vemos cómo la “sinrazón” converge con la “razón” y en ambas la euforia es igual, es decir, locos y cuerdos se pueden divertir con las mismas cosas.

Alguien voló sobre el nido del cuco

La iluminación se siente natural, luz de día. Con cámara en mano, el director de fotografía acompaña a los pacientes para resaltar el realismo de los sentimientos y el compañerismo de todos a la hora de pescar.

La obra cuenta con varios símbolos, como son: un tocadiscos que presagiará el caos, el sonido del paso de un tren que se pierde a lo lejos, simbolizando la oportunidad que se aleja y no volverá, o cuando McMurphy pincha con un arpón el ojo de un pez muerto, presagiando su inevitable destino.

Para finalizar, concluyo que tanto la locura como la cordura pueden cohabitar en un mismo espacio y en un mismo ser. La diferencia llega cuando alguien que estaba roto se reconstruye y puede controlar las riendas de su vida y, a pesar de todo, correr hacia la libertad. Un pájaro voló hacia el Este, el otro voló hacia el Oeste y otro voló sobre el nido de cuco.

Una respuesta a «Alguien voló sobre el nido del cuco: ¿Qué es la locura? ¿Qué es la cordura?»

  1. No he visto esa película pero por la buena descripción que han hecho creo que cuando la tenga en la manos la lograre ver hasta el final

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